Los Ecos de Arantepacua

Por Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- Pegó tan fuerte, a nivel nacional, la muerte de 4 indígenas de Arantepacua, que el propio partido del gobernador Silvano Aureoles Conejo, el PRD, lo “regañó”. El asunto, que para el mandatario estatal es un simple caso de “aplicación del estado de derecho”, para muchos mexicanos se trata de un caso de represión… Y ya hay quien pide su renuncia.

Y es que, tenía que suceder. Más que un gobierno de izquierda, con lo que el término implica, la de Silvano es una administración que unas y abusa de la fuerza pública para tratar de acallar conflictos sociales.

Desafortunadamente, en ninguno de los casos en los que se ha tenido que usar el poder “del estado”, se ha solucionado. Es una historia de nunca acabar: se manda la fuerza pública a detener a los manifestantes (varios salen heridos y algunos mueren, como fue el caso).

Luego, a los detenidos se les encarcela y se presentan sus casos ante el juez, quien tarde o temprano los deja en libertad, porque las autoridades no presentan pruebas que avalen las acusaciones que se hacen en su contra.

Pero los conflictos siguen y la manifestación regresa, y la represión también. Tanto se ha repetido esta fallida estrategia de oídos sordos y golpes de macana, que el conflicto eterno de pleito de tierras en la Meseta Purépecha desembocó en un derramamiento de sangre… De los inconformes, por supuesto.

El problema no es nuevo. La comunidad de Arantepacua reclama terrenos boscosos a otra comunidad. No se ponen de acuerdo, no hay negociación, ni intervención de la autoridad estatal, que debe de mediar, analizar y solucionar.

Los indígenas de la comunidad mencionada protestan por esta falta de respuestas. Hacen bloqueos carreteros y el gobierno del estado, ahora sí, interviene. Pero sólo para mandar granaderos para que desalojen las vías y repriman a los inconformes.

Pero ahora se desata una balacera. El gobierno estatal se apega a la versión de que los policías fueron recibidos a tiros por los indígenas. Los pobladores señalan que las corporaciones de seguridad les dispararon a ellos.

Lo cierto es que ninguno de los policías ha muerto a causa de los disparos con los que, se supone, que fueron recibidos. Pero 4 pobladores de Arantepacua sí murieron. De ellos, 2 no habían intervenido en la protesta. ¿Quién miente?

El hecho es que este caso ha impactado a nivel nacional. Organizaciones indígenas y campesinas independientes se han puesto del lado de los habitantes de esta comunidad. Han hecho eco en la represión y han expresado su indignación contra la actitud de Silvano Aureoles, de quien han pedido su renuncia.

Inclusive, los partidos políticos han manifestado su inconformidad con el trato que se le dio a este conflicto. Pero, esta vez, no sólo los de oposición hay criticado a Silvano Aureoles, sino el suyo propio, el PRD.

Nueve integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del sol azteca han reconocido que el gobernador de Michoacán hizo uso excesivo de la fuerza, para reprimir a los indígenas inconformes. Además, le ha urgido para que solucione este problema, por medio del diálogo y la negociación.

Además, la Comisión Nacional de Derechos Humanos anunció que atraerá el caso y lo investigará, para determinar qué fue lo que pasó. Esto es muy malo para Silvano, porque este organismo es autónomo y no está subordinado a su gobierno, como en el caso de la Procuraduría estatal.

Esto quiere decir que no podrá darle “línea” y el resultado de esta investigación puede significar un gran golpe para sus aspiraciones políticas. Aunque, de hecho, el mal ya está hecho, por la imagen de represor que se maneja de Silvano, a nivel nacional, a raíz de los hechos.

¿Cuál ha sido la reacción del gobernador? Se da en dos vertientes: la primera, justificarse con el argumento de que la ley es pareja (ajá) y se aplica a todos por igual (claro) y que los indígenas también tienen que someterse al estado de derecho.

Esto, claro, nadie se lo cree. La segunda estrategia es minimizar los hechos, hacer como que no pasa nada y seguir con su “trabajo” de forma normal. Pero las cosas no están nada bien, en este caso.

Nuevamente, el Poder Judicial estatal le dio un revés a Silvano, el cual, a raíz de la represión y muerte de los manifestantes, detuvo a 38 de ellos. Y, fiel a su costumbre, los acusó de múltiples delitos y los presentó ante el juez, para que fueran encarcelados y condenados.

Sin embargo, el juez dejó en libertad a 37 de ellos, porque consideró que no se habían probado (¿otra vez?) las acusaciones más graves y no había elementos para tenerlos detenidos, y mucho menos, para encarcelarlos. El proceso por delitos menores continuará, pero con ellos el libertad.

Tan sólo uno quedó en reclusión, pero creemos que no será por mucho tiempo. En el transcurso de los días es muy seguro que también lo liberen. En cambio, de parte de la policía no hay ningún detenido.

El procurador, José Martín Godoy, anunció una investigación “a fondo”. Creemos que hizo muchos esfuerzos para aguantarse la risa. Si hay 4 indígenas muertos, alguien les disparó. Y se sospecha que fueron elementos policíacos. ¿Por qué no se les castiga?

Mientras más tarde el gobernador en aclarar los hechos y darles respuesta a los indígenas de Arantepacua, más daño sufrirá su “imagen”. Se vaya o no Silvano de candidato, es urgente que cambie su estrategia para “resolver” los conflictos sociales…

Herrera: ¿Se va?

Últimamente, los rumores de que el alcalde Carlos Herrera Tello dejará su cargo para ocupar algún puesto en la administración estatal, son más numerosos. Inclusive, algunos afirman que será cosa de días.

¿Por qué estos rumores? Las versiones se fortalecen por la cercanía, cada día más estrecha, entre Herrera Tello y el gobernador. Más aún, por los constantes viajes que hace el alcalde para acompañar a Silvano a diferentes reuniones.

A principios de semana estuvo en Lázaro Cárdenas, en donde el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, inauguró una terminal de contenedores, junto con el primer ministro de Dinamarca.

Herrera, según boletín, estuvo en el puerto a invitación del gobernador, Silvano Aureoles, quien también encabezó el evento. Luego, días después, el alcalde acompañó al gobernador en un evento en Morelia, en donde recibió felicitaciones públicas de Aureoles.

Por otro lado, todo esto coincide con la salida del primer alcalde perredista de su cargo: El edil de Huetamo, Elías Ibarra, dejó la presidencia, llamado por Silvano para que se hiciera cargo de la Secretaría de Salud en el estado.

Así que bien pudiera hacerle en espacio a Herrera, quien también es manejado como posible aspirante a gobernador sustituto, si Silvano se va a de candidato del PRD a la presidencia de la República.

Claro que Herrera no niega la cercanía con el gobernador, pero tampoco acepta que vaya a dejar la alcaldía. Sin embargo, esto no para los rumores. Inclusive, se manejan a posibles sustitutos del alcalde.

Por ejemplo, se maneja como posible a Carlos Hurtado, y a quien fue el primer secretario del Ayuntamiento de Herrera, el abogado Edgar Flores Silva, quien también es una persona cercana al alcalde, pese a que ya no está dentro de la administración… En fin.

¿Y las Cuentas?

Todavía están pendientes las cuentas de la última feria. El presidente del patronato ha quedado a deber el informe financiero, para revisar qué tan bien o tan mal estuvo la fiesta.

Asimismo, el reporte de cuánto se gastó, cuánto ingresó y quienes fueron los empresarios y cuánto pagaron por los permisos. Esperemos que en los próximos días ya se dé a conocer públicamente esta información, toda vez que hace casi 2 meses que concluyó la feria…

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