Rocío Beamonte, la Ungida

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- En el PRD, como en casi todos los partidos grandes, las candidaturas no son para los mejores cuadros, ni para los que tienen más carrera política ni capacidad, sino para los que tienen el apoyo del mandamás. Eso fue lo que quizá no entendió Carlos Hurtado Casado. Y por eso, el rompimiento con el alcalde Carlos Herrera Tello.

Lo cierto es que el presidente sí le dio alas y lo apoyó para que el ahora exsecretario del Ayuntamiento tuviera gran exposición ante la gente y los reflectores: cada que Herrera salía fuera del municipio (esto es, varios días a la semana), Hurtado acudía en su representación a numerosos eventos.

Inclusive, Herrera podía pasar los fines de semana de descanso y con su familia, gracias a que el secretario acudía a los eventos de sábado y domingo, en su representación. La delegación de responsabilidades era tal que Hurtado firmaba convenios a nombre del alcalde.

Pero no es lo mismo ser amigo del presidente de un municipio medianamente importante en el estado, que consentido y miembro del primer círculo del gobernador, quien además es el que manda en su partido.

Ante Rocío Beamonte Romero, la favorecida con el “dedo” de Silvano para ser candidata a la presidencia municipal de Zitácuaro, por el PRD, Carlos Hurtado no tenía posibilidades.

No es que Beamonte tenga más capacidad política que Hurtado (quien en su paso por el PRI valoraban su operación política, aunque no tanto como para darle una candidatura, quizá de ahí su paso al PRD).

Pero la línea estaba dada: había que apoyar con todo el Ayuntamiento a Rocío. Y ni el alcalde podía decir que no, por más que estimara a Carlos Hurtado. Estaba de por medio, no sólo la orden de su líder político, sino su propia carrera.

Desobedecer a Silvano pondría en riesgo su propia candidatura a la diputación federal, y no podía permitirse eso. Para él era preferible cortarle las alas a su gran amigo Hurtado; es decir primero tenía que asegurar su futuro político y no el de otros.

Por otro lado, en esta trama de traiciones y cuchilladas por la espalda, está un tema que no se ha mencionado mucho: el problema personal que aparentemente hay entre Hurtado y la propia Beamonte.

Es que ambos son viejos conocidos. Veamos: el pasado 25 de enero de 2016, la propia Rocío le dio posesión a Hurtado como director de Asistencia e Integración Social, en el DIF estatal. Es decir, el ahora exsecretario del Ayuntamiento trabajó con Beamonte; de hecho, fue su subordinado.

Como sabemos, dejó ese cargo para venir a Zitácuaro, a la Secretaría del Ayuntamiento. Pero hay versiones que indican que la relación de trabajo entre Beamonte y Carlos no fue buena y que la separación no fue tersa.

Esa situación se reflejó en las visitas que Rocío de proselitismo (no nos hagamos tontos) que realizó a Zitácuaro. Al interior del Ayuntamiento señalan que Hurtado alentaba a sus funcionarios aliados a no acudir a sus eventos. Esto, aún en contra de la orden del alcalde.

Ante los hechos del pasado fin de semana, queda una duda sobre el futuro político de Carlos Hurtado. Es obvio que aún es un activo político importante; sobre todo si se toma en cuenta su habilidad política que es valiosa en tiempos electorales.

¿Habría reconciliación con Herrera y el PRD? ¿Se le llamará a colaborar y él aceptará? ¿Se le dará un premio de consolación? Porque es un hecho que para que el PRD gane nuevamente en Zitácuaro se deberá de presentar un partido unido, con el apoyo de todos.

En este sentido, llegará el momento en el que los candidatos se sienten a platicar con Hurtado… A menos de que éste esté decepcionado de la política y se retire de este oficio, lo que vemos poco probable… Ya veremos qué es lo que sucederá.

Beamonte, Dedazo

Como hemos visto, prácticamente es un hecho el que Rocío Beamonte Romero se aviente al ruedo político y busque ratificar el triunfo de Carlos Herrera Tello en la elección de la presidencia municipal de Zitácuaro.

No será nada fácil, porque Beamonte no es una persona con carisma, facilidad de palabra y habilidad política. Al menos, no la Rocío que conocemos, que desde siempre ha sido una fiel colaboradora de Silvano Aureoles, pero que se había mantenido de bajo perfil.

Claro que, en su favor, Beamonte contará con el apoyo incondicional del gobierno del estado y del municipio. Y eso se traduce en recursos, muchos recursos, como los que se requieren para comprar votos en el medio rural.

Habrá también el arropamiento de funcionarios estatales y del propio mandatario. Se manejará, como una de sus principales plataformas, precisamente esta cercanía al gobernador, que se traduciría, en un eventual triunfo, en mucho apoyo hacia Zitácuaro. Esa será la gran bandera electoral.

Pero las condiciones no son las mismas de hace 3 años. Herrera competía contra un PRI dividido. De hecho, parte de ese partido jaló con el hoy alcalde perredista. Hoy, aunque el tricolor no está en sus mejores momentos, podría contar con un candidato de mayor capacidad y que unifique al voto duro del Revolucionario.

Además, por otra parte, está el factor Morena. Hace 3 años, este partido apenas y figuraba. En este proceso electoral, será el principal protagonista a nivel nacional. En Michoacán también arrebatará muchas posiciones al PRD, a quien le ha restado militancia.

Y aunque en Zitácuaro pueda no ganar la elección, sí es un hecho el que le disminuirá votación al PRD. En especial, porque los candidatos “morenos” se subirán en la figura de Andrés Manuel López Obrador, como candidato a Presidente. No. No será una votación fácil. Perder este municipio será un duro fracaso para el gobernador…

Secretarios

Precisamente la Secretaría del Ayuntamiento ha sido el cargo más inestable, en la administración de Carlos Herrera Tello. Por esta posición han pasado 3 titulares, que serán 4 con Santiago Jiménez Baca.

El primero de ellos fue, Edgar Flores Silva, abogado cercano al alcalde Carlos Herrera Tello, quien llegó con él al cargo, pero duró sólo 5 meses. Su salida coincidió con la renovación de jefaturas de tenencia, que generaron problemas en dos de los 13 casos.

Luego, el regidor Guadalupe Benítez pidió licencia a su cargo, para ser el segundo secretario del Ayuntamiento, pero tampoco duró. Presuntos problemas legales que validaran su nombramiento hicieron que regresara a su curul en el cabildo.

Fue entonces cuando llegó Carlos Hurtado Casado, quien parecía que sería el definitivo. Una amistad de años y el trabajo de equipo que habían desarrollado con anterioridad, hacía pronosticar que se preparaba el camino para que fuera el sucesor de Herrera en el cargo. Pero ya vimos que no.

Y es precisamente el manejo político del municipio el punto débil del alcalde. No es la excepción. Su antecesor, Juan Carlos Campos Ponce, inició con Enrique Antonio Sandoval como secretario del Ayuntamiento.

Sin embargo, Campos estaba acostumbrado a la subordinación servil de sus colaboradores, lo que no permitió Sandoval, quien prefirió renunciar. Llegó Sergio Rafael Estada Contreras, quien, a pesar de ser panista, con un alcalde priista, sí se ciñó mejor a los caprichos del hoy señalado exalcalde.

No ha sido fácil la labor de los secretarios del Ayuntamiento en Zitácuaro, que en ocasiones no dan el ancho en sus obligaciones; en otras, son rebasados por los problemas sociales; o bien, son ninguneados y maltratados por los alcaldes.

Entre los que han destacado en los años recientes está Óscar Rubio García, secretario del Ayuntamiento en el ínter en el que el entonces alcalde Antonio Ixtláhuac Orihuela estuvo preso por el “michoacanazo”.

No sólo sacó adelante el trabajo, sino que realizó una carrera política que lo colocó como un operador eficaz del PRI. Lo mismo sucedió, hace tiempo, con Arturo Bernal Gómez, en los lejanos tiempos de Aldo Emilio Tello Carrillo…

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