La Posible Próxima Salida de Carlos Herrera

Por Ricardo Rojas Rodríguez

Zitácuaro.- Pascual Sigala Páez, quien es la persona de más confianza del gobernador Silvano Aureoles, ha pedido licencia a su cargo como diputado local. Este es el primer paso para buscar posicionarse a fin de obtener la candidatura del PRD al senado. Es un hecho de que las renuncias comenzaron y que pronto el alcalde Carlos Herrera Tello hará lo propio.

En el caso de Sigala, su licencia iniciará el próximo domingo. El lunes ya estará libre. Se maneja que se sumará al gabinete de su querido compadre, Silvano Aureoles, en la secretaría de Desarrollo Agropecuario.

Creemos que esto es posible, ya que se trata de un cargo estratégico, por medio del cual, en los próximos meses podrá recorrer el estado, entregar apoyos y recursos, así como hacer amarres para posicionarse políticamente para la candidatura al senado.

Es decir, aprovecharía para placearse un poco e ir por el cargo más alto que se disputará en Michoacán en el próximo proceso electoral. Quizá el único que pueda disputarle, en este momento, esa candidatura es el propio secretario de Gobierno, Adrián López, quien también es persona de las confianzas de Silvano.

Como ya estamos en los albores del proceso electoral, los movimientos, licencias y enroques en busca del próximo cargo comenzarán a darse en cascada en las próximas semanas. Los aspirantes buscarán medir fuerzas al interior de sus partidos y lucir más fuertes de lo que en realidad son.

A nivel local, la expectativa es el paso que dará el alcalde Carlos Herrera Tello, quien no oculta su interés por convertirse en diputado federal y aspira a ser candidato de su instituto político a este puesto.

Mientras la candidatura llega, se especula que podría dejar, en las próximas semanas, el cargo de alcalde. Podría ser que llegara a la gubernatura, de forma provisional, en tanto Silvano se lanza a su aventura política por la nominación de su partido (o del Frente Ciudadano) a la presidencia de la República.

Pero si no es en la gubernatura, es posible que Silvano se lo lleve, también, a una secretaría estatal, para que también aproveche el cargo y el presupuesto para prepararse para la contienda electoral.

Lo más importante sería que, al sacar a Herrera de la alcaldía, en estos meses previos a las campañas electorales, le salvaría del desgaste que su figura ha tenido recientemente, ante los posibles electores zitacuarenses.

Y es que este Carlos Herrera ya no es el mismo que contendió hace 3 años por la presidencia municipal de Zitácuaro. Es curioso como el poder -en este caso, la presidencia municipal- cambia a las personas y las aleja de la realidad.

Como candidato, Herrera buscó acercarse a las personas de todo tipo. Impulsó alianzas con grupos, sin importar su militancia política. Se trataba de hacer arreglos con todos, a fin de poder conquistar una alcaldía que el PRI presumía como de su propiedad.

De hecho, su primer y principal respaldo provino, precisamente, del PRI. No pocos militantes reconocidos de ese partido lo abandonaron para irse con Herrera, quien también tenía su pasado tricolor en su corazón.

Y logró el objetivo. Una serie de circunstancias le ayudaron a conquistar la alcaldía; algo que parecía casi imposible, porque el PRI, independientemente de la valía de sus candidatos, siempre solía ganar con facilidad.

Claro, el abanderado el tricolor en ese momento, Juan Carlos Orihuela, contribuyó también al triunfo de Herrera, con su mala campaña y la división que sembró en su instituto político.

El contacto del entonces candidato con ciudadanos y grupos de todo tipo era estrecho. Inclusive, con los medios de comunicación, a quienes convocaba a conferencia al menos una vez a la semana para difundir cuáles serían sus planes y programas, de llegar a la presidencia.

Con ello logró que hubiera una amplia expectativa de un cambio real. No había temo ni cuestionamiento al que el ahora alcalde le rehuyera. Obvio, este trabajo, más el apoyo de su líder político, Silvano Aureoles (y, claro, abundancia de recursos económicos), le dieron el triunfo.

La luna de miel continuó, pues ya como alcalde electo dio a conocer a su equipo de trabajo. Todo él, compuesto por amigos y allegados suyos. Profesionistas con quienes había laborado en sus empresas constructoras y que en su momento le habían dado resultados. Así que no había pierde.

Como alcalde, Carlos Herrera ha sido un buen gestor de recursos. El dinero ha fluido al municipio a través de cientos de obras. Ahora, a más de dos años de distancia, las cosas cambiaron mucho.

Ya no es el mismo Herrera candidato. Como alcalde, cada vez está más aislado de la gente. Aquel presidente de puertas abiertas pasa varios días al mes fuera del municipio y pocas veces escucha. Las críticas cada vez le molestan más.

El diálogo con la ciudadanía se ha convertido en un monólogo en el que sólo el habla de sus logros, de los “grandes” avances obtenidos. Pero evade las promesas incumplidas y los temas en los que se ha quedado mal, como la inseguridad, que es su más grande pasivo.

Ya no hay contacto con los medios de comunicación. No se convoca a conferencia de prensa. Sólo acude a la radio y a la televisión, en espacio pagado en donde no se le va a cuestionar y las preguntas de la audiencia son filtradas, para evitar los temas espinosos.

Este Carlos Herrera será recordado por sus obras, obviamente; algunas, polémicas. Pero también por la inseguridad, por lo que dejó de hacer y por el cambio de personalidad que sufrió, con el sólo hecho de sentarse en la silla de la presidencia, del poder.

Con todo, está convencido de que tiene el suficiente capital político para ganar una elección; ahora, a la diputación federal, en la que además de Zitácuaro deberá de recorrer otra docena de municipios. Un alcalde que cada vez se aísla más…

Antonio Ixtláhuac

Otro que ya se prepara para la contienda electoral es el diputado federal, Antonio Ixtláhuac Orihuela. Su precampaña la comenzó desde que asumió la curul. Estos más de dos años ha buscado fortalecer su estructura y fortalecerla.

En especial, ha visitado otros municipios, fuera de su distrito, a fin de buscar alianzas y posicionarse, para poder disputar la candidatura a la senaduría. Ese es su gran anhelo, en este momento.

Sin embargo, afirma que aceptará cualquier cargo que su partido le dé:

“Su carrera política continuará donde lo decida el PRI y que tiene la experiencia y sensibilidad social para ocupar un escaño senatorial, una curul local o la jefatura de la Comuna zitacuarense”, dijo en entrevista con el portal Idea Política.

En la misma entrevista, destinó el 90 por ciento del espacio para criticar a Silvano Aureoles y al alcalde Carlos Herrera Tello, ambos del PRD. Al gobernador, le reprocha el dejar el cargo, a dos años de asumido, y que, si no corrige esta situación, será su fracaso más grande.

Asimismo, deja ver su rencor por el hecho de que ni el gobernador ni el alcalde han respetado su investidura de diputado federal y que el trato con él ha sido de desaire. Esto, todo parece indicar, le ha calado a Ixtláhuac.

Por ello, remata, también con un dejo de resentimiento: “El comportamiento de ambos, militantes del PRD, evidencia una soberbia y politización en su desempeño como funcionarios”.

Plaza Sol

Aún estamos a la espera de la postura del alcalde y del director de Obras Públicas, Hugo Raya, respecto a la obra de Plaza Sol (o Los Soles), que ha invadido la banqueta, de forma ilegal.

El silencio no abona a la transparencia; en especial, cuando se rumora que Armando Ruiz Santana, el exalcalde y dueño de la plaza, busca un “arreglo político” para que le permitan apropiarse del espacio público, impunemente. Mal.

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