El Desilusionante Carlos Herrera

La política es demasiado a menudo el arte de traicionar los intereses reales y legítimos, y de crear otros imaginarios e injustos”. Arturo Graf (Escritor y poeta italiano).

Por el M. en D. Joaquín R. Benítez Vera.

Cuando Carlos Herrera Tello, se erigió como el candidato “ciudadano” de la coalición PRD-PT, se abrigó en la mayoría de los zitacuarenses la esperanza de que pudiera sentar las bases para transformar al municipio, convirtiéndolo en uno de los mejores del Estado; parecía que todas las propuestas de Herrera, eran producto de un estudio bien delineado, pensado y sobre todo viable en su consecución.

Después de dos años y medio de la administración de Herrera, es desilusionante ver como no se cumplieron las propuestas importantes de campaña, el proyecto de la presa del Bosque se guardó en el escritorio; la certificación del aguacate de los productores municipales apenas y se impulsó; las obras de infraestructura y dinamismo que fuesen el motor de desarrollo del municipio jamás se les dio la importancia que ameritaban.

Hoy, Carlos Herrera busca “brincar” a su nueva aspiración política como Diputado Federal, por el nuevo frente PAN-PRD-MC; camino que ya le fue allanado en las negociones políticas al reservarse el Distrito 03, para el PRD y para un hombre, con lo cual queda de manifiesto que el abanderado prácticamente lo será Herrera; ello aunado a su gran cercanía y las redes de complicidad que ha tejido con el gobernador Silvano Aureoles.

La salida de Herrera es un síntoma de la descomposición y cinismo que priva en la partidocracia del país, pues cegado por la ambición de poder, irá de colonia en colonia y de municipio en municipio a pedir nuevamente el voto ciudadano, con las mentiras de haber sido un presidente “histórico” (todos se autoproclaman así), queriendo engañar así, al demás electorado de los municipios que conforman el Distrito.

Los mayores logros en la administración de Carlos Herrera, son la remodelación de la Avenida Revolución y la ampliación de la salida a Toluca (esta última sin terminarse), pero también se han convertido en su mayor derrota política, pues en ninguna de las dos se han transparentado los recursos públicos invertidos, el proceso de licitación, las empresas ganadores, etc., al final todos los acuerdos fueron por debajo de la mesa y en lo “obscurito”.

Al final Carlos Herrera les dio la razón a sus detractores, a algunos en mayor medida y a otros en menor, al final todos coincidieron en la discrecionalidad con la que se manejaría el presupuesto de municipio y en los antecedentes de Herrera en el manejo de los recursos públicos; al final no se equivocaron y aún es la fecha que nadie sabe cual es la situación financiera de Zitácuaro, salvo los Regidores que fueron comparsa y “tapaderas” de esta nefasta administración.

En la conferencia de prensa que Herrera dio el pasado viernes, ante distintos medios de comunicación, se vio su verdadero rostro: arrogante, cínico, mentiroso, manipulador y engreído; esos son las verdaderas cualidades del ahora precandidato a la diputación Federal, empero, se le ha olvidado que nuevamente estará en campaña y por mucho dinero que le inyecte (como lo hizo en la municipal) corre el riesgo de perder la elección.

Herrera traerá consigo sus propios demonios y lastres, ahora no podrá echar culpas y admirarse de la ineficiencia de otros políticos, pues serán sus resultados los que hablen por él, aunque prometa mucho y tenga la bendición del Gobernador, serán sus antiguos votantes los que evalúen su desempeño como servidor público; teniendo como ventaja el amplio espectro de votantes del Distrito que lo conocen poco o nada.

Pronto se verá a Carlos Herrera, en los parques, en los mercados, en las calles, en las colonias (ofreciendo atoles y tamales), hablando del “cambio”, prometiendo el desarrollo del Distrito, ofreciendo gestionar millones de pesos (lo cual será “histórico” como todo lo que promete), proponiendo leyes que generen empleo, riqueza, bienestar, etc., y quizá, pueda retomar la añeja promesa, de que ahora sí detonará el tan anhelado proyecto de la Presa del Bosque.

¿Quién confiará en Carlos Herrera cuando fue un político mediocre? Queda claro que su administración tuvo un sólo fin: recuperar los millones de pesos gastados en su campaña y en la de Silvano Aureoles; es la única manera de explicar que la obra pública haya sido la bandera de su gobierno, mientras que los demás temas sensibles y urgentes del municipio quedaron intocados (inseguridad, desempleo, pobreza, etc.).

Pero la culpa del nefasto gobierno municipal no es exclusiva de Herrera, no se debe olvidar a los Regidores que lo arroparon y hasta el final lo alabaron, su complicidad no fue gratuita, pues fueron bien recompensados por el ahora ex presidente municipal, al mismo tiempo que se arrodillaban alzaban∫ las manos para recibir parte de las canonjías que su efímero poder les tenía reservado por su servilismo.

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jbenitezv_nos@hotmail.com (comentarios y sugerencias)

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