Consolidación de la Dictadura Sexenal

Por M. en D. Joaquín R. Benítez V.

“La dictadura, devoción fetichista por un hombre, es una cosa efímera, un estado de la sociedad en el que no puede expresarse los propios pensamientos, en el que los hijos denuncian a sus padres a la policía; un estado semejante no puede durar mucho tiempo” Winston Churchill (político británico)

Dictatorial e imperial eran los calificativos que describían el presidencialismo mexicano posrevolucionario desde 1934 hasta 2000, en el que la división de poderes solo existía en la teoría, tanto el Legislativo y el Judicial se inclinaban ante la figura del Ejecutivo en turno; lo que fue cambiando con la exigencia de la oposición y de ciertos sectores sociales, los cuales impulsaron las reformas pertinentes a efecto de tratar de lograr una verdadera independencia de las diversas funciones del poder.

Con la llegada de la alternancia panista, la figura presidencial fue perdiendo su poder ante otros actores políticos, hasta el grado de que líderes sindicales creían estar por encima de la silla presidencial, ese debilitamiento del poder presidencial fue lo que encontró Enrique Peña Nieto al saberse ganador de los comicios de 2012; por tal motivo, el Revolucionario Institucional, desde el Congreso de la Unión impulsó las reformas necesarias para devolver a la silla presidencial todo el esplendor de sus años autoritarios.

Prueba de ello, fue el golpe en contra de la maestra Elba Esther Gordillo, quien dejó de ser una pieza que obedecía a los intereses del Ejecutivo Federal, por tal motivo su permanencia en el SNTE ya no era benéfica para el gobierno que termina, por lo que su aprehensión fue una jugada política para asegurar la reverencia de  los líderes sindicales, quienes regresaron a ser soldados del gobierno, ahora con López Obrador ¿seguirán siendo serviles al poder o por fin defenderán a los trabajadores?

Aunando a lo anterior, en la legislatura federal anterior se acotó el fuero de Diputados, Senadores, Gobernadores y demás funcionarios que gozaban del mismo, con la excepción del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, es decir, se empoderó al titular de ejecutivo restándole fuerza al Poder Legislativo, con la llegada de AMLO también se le quitará el fuero al Presidente en turno, sin embargo, la mayoría legislativa será MORENA por lo que difícilmente procederá un juicio en contra del futuro titular del ejecutivo.

Los encargados de la Procuración de Justicia, sometidos al Poder Ejecutivo (tradición que quiere preservar AMLO), podrán realizar una cacería de brujas en contra de los legisladores o Gobernadores que disientan con la forma de pensar del titular del ejecutivo federal o sean incómodos para el estado de ánimo de su majestad presidencial; si con los cañonazos de pesos no se puede negociar quizá con la amenaza se pueda doblegar a la nueva oposición (súper sic).

Por lo que ve al duopolio televisivo que ha doblegado a los últimos tres presidentes de la República ¿también les llegará la ahora?, pues no es casualidad que se haya fortalecido el IFETEL, así como la apertura de la tercera televisora; todo ello es bueno, pero el trasfondo radica en restarle fuerza a los poderes fácticos para atomizarlos y dividirlos, de esa manera se les puede contrarrestar, consolidando el poder presidencial..

La dictadura sexenal regresó con Peña Nieta y parece que fecundará y crecerá en la administración lopezobradorista, quizá las condiciones sociales ya no sean las mismas, pero se debe esperar que la partidocracia siga con este putrefacto sistema por los próximos 18 o 24 o 30 años, dependerá de la unión del pueblo mexicano y de su exigencia para terminar con el poder absoluto del presidente, de no ser así, pasará como al pueblo romano, quitarán las libertades mientras se sigue aplaudiendo en el gran circo.

Atada la oposición del PRI/PAN y al quitarle los colmillo a medios de comunicación, ¿quién se atreverá a levantar la voz en contra del presidencialismo? Quedarán las redes sociales, las cuales jugaran un factor importante en este neopresidencialismo, pues aún regímenes como el de China o Corea del Norte, no han podido controlar redes como Facebook o twitter, que son la última esperanza de información que queda.

Con el arrollador triunfo de López Obrador, en el que tendrá la mayoría en el Senado, la Cámara de Diputados y en 17 Congresos Locales, se debe tener mucho cuidado de no caer en los excesos, en los actos autoritarios, en las revanchas políticas; la única oposición que queda serán los medios de información veraces e independientes, aquellos que sin importar el color, seguirán exhibiendo al poder desmedido del presidente en turno.

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jbenitezv_nos@hotmail.com (comentarios y sugerencias).

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