¿Le Creerá Nuevamente la Gente a Carlos Herrera?

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- Hace 3 años, Carlos Herrera, con el apoyo del ahora gobernador, Silvano Aureoles Conejo, y de un grupo de priistas que veían en él a uno de los suyos, disfrazado de amarillo, obtuvo 17 mil 600 votos. La gente le creyó un había expectativa de que Zitácuaro iba a mejorar. Ahora planea repetir el triunfo, aunque las condiciones ya no son las mismas. ¿Lo logrará?

A diferencia de esas elecciones, la mayoría de los priistas que lo apoyaron ya no está con él, se decepcionaron, porque no obtuvieron la recompensa que esperaban. Otro grupo de tricolores, más compacto, se fue con él y se cambiaron de partido. No se ve que bases y estructuras del Revolucionario se vuelque a su favor, como en el pasado.

No obstante, en su favor cuenta con el respaldo del PAN, partido con el que irá en coalición, que hace 3 años, prácticamente sólo con su voto duro, obtuvo 9 mil 384 votos. No le alcanzó para ganar, pero sí para meter un regidor al cabildo.

Sin embargo, aunque hay una alianza firmada para que los blanquiazules voten por el perredista Herrera, esto no se traducirá en un voto automático a su favor. Ya desde hace más de un mes, algunos militantes del PAN renunciaron al partido y se fueron con Rosa María Salinas, quien ahora será candidata de Morena.

En los hechos, los militantes panistas en Zitácuaro no son más de 150. Los demás son simpatizantes que no están afiliados y sólo votan por este partido porque comparten los principios del blanquiazul.

Pero en esta elección, el candidato no será un panista, sino un perredista. Por ello, es una incógnita el saber cuántos simpatizantes del PAN se sentirán bien con ellos mismos al votar, en los hechos, no por Acción Nacional, sino por el PRD.

El PRI tiene su propio candidato, que ahora fue designado sin divisiones internas. Muchos están inconformes con lo que sucede en su partido y, quizá, volteen hacia Herrera o hacia Rosa María Salinas.

Pero lo cierto es que el PRI es el partido que tiene el voto duro más confiable. Es decir, aquellos que sufragan por el tricolor por tradición, por costumbre, lo volverán a hacer, independientemente de cuán molestos o disgustados estén con sus candidatos o con lo que su organización política hace.

Fue por ello que, pese a la salida de algunos tricolores hace 3 años, para apoyar a Herrera, su candidato, Juan Carlos Orihuela Tello, obtuvo 12 mil 826 votos. Esto, a pesar de que no sólo prácticamente no hizo campaña, sino que maltrató a algunos grupos tricolores.

De ahí que el candidato a alcalde Leopoldo Martínez Morales, no partirá de cero. Tiene esta base de más de 10 mil votos. Su reto (y eso será lo difícil) es convencer a ciudadanos sin partido, simpatizantes, pero no sufragantes seguros.

Carlos Herrera cuenta con el respaldo del PAN, como partido, pero no de sus simpatizantes, necesariamente. Tendrá que ganárselos, aunque ahora está en desventaja en comparación con hace 3 años.

Y es que, en 2015, Herrera representaba, en muchos casos, la esperanza, luego de la larga noche que significó la administración de Juan Carlos Campos Ponce, en donde los desvíos y el desprecio por los ciudadanos fue una característica.

Esa esperanza y expectativa se ha ido, son cartuchos quemados para Herrera. Tratará, como lo ha hecho, de convencer de que su trabajo ha sido efectivo y que los cientos de millones de pesos invertidos han cambiado a Zitácuaro.

Pero hay mucha gente; sobre todo, en la zona urbana, que cuestionan estos resultados, así como la decisión de invertir millones en obras superficiales, de relumbrón, y no atacar las prioridades.

Hoy como hace 3 años, Zitácuaro aún es de los más atrasados municipios de más de 100 mil habitantes del país. Los problemas son los mismos: inseguridad (a pesar de lo mucho que pregona que ya no estamos como en 2014), falta de empleo (el problema crónico y que quita el sueño a muchos zitacuarenses).

Asimismo, preocupa la corrupción de las autoridades, la falta de atención y sensibilidad y la existencia de funcionarios cercanos a la gente. El comercio ambulante ha crecido y no hay alternativas de estudio para los jóvenes, toda vez que la Universidad Pública nunca fue importante para el alcalde.

El PAN puede ser un buen aliado o un lastre grande. Y eso está por comprobarlo el alcalde. Este partido, en Zitácuaro, está dividido crónicamente por grupos que tienen puntos de vista opuestos.

Ahora, con el intento de imposición de Mirna Merlos a la sindicatura, Herrera sabrá lo que es sacarse la “rifa del tigre”. No le alcanzarán los cargos, ni las promesas, para consolar a los inconformes. Herrera, ahora, más que esperanza, parece la continuidad, el más de lo mismo…

Morena

Además, hay otro factor que hace 3 años no era amenaza: el efecto Andrés Manuel López Obrador, y un partido, Morena, empoderado a nivel nacional y con simpatías en el municipio, por aquello del hartazgo de la corrupción y la “mafia del poder” (que incluye, claro, al PRD y al PAN).

Rosa María Salinas, de forma callada, ha comenzado a conformar su estructura. De entrada, prácticamente todos los perredistas fundadores ya están con ella (con lo nefasto que ello implica, claro), y no pocos panistas y priistas han comenzado a tejer alianzas en su favor.

No tenemos un punto de comparación para decir qué tantos votos arrastrará Morena, porque hace 3 años apenas alcanzó 3 mil 196 sufragios. Pero ahora, a nivel nacional marcha como el partido ubicado en la primera posición de la intención de votos.

¿Qué tanto esto se reflejará en Zitácuaro? No lo sabemos. Pero lo que sí es un hecho es que Salinas fue panista hasta hace unos 2 meses y algunos simpatizantes de este partido quizá se decanten por ella.

Asimismo, ha si aceptada como suya por los militantes de Morena y su imagen de empresaria de éxito proyecta confianza a ciudadanos de la zona urbana, tanto de los niveles bajo y medio.

Si bien Carlos Herrera será el enemigo a vencer. Es un hecho que Morena será un rival duro y, mínimo, le dará un gran susto al aún alcalde. Si bien el que enfrente a Herrera es como si jugara contra el gobernador, el que lo haga contra Salinas lo hará contra López Obrador… Empiezan la batalla…

Ecologista

La sorpresa la dio el Partido Verde Ecologista de México. En Zitácuaro no hará alianza con el PRD-PAN-Movimiento Ciudadano, como en varias partes del estado, sino que se irá sólo, con sus propios candidatos.

Y, no podía ser de otra forma, su candidato a alcalde sería Jorge Miguel García Gallegos, priista y exfuncionario del exalcalde Juan Carlos Campos Ponce. Y es que en Verde se ha convertido en un partido que los priistas usan para refugiarse de vez en cuando.

En este contexto, llamó la atención que el pasado lunes, la regidora priista, Patricia Ramírez del Valle, exesposa del exalcalde Juan Carlos Campos, y acusada de desviar recursos del DIF, en la anterior administración, dejara el cargo.

¿Para qué? ¿Qué cargo buscaría, después de tan desacreditada imagen? ¿Qué partido la respaldaría? La respuesta llegó pronto, y de forma lógica: Ramírez del Valle buscará repetir de regidora, precisamente con el Partido Verde Ecologista. ¡Vaya! Mal…

Protesta

El único partido que ha oficializado a sus candidatos por el municipio y el distrito de Zitácuaro, hasta el momento, es el PRD. De hecho, el pasado fin de semana los aspirantes a la alcaldía y a las diputaciones local y federal, rindieron protesta como tales, ante la dirigencia estatal.

De tal forma que se sabe que ya es un hecho que el doctor Elías Ibarra, alcalde con licencia de Huetamo, será el candidato a diputado federal; que el exsecretario de Gobierno, Adrián López Solís, será el abanderado a la legislatura local, y que Carlos Herrera buscará la reelección.

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