Rocío Beamonte: ¿Trabaja en el DIF o de Precandidata?

Por Ricardo Rojas Rodríguez

Zitácuaro.- ¿Acaso Rocío Beamonte Romero, titular del DIF estatal, dependencia que atiende los 113 municipios del estado, no tiene trabajo que hacer como para estar casi de tiempo completo en Zitácuaro, para asistir a todos los eventos oficiales?

Sí, nos ha quedado claro que Beamonte Romero es la candidata elegida por el gobernador Silvano Aureoles Conejo para contender por la presidencia municipal de Zitácuaro, por su partido y, en todo caso, la coalición con el PAN.

Es un hecho que hay “línea directa” que tienen que acatar todos los perredistas y, en especial, quienes le deben al gobernador el cargo que ostentan. Y, por eso, vemos en los últimos días a Rocío Beamonte hasta en la sopa. Pero, ¿acaso no tiene trabajo?

La titular del DIF estatal ha estado, los últimos meses, en prácticamente todos los eventos oficiales del Ayuntamiento, como en la clausura de la feria del pan de muerto, en la inauguración del Centro de Rehabilitación, en la puesta en marcha de la avenida Revolución, en la entrega del terreno al Seguro Social.

En la clausura del curso de reparación de celulares, en el encendido del árbol de navidad, en la inauguración de la galería fotográfica de las presidentas que ha tenido el DIF Municipal.

Y, en todos estos eventos, se destaca su presencia, se le coloca en el presídium y, en ocasiones, se le da la palabra. Todas estas asistencias tienen el obvio fin de que la gente la conozca, la identifique y se posicione, rumbo a la contienda electoral.

Si bien el participar en una contienda electoral es un derecho que tiene, como ciudadana que es, lo que vemos mal es que se utilicen los recursos y los eventos municipales, oficiales, para apoyarla políticamente.

Eso le da a Rocío Beamonte cierta ventaja y crea condiciones de inequidad para la futura contienda electoral; es decir, si de eso se trata, se debería de dar el mismo apoyo municipal y cobertura a todos los aspirantes a la alcaldía.

Por otro lado, Beamonte ocupa un cargo público que, en teoría, ocupa toda la atención y el tiempo de su parte. Si su labor es trabajar para apoyar a los grupos vulnerables de los 113 municipios, ¿por qué pasa tanto tiempo aquí? ¿Acaso atiende sus asuntos desde Zitácuaro? ¿Cuándo mudó las oficinas del DIF estatal a esta ciudad?

Consultamos en la sección de transparencia del DIF estatal y ahí aparece el sueldo que recibe Rocío como titular de esta dependencia. La información que está actualizada sólo hasta el mes de septiembre pasado señala que su remuneración mensual bruta es de 90 mil 588.98 pesos.

De esta cantidad, menos impuestos, recibe, como sueldo neto, 65 mil 208.76 pesos. Pero no es todo. Además, se le entrega, al mes, una compensación “garantizada” de 55 mil 774.40 pesos.

Sin contar las otras prestaciones a las que tiene derecho, mínimo recibe, cada 30 días, 120 mil 983.16 pesos. Es un salario bastante elevado, con el que puede gozar de un buen nivel de vida.

Claro que es un dinero que no se le regala. A cambio tiene que desempeñar sus actividades como presidenta del DIF estatal. Pero eso es, precisamente, lo que especulamos que ha dejado de hacer, tan preocupada como está de la próxima contienda electoral.

Lo más justo es que si está tan interesada de posicionarse políticamente, desde ya, entonces que deje el cargo a alguien que sí tenga tiempo y, entonces, se dedique al trabajo político que crea que le conviene. Así de simple.

Pero, claro, el dejar el cargo le impediría tener acceso al salario que recibe, así como a ser presentada como invitada especial a cada evento oficial municipal. Es decir, se vale del cargo, lo que no está bien… ¿Qué cree usted? ¿Es una conducta honesta?

Herrera y los Aguacates

Una de los “logros” más notables de Carlos Herrera Tello, hoy alcalde con licencia y precandidato del PRD a la diputación federal, es la liberación de los aguacates cultivados en Zitácuaro, lo que abre la puerta para la exportación.

Es un programa que impulsó desde el primer día de su gestión y nadie se lo puede negar. Pero el problema es que, a fin de aparecer como el “gran estadista” que no fue, presume como un hecho la exportación y la derrama de mil millones de pesos en Zitácuaro.

Y eso no es verdad, como se lo señalamos en la conferencia de prensa en la que dio a conocer su salida de la alcaldía. Para que Zitácuaro pueda exportar aguacate se requieren todavía dos pasos importantes, que no se han concretado y que estarán listos hasta dentro de seis meses, más o menos, si se les da seguimiento.

Mientras, aunque el aguacate del municipio ya esté libre de plagas, las cosas están en el mismo caso que hace dos años, cuando comenzó este proceso. Los pasos que faltan son:

Primero, que la liberación sea confirmada por el gobierno federal y publicada en el diario oficial por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Esto podría ocurrir en los próximos días o hasta el mes de enero o febrero. Pero, aún con la publicación, por parte de la Sagarpa, los aguacateros no podrán exportar; al menos no a Estados Unidos, que es el principal mercado para este producto.

Para que eso ocurra, tiene que venir un representante del departamento de agricultura de la vecina nación del norte. Este es un trámite indispensable, porque requieren constatar, en las mismas huertas, que se siguen las normas que ese país exige.

Una vez hecha la publicación, será cosa de dos a tres meses, para que el enviado de Estados Unidos venga. Si todo va bien, eso ocurrirá en abril o mayo. Una vez que este representante norteamericano dé el visto bueno, entonces sí se podrá enviar aguacate a Estados Unidos, con todos los beneficios que esto representa.

Así que Carlos Herrera no puede presumir como un logro de un proceso que está incompleto. El mismo Rito Mendoza, del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, que el pasado domingo vino a entregar constancias de liberación a los aguacateros, lo mencionó.

Por lo tanto, si Herrera dice que ya se puede exportar y que por ello hay ingresos por mil millones de pesos, este año, miente. No se vale decir verdades a medias sólo para lucimiento personal y político.

Y tan desesperado está el alcalde con licencia de presumir logros, que a toda prisa inauguró la “primera etapa” de la modernización de la avenida Revolución. Y sí, está casi terminada… Pero no completa.

La obra, que parece eterna, por los problemas que provoca a la circulación y a la venta de los comerciantes que se ubican en esta arteria, todavía no se ha terminado. La empresa constructora ha sido lenta y negligente, con la complacencia de las mismas autoridades municipales.

Y Carlos Herrera ha pasado en el pecado su penitencia. Tener que inaugurar una obra que, evidentemente, no está concluida, no pone contenta a la ciudadanía. No puede presumir, cuando de noche se nota que las lámparas de la ciclopista no encienden en su totalidad. Ahí hay un trabajo mal hecho y de mala calidad.

Tampoco se instalaron 3 semáforos en la ciclopista. Podrá parecer poca cosa, pero la cuestión es: ¿Por qué no se colocaron si fueron pagados y se incluían dentro del presupuesto de la obra? Lo más seguro es que si no hay presión por parte del Ayuntamiento, esto señalamientos nunca se colocarán.

Y, lo que más nos interesa a los zitacuarenses, es saber cuánto costó esta obra, exactamente. A pesar de la transparencia de la que el alcalde presume y por la que recibe “reconocimientos”, nunca ha informado respecto a este costo.

¿Cuánto se erogó en la mega obra de Carlos Herrera? ¿Tan difícil es informar al respecto y aclarar costos por concepto y por etapa? Fueron 150 millones de pesos; tal vez 200 millones. No lo sabemos, es un secreto muy bien guardado: ¿cuál es el miedo de informar a la ciudadanía?

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