El Mover a México que no Llega

Por M. en D. Joaquín R. Benítez V.*Desde que inició la administración de Enrique Peña Nieto, tanto la Secretaría de Hacienda como el Banco de México, celebraban los buenos augurios que representaron las reformas estructurales (política, educativa, energética, financiera, etc.,), por fin México se perfilaba como el destino ideal y primordial de los inversionistas, desplazando a Brasil del mercado latinoamericano.

El júbilo de la actual administración federal se fue desvaneciendo con el pasar de loe meses, pues los omnisapientes asesores [súper sic] de Peña Nieto, Videgaray  y Cartens, han cometido errores al momento de plantear sus reformas “estructurales”, con las cuales impactaron considerablemente el crecimiento interno del país, afectaron a los miro y medianos empresarios  (siendo los que generan los empleos) y desalentaron la confianza de los consumidores para salir a realizar las compras.

En esa vorágine de las fluctuaciones de los mercados internacionales, la Bolsa Mexicana de Valores, tiene meses de retroceso al hilar en varias semanas con pérdidas en el índice de precios y cotizaciones, lo que ha puesto a temblar a los ideólogos de las reformas peñanietistas; lo que se ha acompañado de aumentos en los precios de diversos insumos y alimentos, por ejemplo el limón.

Desde el neoliberalismo agudo propiciado por Carlos Salinas de Gortari, México se ha comportado adecuadamente en los factores de la macroeconómicos, pero en la microeconomía (como la del hogar), ha sido total y diametralmente opuesto, ya que desde los 80´s, la pujante clase media de décadas anteriores, fue desapareciendo gradualmente hasta tener 55 millones de pobres; la desaparición de esa clase media consumista, ha sido el talón de Aquiles del mercado interno del país, pues aunque se produzcan mercancías y servicios, cada vez son menos las personas que pueden obtenerlos o acceder a ellos.

Aunado a lo anterior, se sumó la apertura del mercado mexicano a los internacionales, haciendo que miles de empresas nacionales y negocios familiares fueran desapareciendo ante la imposibilidad de competir con empresas extrajeras que tienen mejor infraestructura, apoyos gubernamentales y créditos con tasas de interés muy bajas, lo que las hace más competitivas que las nacionales.

El optimismo del gobierno peñista ahora solo es discursivo porque en los hechos, están tratando de enmendar sus errores, no por algo cada semana la SHCP y el BANXICO idean nuevas formas de acabar con la parálisis económica, tratan de atinar con una solución a corto plazo, para llegar bien librados a los comicios de 2018 y el PRI pueda conservar la silla presidencial.

De la mano de lo anterior, las exportaciones del país han disminuido, mientras que las importaciones se han incrementado, lo que es indicativo del estado de quiebra en que se encuentra el mercado interno; y es precisamente en este rubro en el que los gobiernos deben de centrar sus esfuerzos, a efecto de reactivar el poder adquisitivo de compra del consumidor promedio, el crecimiento y modernización de la industria y el campo  mexicano, en resumen, el fortalecimiento interno de las estructuras productivas y consumidoras.

El debilitamiento de México no fue un error sino un plan bien delineado, para generar una enorme riqueza a ciertos círculos políticos y empresariales, mientras que para 55 millones de mexicanos, el destino fue la pobreza, el hambre y anhelo de que algún día su situación económica puede cambiar, mientras tanto, seguirán engrosando las estadísticas de la miseria o enrolando las filas de la delincuencia.

Presidentes de la República, Gobernadores, Diputados y Senadores, han llegado y se han ido a los largo de estos años, pero el modelo económico permanece igual, incólume y fortalecido para ciertos sectores y beneficiarios; situación que no cambiará, sin importar quien ocupe la titularidad del Ejecutivo Federal, pues el modelo económico es una imposición internacional, lo que implica su acatamiento a pesar de las buenas intenciones.

__________________________

jbenitezv_nos@hotmail.com

Comments

comentarios