El Intento de Campos de “Limpiar” su Nombre

Por Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- Desquiciado, desesperado. Así se encuentra el expresidente Juan Carlos Campos Ponce, luego de que el Congreso del Estado votara de forma unánime en su contra, por irregularidades cometidas (y comprobadas) en su administración. Por ello, esta semana vino a Zitácuaro a “limpiar” su nombre.

Para ello, realizó una entrevista y una conferencia de prensa en la que mostró documentos que supuestamente lo liberan de toda culpa. Qué corta memoria tiene. ¿Ya se le olvidaron todos los escándalos cometidos en su administración?

¿Espera que los zitacuarenses, quienes fuimos las víctimas directas de los desvíos de recursos y de la corrupción de su administración, lo perdonemos? Apuesta, claro, a la capacidad de olvido de la sociedad.

Sin embargo, lo que hizo fue tanto, tan escandaloso, y está todavía tan fresco en la memoria, que sólo sus incondicionales (como Fernando Terán, el tristemente célebre síndico de su administración) podrán creerle.

Y es que, con tantas pruebas como dice tener, ¿por qué no presentó ninguna de ellas, en el proceso del juicio político? ¿Acaso, como afirma, todos están coludidos en su contra?

Porque el estado mental psicótico que enferma al exalcalde le hace afirmar que la Auditoría Superior de Michoacán falsificó las pruebas en su contra. Que el senador Ascención Orihuela movió los hilos en el Congreso del Estado, para que se le declarara culpable.

También afirma que la diputada petista Mary Carmen Bernal sacó un dictamen en su contra, por venganza. Acusa al mismo ciudadano y abogado que lo denunció, de aliarse con el PRI, y al alcalde Carlos Herrera de mentir y falsificar documentos para hacerlo parecer culpable.

Pero, creemos que la jugada de Campos Ponce es errada. El haber venido a Zitácuaro a tratar al convencer a los ciudadanos de que él es inocente lo que hizo fue volverlo a conocer en el ojo del huracán noticioso.

Esto, justo cuando la noticia del veredicto en su contra del Congreso del Estado comenzaba a enfriarse. Nuevamente se convierte en el protagonista de su propia tragedia política.

Y, claro, al repartir culpas lo que provoca es que los aludidos respondan, recalquen las evidencias en su contra y sumen más detalles que no habían sido hecho públicos. Porque es una oportunidad que no se puede dejar pasar.

Por lo pronto, el abogado Joel Vera Terrazas le envió a Campos Ponce un desafío: un debate abierto en el que cada quien presente sus pruebas y el juicio de la Opinión Pública dé su veredicto definitivo.

Si es verdad que todos tienen la culpa, menos él, el exedil deberá de demostrarlo con documentos, no sólo con teorías conspiratorias mentales. Un debate sería la oportunidad para recordarle al alcalde por qué el Congreso lo encontró culpable.

No se trata, como dice Juan Carlos, sólo de nepotismo porque contrató a su excuñado José Luis Ramírez del Valle. No fue sólo él, sino 10 familiares hasta en cuarto grado de afinidad por lo que se le fincó responsabilidad.

Para el exalcalde, esta práctica de contratar familiares no es mala porque “todos lo hacen y no los castigan”. Minimiza al decir que el Congreso lo castiga, “no por corrupto, sino por nepotismo”.

Sin embargo, da la casualidad de que el nepotismo es corrupción. Así se considera en México, aunque no se castigue siempre.

Inclusive, la Convención contra la Corrupción de las Naciones Unidas y la Convención Interamericana contra la Corrupción, de las que nuestro país es firmante, consideran el nepotismo como un delito.

En tal caso, el aceptar que cometió nepotismo haría de Campos Ponce un delincuente confeso. Pero eso no es todo, también se le castigó por el desvío de los recursos de las cuotas de los empleados del Ayuntamiento al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste).

Claro, Juan Carlos afirma que esto es falso. Y presenta, como “prueba” los cobros que el Issste hizo al Ayuntamiento de Zitácuaro. Claro que la dependencia le sacó su dinero a la administración de Campos Ponce a la fuerza.

No es que el exalcalde pagara puntualmente, sino que, porque no lo hacía, pidió al gobierno del estado que le descontara su dinero de las participaciones. Pero no es de esto de lo que se le acusa al exmunícipe, sino de haber desviado los recursos que les descontó a los trabajadores.

Ese dinero que se le rebajó a cada uno de los empleados, quincena a quincena, para que le fuera entregado al Issste, nunca llegó a su destinó. Se habla de millones y millones, a lo largo de los 3 años. ¿A dónde fue a parar? Nunca se explicó y no se sabe.

Por ello, inclusive, la Comisión Estatal de Derechos Humanos encontró suficiente evidencia del desvío que emitió una recomendación en contra del exalcalde y del exdirector del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, quien también hizo perdedizo ese dinero.

Eso es en relación a lo que el Congreso del Estado le castigó. Pero hay al menos otros 30 procesos en su contra, en marcha. De ellos, al menos una docena pueden proceder. De ello, en su momento, el exalcalde tiene que dar la cara y responde.

Pero, lo más importante es que Juan Carlos Campos Ponce asuma la responsabilidad de sus acciones. Así como ha disfrutado del capital de se cree que se llevó del Ayuntamiento, que esté preparado para el castigo que ello implica.

Contra Herrera

Por cierto, Campos ha lanzado muchas acusaciones en contra del ahora alcalde Carlos Herrera Tello: que no ha hecho nada de obra “propia”, que mucho de lo que ejecutó al principio fue por dinero que él le dejó. Que hay sobrecostos y desvíos de recursos.

Que no dejó deudas, porque Herrera nunca ha demostrado que él haya tenido que pagar a proveedores a los que se les quedó a deber. Fueron muchas las acusaciones a las que es conveniente dar respuesta.

Esperemos que el presidente, que fue aludido directamente, responda ante la Opinión Pública cada uno de los señalamientos de Juan Carlos, de tal forma de que no haya dudas sobre cada uno de los temas abordados.

A Favor de Toño

Contrario fue el trato que el exalcalde acusado dio a Antonio Ixtláhuac Orihuela, para quien sólo tuvo halagos. Dijo que sería el mejor candidato a la presidencia y le ofreció su apoyo y adhesión.

Esto llama la atención, porque la semana pasada, cuando el propio Ixtláhuac fue cuestionado sobre la situación de Campos evadió el tema y evitó pronunciarse en su contra, lo que provocó en no pocos zitacuarenses un mal sabor de boca.

Y, estas actitudes han hecho sospechar de un posible acuerdo “bajo la mesa” entre ambos políticos. De ser así, serían malas noticias para Toño, a quien la falta deslinde y, por el contrario, la cercanía de Juan Carlos Campos, le restarían más que sumarle…

A Rezar por Silvano

Otro desesperado, pero por conseguir a como dé lugar la candidatura del PRD a la presidencia de la República, es el gobernador Silvano Aureoles Conejo, a quien parece no importarle el baño de sangre que el crimen da cada día al estado.

El pasado fin de semana, en la capital del país, se autodestapó como candidato, no sólo del PRD, sino del hipotético Frente Amplio que supuestamente formarían con el PAN. Sin embargo, las estadísticas y las simpatías no están de favor de Silvano.

Cada vez se reafirma la ventaja que, al interior del PRD, tiene el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, de quien Aureoles se aleja cada vez más. El propio gobernador michoacano lo sabe.

Por ello, este martes, en entrevista, Silvano pidió “rezarle al Santo” para poder ser abanderado del Frente Común (http://conectornoticias.com/gobierno/hay-que-rezar-para-que-yo-sea-el-candidato-silvano-aureloes/). El problema de todo ello es que el gobierno del estado está cada vez más descuidado por la aventura política de su titular…

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