Cumple 35 Años de Servicio el Sistema Cutzamala

Zitácuaro.- Considerada una de las 10 obras civiles en su tipo más importantes del mundo, el Sistema Cutzamala, que alimenta de agua de manera permanente a la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, cumplió 35 años de servicio.

Este sistema, que opera las 24 horas, los 265 días del año, abastece 20 metros cúbicos cada segundo, lo que equivale a 60 mil garrafones de agua cada minuto. Genera beneficios a millones de personas de la capital del país, a costa del vital líquido de comunidades mazahuas en donde se genera el fluido.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se trata de uno de los sistemas de almacenamiento, conducción y suministro de agua potable más grandes del mundo.

La red de este entramado de agua potable nace en Michoacán, en la presa de captación de Tuxpan; de ahí, un conducto conecta este embalse con el de El Bosque, el depósito más grande de la zona Oriente del estado.

Además del líquido proveniente de Tuxpan, a El Bosque llegan los escurrimientos de los manantiales ubicados en los bosques de la Zona de la Biosfera de la Mariposa Monarca y el inicio del río Cutzamala.

El agua de El bosque se suma al de las presas de Colorines, Ixtapa del Oro y Valle de Bravo. Después, el líquido llega a la planta de potabilización de Los Berros, junto con el agua del embalse de Villa Victoria.

Después del proceso de potabilización, el líquido se conduce a la Ciudad de México, a través de un sistema de túneles y tubos. Seis plantas de bombeo elevan el líquido hasta los dos mil 702 metros sobre el nivel del mar, para luego llegar a la Zona Metropolitana y distribuirse por el acuaférico.

En total se recorre una distancia de 322.23 kilómetros, la misma longitud de la Ciudad de México a Acapulco. Además, las plantas de bombeo consumen 2 mil 280 millones de kilowatt cada hora. Esta es la misma energía que consume toda la ciudad de Puebla, de casi 3 millones de habitantes.

Pero el Sistema tiene un lado oscuro: el de las comunidades indígenas ubicadas en las fuentes del agua que se lleva a la Ciudad de México que son privadas del vital líquido, tanto para suministro humano, como para la agricultura.

Algunos pueblos indígenas se han visto obligados a tomar la planta potabilizadora, como señal de protesta; en respuesta, el gobierno realiza obras de infraestructura, a cambio. Sin embargo, la inconformidad permanece en algunas de ellas.

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