Minirreflexiones

Por Roberto Correa López

Amable lectora o lector: una promesa es una deuda y hace como un par de años que le prometí al señor Auxilio Vega Camacho escribir algo sobre su persona, que en esta su tierra Zitácuaro, fue muy conocido. Y antes de darle la vuelta al éter… (eternidad) me place cumplir con la palabra empeñada a su sobrino quien actualmente es maestro jubilado que me proporcionó su domicilio para cumplir con mi promesa. Por tal razón apresuré el paso para desengañarme por mis propios ojos de la verdad de su dicho.

Pensé que ya no vivía puesto que “El Chilao” (como era conocido) nació en 1925 y su servidor es de la clase 1928. De esa época muy contados somos los que andamos por este mundo matraca contaminando el aire. Podría citar sólo a dos que tres amigos muy conocidos, como Pepe Abouchard; Ricardo Torres, de la ferretería “La luz del Día”. También iba a nombrar a Ángel Jalili Lira, que trabajaba con “El Chavo del ocho”, en la XEW y me dicen que ya pasó a mejor vida… En ésta lista cuantifico a mi querido hermano Raúl Correa López.

Pero El Chilao era el más célebre porque fue el primer locutor de la Radio Difusora XETA “La Voz de Zitácuaro” cuya antena se encontraba en los llanos de “Loma Bonita”. Su secretaria se llamaba Lupita Herrera que le entregaba en la cabina los spots escritos, para que salieran al aire los comerciales de la incipiente radiofusora. Para un pueblo de diez o doce mil habitantes con su Jardín Chiquito y el añorado Teatro Juárez… Pero estoy hablando de los tiempos en que un dólar gringo costaba tres pesos con sesenta centavos. Abundaba la moneda de plata de Ley 0720 de la que los coleccionistas de cualquier nacionalidad la estiman a nivel mundial. Los billetes llegaban al Banco, el público los rechazaba por simple intuición….

Pero nuestro personaje Auxilio Vega tenía un salario convencional pregonando la venta de nieve y paletas sobre un carrito cuya fuerza motriz eran un par de piernas musculosas y una voz de locutor descubierta por el dueño, de nombre Manuel, de la “Nevería Flores” que se encontraba a espaldas del “Jardín Central”.

Nuestro personaje Auxilio Vega Camacho tenía un sueldo convencional a la semana pregonando la mercancía a espaldas del Jardín Central como era conocida la hoy “Plaza Cívica Benito Juárez”. Decía Confucio que “las desgracias, igual que las fortunas sólo llegan cuando las hemos buscado”.

Con exquisito sentido del humor el expresidente José López Portillo y Pacheco declaró que iba a defender el peso como un perro y en sus viajes al extranjero el público le ladraba: ¡Guau, guau! También en su momento el viejo dictador don Porfirio Díaz hizo célebre su queja con estas palabras textuales: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Este personaje comunicó a México con vías férreas cuando no había carreteras pavimentadas ni altos edificios que hoy se desploman… Mientras la única pierna con la que cuenta “El Chilao” echando el corazón por delante sigue caminando con la ayuda de un bastón. El tono de su voz es varonil, ni una queja ni un lamento perturban su mente y me despide impulsando la silla de ruedas hacia las puertas de su casa.

Nota final. Alguien que ve la vida con mucho optimismo me comentó que la vida es para gozarla no para destrozarla. Y recuerde que el día se hizo para trabajar y la noche para descansar… ¡Buenas noches, Amigo! Continuará…

Comments

comentarios