Nos Ahoga la Corrupción y Diputados en Campaña

Por Ricardo Rojas Rodríguez

Zitácuaro.- Ya se ha hecho común que casi a diario salga a la luz un nuevo escándalo de corrupción. Cada uno, mayor que el anterior. Y se ha hecho tan “normal” que, si bien, provoca indignación, ya no es tanta, porque son tantos y tan numerosos los casos, que el robo y desvío de recursos públicos ya es un asunto común (valga la redundancia).

Como que los mexicanos ya nos resignamos a que nuestros gobernantes sean corruptos y lo vemos como algo “natural”. Por eso, a nadie sorprende la revelación de que el propio gobierno federal haya utilizado el esquema de empresas fantasma para desviar al menos 3 mil 500 millones de pesos.

Dinero que no aparece, que se utilizó para pagar servicios, obras y programas públicos que nunca se realizaron, que no se entregaron, que no existen. Ese dinero -lo sabemos bien- ha servido para financiar campañas políticas, para engordar cuentas bancarias ubicadas en paraísos fiscales y para comprar “casas blancas”.

La organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, que hizo la investigación de estos recursos, señala que se utilizó un mecanismo parecido al que usó Javier Duarte, el multiladrón exgobernador de Veracruz.

Pero el gobierno federal (Enrique Peña Nieto y sus cómplices, para ser exactos) utilizaron un esquema más sofisticado que el de Duarte parece de principiante. Sin embargo, el resultado es el mismo: se robó dinero de los mexicanos, de forma impune, “legal”.

En el esquema de desvío de miles de millones de pesos participaron funcionarios federales como Rosario Robles, cuando estuvo en la Secretaría de Desarrollo Social; Alfredo del Mazo, exdirector del Banobras y hoy gobernador electo del Estado de México.

Asimismo, Emilio Lozoya, el nuevo acusado de corrupción, al recibir millones de una empresa brasileña, también está señalado de participar en esta “estafa maestra”, cuando era director de Petróleos Mexicanos.

Lo lamentable fue que universidades de diversas entidades del país se prestaron a este desvío de recursos, a cambio de “comisiones” de entre 15 y 18 por ciento. Dinero que no fue ingresado a su presupuesto; es decir, que no sirvió para fortalecer las finanzas de estas instituciones públicas.

El gobierno federal, Peña Nieto, no ha dicho nada al respecto. Pero lo más seguro es que va a minimizar las acusaciones y, en el mejor de los casos, va a ordenas una investigación que llegue “hasta sus últimas consecuencias”… y que al final determine que no hay delito que perseguir, que todo fue “legal”.

Tal y como sucedió con el escándalo del procurador de la República, Raúl Cervantes Andrade, quien registró su millonario Ferrari en el estado de Morelos, para evadir el pago de tenencia en la Ciudad de México, en donde reside.

Luego del escándalo, el procurador salió a los medios a decir que no hubo mala fe, ni delito, que se debió a un “error administrativo”. Y que no pasad nada, que es una blanca paloma.

Si ya con el escándalo de la Casa Blanca, el presidente de la Republica, Enrique Peña Nieto, ya había perdido toda autoridad moral para gobernar, ahora con esta nueva revelación del desvió millonario de recursos se reafirma que no tiene ninguna calidad para ser el representante de los mexicanos.

Con sus actitudes demuestra que sólo ve por sus propios intereses y de su grupo de amigos con los que se reparte el pastel llamado México. ¿Cómo vamos a confiar en la renegociación que haga Peña Nieto del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos?

Donald Trump quiere imponer nuevas condiciones que sólo favorezcan a su país, con la renegociación que ya está en marcha. Lo lamentable será que quienes defenderán el interés de México será ese grupo de ladrones que no nos representan a los mexicanos.

La corrupción ha llegado a un nivel peligroso para la vigencia de estado de derecho y las instituciones que conforman las bases de nuestro país, por el saqueo de México que hacen nuestros gobernantes, nuestros políticos.

Y lo preocupante es que los ciudadanos ya lo vemos como normal. Nos hemos convertido en espectadores de cómo el país se cae a pedazos, sin hacer nada para evitarlo. ¿Hasta dónde tienen que llegar las cosas para que reaccionemos?

Precampañas de Diputados

Este fin de semana fue de informes de diputados. El sábado, en su bastión que es la secundaria 1, ante un público incondicional, Antonio Ixtláhuac Orihuela, el legislador federal priista, realizó la comparecencia de su segundo año de labores.

Y el domingo le tocó a la diputada local, la petista Mary Carmen Bernal Martínez, rendir su segundo informe en la plaza central. Ambos se perfilan rumbo al próximo proceso electoral, del que serán seguros candidatos.

En el caso de Ixtláhuac, reafirmó que tiene su gente, su estructura, de tal forma que puede presumir que es el único priista de Zitácuaro que tiene capital político suficiente para contender en la próxima elección.

Sin embargo, todo parece indicar que sus aspiraciones son más altas que repetir en la presidencia municipal o reelegirse como legislador. Esto lo demostró el domingo, cuando rindió otro informe, en Morelia, en esta ocasión como dirigente estatal del Movimiento Territorial.

Este nuevo informe (que no tenía razón de ser, porque su cargo político no lo contempla) fue una muestra de su músculo político estatal. Como sucede en la política, la forma es fondo. El motivo de este evento estatal fue el asomar la cabeza y levantar la mano para buscar la candidatura a la senaduría.

Para ello, Ixtláhuac necesitará más que su posible capital político. Requerirá del apoyo de algún liderazgo priista nacional importante. Así que, creemos que antes de atreverse a rendir un informe estatal, el diputado federal por Zitácuaro ya sonido a nivel nacional y recibió algún respaldo importante.

Quizá su tío, el actual senador michoacano, Ascención Orihuela Bárcenas, ya lo dio el sí. Al menos ha quedado claro cuál es la aspiración de Toño Ixtláhuac, que le tira a lo más alto, a este cargo que, por lo general, es la antesala de la candidatura a la gubernatura…

En el caso de Mary Carmen, también demostró que ha aprovechado su cargo como diputada local para penetrar en las diferentes comunidades y hacerse de su propia estructura. Los planes y programas que ha impulsado le han ayudado a hacerse de su propia base social.

Por ello, ante el desdén de la clase política, que rechazó la invitación a su informe (el propio Pascual Sigala, presidente del Congreso, no asistió y en su lugar envió a un representante menor) llenó las sillas dispuestas en la plaza central con personas de las comunidades, beneficiarias de sus planes y programas.

Lo que llamó la atención fue que la presencia perredista fue poca, a pesar de que ese partido fue el que la llevó, en alianza con el PT, a la diputación local. En su lugar, fueron más los representantes de Morena que los del propio partido de la diputada.

No es casualidad el respaldo del partido de Andrés Manuel López Obrador, porque el PT ya firmó un acuerdo de alianza para el próximo proceso electoral. Y si Mary Carmen es candidata en el 2018, como es casi seguro que sucederá, lo hará con el respaldo de Morena. Ya veremos.

Agua y Aceite

La alianza que el PAN y el PRD firmaron a nivel nacional, el pasado fin de semana, ya se tradujo en una coalición a nivel estatal. Los dirigentes michoacanos de ambos partidos ya declararon que también en la entidad lanzarán candidatos comunes a las diputaciones y las alcaldías.

Algo que se veía imposible hace algunos años, que los derechistas del PAN y los izquierdistas del PRD se unieran, ahora ya es una realidad. El acuerdo cupular de los líderes se impuso por encima del punto de vista de los militantes de ambas organizaciones y a las declaraciones de principios de los partidos, sin importar las contradicciones existentes.

¿Qué pensarán de ello los izquierdistas de ultranza que militan en el PRD porque era el partido que más reflejaba su punto de vista? ¿Y los panistas tan orgullosos de su pasado y de sus principios, que les impedía, inclusive, aliarse con el PRI-gobierno? Las ideologías ya no importan cuando se trata del poder…

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