Renuncia Hurtado a Secretaría del Ayuntamiento, Tras “Divorcio” con Herrera

Por Ricardo Rojas Rodríguez

Zitácuaro.- Carlos Hurtado Casado no es ya más el secretario del Ayuntamiento. Su salida de uno de los principales cargos de la administración municipal se da luego de un rompimiento con el alcalde Carlos Herrera Tello, con quien lo unía una relación de profunda amistad que no resistió la disputa político-electoral que se avecina.

En medio de este triángulo político está, nada más y nada menos, que la preferida del gobernador Silvano Aureoles Conejo para contender por la presidencia de Zitácuaro por las siglas del PRD (y, tal vez, apoyada por el Pan), Rocío Beamonte Romero.

La confrontación se dio porque ambos, Rocío Beamonte, y Carlos Hurtado, tenían puesta la mira, precisamente en esa candidatura, para la que ya trabajan, activamente, desde ahora.

Rocío, con la venia de Silvano y con la línea de que todo el Ayuntamiento la apoye. Carlos Hurtado, aparentemente, había sido alentado para tal fin por el alcalde Carlos Herrera. Y, de hecho, Hurtado ya había formado su grupo político, integrado por algunos funcionarios de primer nivel.

El trabajo de Hurtado ya iba adelantado y su gente había volcado a su favor el trabajo de sus dependencias y sus esfuerzos políticos. Inclusive, se menciona que estos funcionarios trataban de opacar a Rocío Beamonte, quien utiliza los recursos de la dependencia que encabeza, el DIF estatal, para hacer pre-precampaña.

La tensión entre ambas pre-precandidaturas tuvo su punto de quiebre la semana pasada. Beamonte llegó con las manos llena de dinero público para hacer caravana en comunidades marginadas, en donde entregó apoyo.

Para ello, los funcionarios públicos debían de cerrar filas en torno a la preferida de Silvano y arroparla, a fin de que se viera claro que ella era la “buena”, ante la gente que recibía los apoyos, a fin de comprometerlos políticamente.

Sin embargo, la mayoría de los funcionarios, en lugar de asistir a apoyar a Beamonte le hicieron vacío. Hay quien asegura que esto se dio por orden de Hurtado, quien quiso hacer una demostración de fuerza política.

Pero todo salió al revés: Aparentemente, Rocío se quejó con Silvano del poco apoyo y el propio gobernador le habría llamado la atención al alcalde, a quien habría exigido que obedeciera la orden de apoyar a Beamonte.

Obvio que Herrera “regañó” a Hurtado y lo llamó a olvidarse de sus aspiraciones políticas. Pero el amigo y todavía secretario del Ayuntamiento no aceptó el regaño y, nos dicen, hubo una gran discusión, que terminó con la renuncia del cargo.

Se esperaba que la salida de Hurtado fuera acompañada por los funcionarios que le acompañaban. Sin embargo, esto no se dio. Lo dejaron solo y prefieren quedarse en los cargos, que les aseguran un ingreso, al menos hasta que termine el trienio…

Lo lamentable es que el único que perdió fue Hurtado, quien dejó su partido para acompañar a Carlos Herrera, en busca de espacios políticos que el PRI le había negado. Pero ahora se quedó en el limbo, sin posibilidades de alcanzar nuevas posiciones.

Carlos Hurtado actuó como novato, como improvisado, porque no calculó las implicaciones políticas de su actuación, al “pegarle” a un compañero de partido. En este caso, a Rocío Beamonte, quien cuenta con el apoyo incondicional de Silvano, lo que la convierte en la “candidata oficial”.

Así las cosas, el exsecretario se convierte en víctima de las decisiones del gobernador, a quien habían alentado políticamente, pero a la mera hora le negaron todo respaldo y posibilidad de contender por una candidatura en el PRD. Finalmente, Hurtado fue víctima de sus propios errores.

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