Zitácuaro Partido por Conflicto Postelectoral

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- Después del “tsunami” del primero de julio, en casi todo el país y el estado las cosas vuelven, poco a poco, a la normalidad. Pero no en Zitácuaro, aún, porque la división provocada por la pugna en la compaña continúa entre la sociedad del municipio, a raíz de la entrega, a Carlos Herrera, de la constancia de mayoría de la votación municipal.

Lo que fue día de fiesta para los seguidores del alcalde con licencia se convirtió en un baño de agua fría para los seguidores de Rosa María Salinas Téllez, abanderada de Morena, quien se sentía confiada de obtener el triunfo en la elección.

Sin embargo, lo que sucedió en el conteo voto por voto fue lo contrario: se “encontraron” votos a favor de Carlos Herrera que no habían sido tomado en cuenta. No fueron muchos, pero sí los suficientes como para darle la vuelta al resultado preliminar del conteo del propio organismo electoral.

La actitud de los propios funcionarios del organismo electoral sembró más dudas que confianza y certeza. Lo cierto es que genuinamente un grupo importante de ciudadanos se siente robado, despojado de un futuro en el Ayuntamiento que se creía diferente.

En este sentido, los simpatizantes de Salinas han comenzado con acciones de resistencia, que incluyó la marcha del pasado domingo, al que llegaron ciudadanos inconformes, convocados por las redes sociales, quienes dieron rienda suelta a su frustración.

No es un problema menor, porque esto implica, para Carlos Herrera, un ambiente totalmente diferente al que tuvo hace 3 años, cuando llegó como el representante de la esperanza y el cambio.

Y no pocos ciudadanos se sintieron defraudados y votaron, mayoritariamente, por no continuar por ese camino. De hecho, del total de sufragios emitidos, una gran mayoría le dijo que no a Carlos Herrera y a sus socios panistas y emecistas.

Son ciudadanos que no querían la continuidad a la que el organismo electoral los obligará, como parte del juego de la democracia. Sin embargo, la diferencia por la que le entregaron la constancia de mayoría es tan poca que, si bien de acuerdo a las reglas le corresponde encabezar el gobierno, las inconformidades le harán pasar malos ratos.

Porque a los ciudadanos, la explicación de que los representantes de partidos en las urnas y los mismos funcionarios de casillas se “equivocaron” al contar y lo hicieron mal, no es creíble popularmente, a nivel de calle.

Y es que, si bien es posible unas pocas equivocaciones, ya no lo es cuando se convierte en la regla general y no en una excepción. En fin. El camino de la elección no ha terminado, sigue la fase legal.

El problema es que la tensión es tanta, que no abona ni tantito el hecho de que los simpatizantes de Herrera han desplegado una guerra de descalificaciones, insultos y burlas, por redes sociales, a los que expresan su opinión a favor de Rosa Salinas.

Lo anterior es un arma de doble filo para el alcalde con licencia. Esto, porque si no se pone un alto puede contribuir a agudizar el clima de tensión que existen ya de por sí. No creemos que Herrera sea el que haya dado instrucciones e implemente estas acciones de descalificaciones.

Sin embargo, es él el que puede hacer algo para detenerlo y todo parece indicar que no lo ha hecho. El problema que creemos que enfrentará, con esta corte de simpatizantes y defensores incondicionales, es que se le pueden revertir.

Muchos de quienes defienden el triunfo de Carlos Herrera no lo hacen de a gratis, sino porque tienen un interés. Algunos de ellos ya colaboraron en la campaña y se sienten con derecho a exigir algo, un puesto, generalmente, o un apoyo.

Pero la situación está tan crítica en los bolsillos del presupuesto municipal que no habrá ni alcanzará para todos. Si Herrera se comprometió a recompensarlos de alguna u otra forma, con el fin de asegurar votos cuando la situación se vería más complicada, electoralmente, no podrá pagar.

Y no hay peor enemigo que un aliado despechado. En especial cuando el Ayuntamiento ya cuenta con suficientes empleados a los que Herrera les tiene confianza (por eso mismo los dejó a cargo de la administración) y que seguramente repetirán en el cargo.

Esto recortará aún más la disponibilidad de espacios. Y muchos de los que defienden la posibilidad de continuidad de Herrera, para que a su vez les beneficie con algo, se quedarán sin nada. Esto puede provocar rompimientos e, inclusive enfrentamientos.

Por otro lado, el proceso electoral no se ha terminado. Todavía existe la vía legal, que la misma ley electoral contempla, por lo que los inconformes pueden recurrir a ella. Si es un derecho, entonces, ¿por qué descalificarlos por recurrir a él?

En fin. El ambiente sigue polarizado. Ojalá y las cosas mejoren, conforme pasen los días, porque de otra forma las cosas se complicarán para el gobierno municipal y para la misma convivencia de los zitacuarenses. Ya veremos…

Diputados

Parte de la atención electoral de los michoacanos ha estado centrada en la futura conformación del Congreso del Estado. Es claro que Silvano tendrá una minoría de sus diputados, por lo que ninguna de sus iniciativas caminará si no cabildea con otras fracciones.

Quizá por la coalición que formaron en la elección el PRD, el PAN y el Movimiento Ciudadano, sean los legisladores del blanquiazul y el partido naranja con los que Silvano y los del Sol Azteca pueda formar un bloque en el Congreso del Estado.

Sin embargo, aún cuando así lo haga, no contará con el número suficiente para sacar adelante iniciativas y nombramientos, porque juntos sólo suman 15. Es decir, menos de la mitad de los legisladores, que son 40.

Para sacar adelante sus planes, programas e iniciativas, así como el presupuesto 2019, tendrá que negociar con otros. El PRI, que se ha convertido en parte de la “chiquillada” (quien lo diría), sólo tiene 4 diputados, cuya influencia será mínima en el Congreso.

En fin, la fuerza estará del lado de Morena y PT. El primero, por sí mismo tiene 14 diputados (más que el PRD y el PAN juntos), mientras que el segundo tiene 5. Así que será importante ver cómo logra Silvano mantener la gobernabilidad con un Congreso mayoritariamente adverso a él.

Por cierto, el hecho de que haya 3 diputados zitacuarenses en el Congreso del Estado puede ser una buena noticia para los ciudadanos de este municipio, porque tendrán variedad al momento de acudir a buscar algún respaldo al legislativo.

Los nuevos legisladores locales del municipio son Adrián López Solís, del PRD; Eduardo Orihuela Estefan, del PRI, y Zenaida Salvador Brígido, de Morena.

Y si los 3 diputados piensan en su futuro político y buscan un cargo en Zitácuaro, como la diputación federal o la alcaldía. Entonces buscarán quedar bien con los electores del municipio y eso les motivará a gestionar y ayudar.

Aunque, de entrada, la que está obligada a dar respuestas a los ciudadanos es Zenaida Salvador, quien saltó del casi anonimato total a un escaño en el Congreso. Quizá ni ella misma esperaba el resultado que obtuvo.

Pero ahora, como diputada, debe de responder a los ciudadanos, atenderlos, ayudarlos y consultarlos para que la dirección de su voto en el Congreso vaya en el mismo camino que los intereses del distrito que representa. Ojalá.

En el caso de Adrián López, aunque se llevó un trago amargo del pasado proceso electoral, sabemos que es un político maduro y sabe asimilar. Asimismo, tiene claro que debe de ver para adelante y trabajar en consecuencia.

Además, él mismo expresó que sus promesas de campaña las mantendrá, porque, aunque no ganó la elección del mismo modo estará en el Congreso, a través de la vía plurinominal… A menos, claro, que Silvano le ofrezca, nuevamente, un cargo en su administración y él lo acepte.

Finalmente, también será diputado uno de los jóvenes de la dinastía Orihuela. Se trata de Eduardo, hijo del aún senador Ascención, quien ha seguido los pasos de su padre, en la política.

Con esta serán dos las veces que será diputado local. Pero también ha ocupado algunos cargos partidistas, aunque nunca se ha sometido a la prueba de las urnas, porque sus puestos han sido por designación.

Pero eso no quiere decir que no lo haga en el futuro, porque todo parece indicar que lo suyo es desempeñarse en la política, como su padre. Tal vez en el mediano plazo se decida y lo tengamos como candidato, por acá, en el próximo proceso electoral. Para ello, por supuesto, tendrá que trabajar…

Comments

comentarios