Políticos, Corrupción y Falta de Transparencia

Por Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- La corrupción, la falta de transparencia y los políticos parece que van unidos de la mano, que son muy buenos amigos que, juntos, producen muy buenas ganancias. Hablemos un poco de este tema.

A principios de mayo pasado, este medio le pidió, a través de Twitter, al diputado federal Antonio Ixtláhuac Orihuela que hiciera pública su declaración 3de3, que implica dar a conocer sus propiedades, sus compromisos con amigos y familiares y los que le dice a la Secretaría de Hacienda que gana.

Lo hicimos porque es de los 10 diputados federales de Michoacán que se ha negado a realizar su declaración 3de3. Además, porque los ciudadanos de este distrito 3, al que representa, merecemos saber qué tiene y cuánto gana, porque es un servidor público, y porque queremos confiar en él.

Pero, ante esta invitación, se negó. Ha pasado poco más de 2 meses y no ha habido respuesta. Hoy, nuevamente, le reiteramos la petición, vía Twitter (que es la red social más usada por los políticos), y esperamos que ahora sí atienda esta petición ciudadana.

Ya que hablamos de Ixtláhuac, cabe señalar que los compañeros de CódigoMichoacán le hicieron una entrevista sobre el tema del exalcalde Juan Carlos Campos Ponce y su inhabilitación por parte del Congreso del Estado.

A lo largo de los 3 minutos, 12 segundos, que dura la grabación en video de esa entrevista, no hizo nada más que cantinflear. Es decir, habló, pero no dijo casi nada. Lo único claro es que es algo que “le duele al partido”.

Pero evadió hablar de su compañero de partido. Dijo desconocer detalles (¿Acaso no es zitacuarense?). Lo que quedó claro es que no quiso opinar nada, porque quizá no quiso que Campos Ponce le revirara cualquier crítica que le hiciera. Así es: los políticos siempre tienen “cola” que les pisen…

El mismo día que le solicitamos la 3de3 al diputado federal también lo hicimos con la legisladora local, Mary Carmen Bernal Martínez, y con Pascual Sigala Páez. Ninguno de los dos ha hecho pública su información financiera.

Respecto a ello, estamos seguros de que al menos Mary Carmen Bernal sí leyó el Twitter, porque le puso un “me gusta”. Sin embargo, a más de dos meses no ha “subido” su información al portal público. Obvio, Pascual Sigala tampoco.

A ambos se les reiteró también la petición y estamos en espera de que esta vez sí lo hagan. Esta información es algo que en los países más desarrollados que el nuestro es pública, no es necesario que los ciudadanos la pidan. Qué lástima que aquí sí… Mal.

Es casi un hecho que estos tres legisladores aspirarán a “saltar” a un nuevo cargo, porque el que tienen ya se les acaba el próximo año. Este trío, por lo tanto, se va a ver en la necesidad de acudir con la gente, alabarla, ponerse a bailar y todo lo necesario para obtener el voto y seguir en el poder.

Pero, ¿cómo le van a pedir a la gente que les dé su confianza si ellos se manejan con opacidad en cuanto a los recursos que tienen, sin entregar cuentas? Es absurdo, no deberíamos de permitirles continuar con este tipo de conductas. Recordemos: la opacidad es prima hermana de la corrupción…

Campos Ponce

La inhabilitación del exalcalde Juan Carlos Campos Ponce, por parte del Congreso del Estado, al haber encontrado evidencias suficientes de irregularidades y desvíos de recursos, ya no es noticia. Se logró una victoria…

Sin embargo, hay un sabor agridulce en este triunfo, porque si bien esta vez su cúmulo de mentiras no tuvo éxito y se le encontró culpable, públicamente, la inhabilitación es, en realidad, un castigo ridículo.

Es cierto que este tipo de sanciones, en lugar de ser una enseñanza para los políticos actualmente en el poder, es una invitación a robar y cometer actos de corrupción: si después de desviar tanto dinero lo más que puede pasar es una inhabilitación, pues entonces vale la pena hacerlo.

Muy diferente a la pena que le ponen a una persona de escasos recursos que roba comida para alimentarse. Los políticos, nos dice esta enseñanza, pueden robar millones y no pasa nada: es mejor que ser narcotraficante, porque al menos ellos se exponen a ser detenidos o asesinados por la policía o sus rivales.

Así que mientras no se le castigue con cárcel o con la exigencia de que devuelva el dinero que, se sospecha, se llevó de las arcas municipales, la inhabilitación no nos sirve de nada a los zitacuarenses.

Por cierto, el alcalde Carlos Herrera Tello aprovechó la ocasión y se le fue con todo a Campos Ponce, en una entrevista programada en un medio de comunicación estatal. A propósito de la puesta en marcha del Sistema Nacional y Estatal Anticorrupción, se lució con la balconeada a su antecesor.

Exigió que “las instancias fiscalizadoras” le obliguen a que devuelva a las arcas municipales algo así como 150 millones de pesos que se “perdieron” en el último año de Campos Ponce.

Lo que los ciudadanos esperamos es que esta presión la haga el propio alcalde, de manera personal y enfática, ante las Auditorías Superiores Federal y Estatal, así como ante la Procuraduría. De otra forma, hacerlo en un medio de comunicación no dará resultado.

Además, Herrera debe de estar consciente de que, luego de tantos desfalcos hechos por los últimos alcaldes, los ciudadanos están más al tanto de la aplicación de los recursos que hace su administración. Y, en su debido momento, le van a pedir cuentas.

Robos Descarados

Ya que hablamos de corrupción, en la presente administración hay, al menos, un área en donde esta práctica está más que arraigada y es de conocimiento del alcalde, quien no hace nada al respecto.

Hablamos de Tránsito, cuyo director (¿ex?), Rolando Ojeda Cruz, ha sido acusado abiertamente de conducta prepotente y de recoger autos a placer, sólo porque sí. La ventaja que saca este individuo de arrastrar los vehículos son los cobros elevados de multas, para las que no extiende ningún recibo.

La conducta de Rolando Ojeda (quien al parecer ya fue removido por cambios institucionales de la Policía Michoacán, y no por su forma de operar) ha sido imitada por los elementos de esta corporación.

Ellos, los agentes de Tránsito, ya también recogen autos, sin motivo alguno, sin que hayan cometido infracciones, y realizan sus cobros, sin recibo. Este dinero, no registrado con un documento, no entra a la Tesorería Municipal, como debe de ser, sino que es repartido por los elementos.

De ello, señalamos, el alcalde ya está enterado, pero no hace nada. Los deja operar… ¿por qué? Lo mismo sucede con la policía, que tiene elementos malos, que actúan de forma prepotente y detienen a quien se deja, para luego cobrar la infracción, sin recibo e por medio, por supuesto.

Ambas corporaciones, aunque son parte del Mando Unificado, están bajo las órdenes del alcalde; es decir, el munícipe tiene autoridad sobre ellas y podría (debería) de poner orden.

Con situaciones como estas, el objetivo de Carlos Herrera de hacer de su policía la mejor del estado, está muy lejos de cumplirse. Esto, a pesar de las millonarias inversiones que se han hecho en este rubro…

Por cierto, el alcalde señala que su municipio es de los más transparentes de Michoacán, porque difunde toda la información de oficio que se debe de hacer pública. Cabe destacar que no necesariamente, porque, aunque se cumple con una importante cantidad de datos, todavía hay un faltante al respecto.

No se difunden datos actualizados y hay aspectos que en la misma página de transparencia del Ayuntamiento aparece en blanco; es decir, sin datos, como la deuda pública actual, los estados financieros, entre otros. Debe de poner más atención en ello.

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