Se ha Convertido en Tianguis el Jardín Central Benito Juárez

Zitácuaro.- El Jardín Central o Plaza Cívica Benito Juárez, el corazón de esta ciudad, se ha convertido en un tianguis en el que un día cualquiera se pueden contabilizar hasta 62 puestos de mercancías tan opuestas como cinturones, globos y un pequeño local para examen de la vista.

Si usted está en el Jardín y tiene hambre, no tiene que ir muy lejos, porque ahí puede comprar unas tostadas de cueritos o carne apache. O si tiene antojo, comprar cañas, camotes o gelatinas.

Además, si es mediodía y el calor arrecia, ahí también venden aguas frescas, o helados. Inclusive, si anda con ganas de tomar, es sólo cuestión de que dé unos pasos al puesto de tepache, bebida alcohólica que se vende sin restricción, en el propio jardín.

Si sus zapatos están sucios y les hace falta una limpiada, ahí decenas de boleros. Inclusive, si están en malas condiciones y les hacen falta unas medias suelas o una remendada, hay dos o tres lugares, dentro del jardín donde le pueden hacer el trabajo.

La plaza cívica ha sido el centro de la vida social de los zitacuarenses, sede de los principales actos, los mítines, los festivales y hasta para que los niños jueguen o los muchachos se citen.

Sin embargo, ahora parece que es propiedad de un grupo de comerciantes ambulantes que se han apropiado de la mayoría de sus espacios. Ya no se trata de los limpiabotas, apoyados por los diferentes Ayuntamientos pasados y que formaban parte del folklor del Jardín.

Ahora ya son decenas de comerciantes que se han apropiado del espacio público, sin restricciones por parte de la propia autoridad. Se trata de un monopolio, porque los líderes sólo dan permisos a su gente; si alguien extraño trata de vender, lo corren.

En un día cualquiera (porque en los días festivos los puestos se multiplican de forma exponencial) usted puede encontrar en la plaza principal lo siguiente: 3 puestos que venden cañas y camotes.

Al menos 2 que expenden dulces; tres o cuatro carritos de nieves, paletas o Bonice; uno o dos de semillas; dos puestos de periódicos; un vendedor de cinturones; uno o dos de gelatinas.

Los boleros, que antes eran sólo unos cuantos, ahora son al menos 32, repartidos en los costados sur, oriente y poniente de la plaza. También los globeros son un grupo importante: hay al menos 8, principalmente en la zona central del Jardín.

También está el que vende las tostadas de cueritos y carne apache; al menos 3 puestos de chicharrones; dos de aguas frescas y el de los tepaches. Lo curioso es que el de examen de la vista se ha apropiado de un espacio más grande en donde instala una carpa, ya de manera permanente. Todo ello, sin que la autoridad ponga restricciones a este grupo.

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