Se Hacen…

Lic. M. Joel Vera Terrazas, vera_abogados@yahoo.com.mx

No es una película de los hermanos Almada, es la realidad: policías desaparecidos y privados de la libertad, por el director de seguridad publica Cesar Iván. Durante varios días no se supo nada que fueron retenidos en algún lugar, dándoles un curso intensivo de tortura y después sorpresivamente aparecieron.

Ese fue el curso intensivo e inclusive en su justificación mediocre Cesar Iván afirmo en su boletín que habían ido a tomar un curso a la ciudad de Morelia. Es decir, siempre tuvo conocimiento de causa de lo que sucedería y sucedió.

Para ello, los familiares de los policías pidieron que les dijeran donde los tenían y por qué esa forma de actuar, por lo tanto, la incapacidad del director de seguridad pública, es constitutivo de un delito que debe ser sancionado.

Carlos Herrera debe destituir al director de seguridad pública, debe indagar un poco más respecto de la conducta personal de todos y en especial la de su director, y se dará cuenta la motivación de sus fantasías contra los policías.

Claro está, que nadie quiere asumir la responsabilidad, pese a la claridad de los hechos delictuosos, se echan la pelotita unos con otros. Mal, mal.

Ya que, esas acciones son comunes en los directivos de la corporación policiaca y trasgredir los derechos humanos, ante esta barbaridad, la inseguridad en la localidad está al alza, sin que nadie asuma su rol.

En su mediocridad, en medios de comunicación al servicio del sistema Cesar Iván afirma que Zitácuaro es “seguro”, y la incidencia delictiva está a la baja, la gran mentira de un megalómano decir que todo está bien, – que le pasa-. Muestra de ello está el robo de un millón de pesos. ¡Caray!

Se está sumido, en un problema grave de seguridad pública. Y, lo saben, a de más que no tienen proyecto de prevención del delito; que sería más barato que la consumación, e inclusive los costos serian menos. Así que Cesar Iván tiene muchas cosas que aclarar en la fiscalía. Y se deje de entrevistas periodísticas a modo.

Auto Robo o no…

Es tal la desfachatez de la inseguridad en Zitácuaro, que las víctimas fueron empleados de Desarrollo Social, en virtud que extrañamente fueron asaltados por sujetos armados y les arrebatan un millón de pesos.

De acuerdo a las versiones inverosímiles, las cosas se consuman de una manera muy sencilla. Por lo tanto, desde una óptica fue un -auto robo-, aunque existen datos para una investigación y dar resultados, pero difícil será. Ya que, en la fiscalía no tienen ganas, mucho menos para indagar. Con eso que hay puro armador ahí…

Es así que, las interrogantes son ¿quiénes sabían de la información del retiro del dinero?, ¿quiénes sabían de la fecha y hora? Claro, esta los hechos delictuosos fueron posibles con la complicidad de personas directas que sabían del retiro. Veremos qué pasa o se queda como otras ocasiones en la impunidad.

Nada Nuevo…

¡Caray! El caso del Tatos, que le dio la vuelta al mundo, no es nada nuevo en las cárceles mexicanas. Es el pan de cada día, en los centros carcelarios a pesar de tener una ley nacional de ejecución penal, muy garante en teoría, en la práctica lo contario.

En televisión le dieron publicidad a un interno que admitió haber sido trabajador para las autoridades carcelarias y dejarles jugosas ganancias de sus fechorías. Quien tiene más de 10 años en cárceles, y las autoridades carcelarias nunca hicieron nada, hasta que salieron a la luz pública los videos.

Así que, este personaje con una infancia o entorno como muchos niños(as) de México, en la pobreza extrema, donde su vida común es ver acciones delictivas, y destructivas por lo tanto hay quienes se “hacen”, en virtud de su entorno. Por ello, no es el único caso, es uno de mil casos. Es la contra productividad del propio sistema político podrido.

Para tal efecto, debe aplicarse la ley en las cárceles y dejar de dar mejoralitos que abonan a la corrupción e impunidad. Ya que, en los penales existen trataos inhumanos y una vil corrupción “tatos”, no descubrió el hilo negro, si nos remontamos a la historia, y al pasado nada ha cambiado en los centros carcelarios. Así de sencillo.

 

Señal Bohemia…

 

Hombre de paz

hombre de guerra,

siempre con la

Muerte en espera.

 

La nostalgia llega, pero ahí

Estas, esperando el fulgor de los

Cañones.

Por eso la muerte siempre

es así -misteriosa-, pero sincera.

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