Lic. Óscar Rubio García
Humo Blanco: “Habemus” Gobernador
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- Publicado en Lunes, 20 Febrero 2012 00:22
Por: Lic. Oscar Rodolfo Rubio García
Debemos recordar que tenemos que hacer jueces con hombres
y que por el hecho de ser nombrados jueces
no disminuyen sus prejuicios ni aumenta su inteligencia."
Benjamín Whichcote
Filósofo y Teólogo Inglés 1609–1683.
Tarde, muy tarde la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, resolvió los Juicios de Revisión Constitucional interpuestos por el PRD y PAN en contra de la Declaratoria de Validez de la Elección de Gobernador de Michoacán, ocasionando así un clima de incertidumbre que auspició toda clase de especulaciones, algunas con fundamento y otras sin éste, pero todas coadyuvantes en el enrarecimiento del clima político estatal. Algunos daban por hecho que los Magistrados de la Sala Superior revocarían la declaratoria de validez de la elección emitida por el Tribunal Electoral de Michoacán; otros apostaban a que asumiría el cargo el Presidente de la Mesa Directiva del Congreso; los más optimistas aseguraban que el 15 de febrero tomaría protesta como Gobernador de Michoacán el Licenciado Fausto Vallejo y Figueroa.
Esas especulaciones pudieron ser evitadas si los Magistrados del máximo Tribunal Electoral, hubiesen actuado con la sensibilidad obligada que el caso ameritaba, tanto jurídica como política. La primera de ellas queda sobreentendida, me refiero a la sensibilidad política como actividad humana que tiene como primer propósito dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad, de la que sus miembros no pueden despojarse a su libre albedrío. Y es que el Tribunal Electoral no puede escapar a la cotidianeidad que viven los pueblos de México y menos al impacto que provocan sus resoluciones en la estabilidad social y política de éstos, como es el caso de los michoacanos.
Si bien existieron hechos que hacían presumir la confirmación de la validez de la elección del 13 de noviembre pasado, tal como la inédita publicación del anteproyecto de resolución del Magistrado Ponente Flavio Galván Rivera, de fecha dos de febrero, en el que exteriorizó que su valoración legal obligaba confirmar la Declaratoria de Legalidad y Validez de la elección y el resultado que dio por Gobernador electo al Lic. Fausto Vallejo, es decir, el sentido del anteproyecto y por ende el del voto de dicho Magistrado en sentido positivo, cierto es que también concurrieron precedentes que indicaban la revocación del triunfo de Fausto Vallejo Figueroa, como la anulación de la elección del Ayuntamiento de Morelia, resolución por demás controvertida dictada por la Sala Regional con sede en Toluca e hizo sospechar que la elección a Gobernador correría la misma suerte, en particular porque ambos asuntos presentaban identidad en algunos planteamientos jurídicos hechos por los partidos políticos que se sentían agraviados. Luego entonces, el fantasma de una nueva elección a Gobernador en Michoacán cobró nuevo cuerpo.
Los días transcurrieron, la preocupación obvia carcomía a los equipos de Fausto Vallejo, Luisa María Calderón y Silvano Aureoles, los Priístas trabajan en la conformación del Gabinete y en el evento del 15 de febrero, con la exigida desconfianza de que su trabajo fuera infructuoso. Entre los Perredistas y Panistas la ansiedad permeaba, todos deseosos por conocer cuál sería finalmente la determinación que tomaría el Tribunal Electoral Federal.
Una de las cuestiones argumentadas por los partidos políticos recurrentes digna de destacarse, fue la controversial imagen del logo del PRI que llevaba en su calzoncillo el boxeador mexicano Juan Manuel Márquez, en su pelea contra Manny Pacquiao (12 de noviembre de 2011, un día antes de la jornada electoral) elemento de peso que sostenían los Juicios de Revisión Constitucional presentados por el PRD y el PAN (SUP-JRC-6/2012, SUP-JRC-7/2012 Y SUP-JRC-8/2012 acumulados), y de la cual como ya dije en líneas precedentes, la Sala Regional Toluca había dado tal importancia como para contribuir a la anulación de una elección, lo que actualizaba la hipótesis de que, más de un Magistrado podría votar en sentido negativo el proyecto de Galván Rivera, además de que ya se respiraba la desconfianza por la intromisión del Gobierno Federal que se encargó de generar el rumor de que el crimen organizado había influido en el resultado de las elecciones en Michoacán a favor de Fausto Vallejo, argumento éste también argüido por los Partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática con la finalidad de invalidar la elección y del cual igualmente conocieron y se pronunciaron los Magistrados Electorales.
A todo lo anterior, se sumaron los Consejeros del Instituto Federal Electoral, quienes en un acto que se puede tomar moralmente correcto, pero políticamente incorrecto, reconocieron en sesión extraordinaria del día ocho de febrero "que fue un error" el haber anulado la elección del Ayuntamiento de Morelia, coincidieron en que no tuvieron a su disposición todos los elementos suficientes para realizar una investigación exhaustiva del caso, llevándolos a pronunciar "una resolución desafortunada", versión que corrió a cargo de la Consejera María Marbán. Mea culpa que vino a tensar más el escenario existente.
Por fin, el lunes 13 de febrero a las 20:00 horas, inició la Sesión plenaria de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, todos los actores políticos, autoridades electorales administrativas y jurisdiccionales y algunos ciudadanos, seguimos atentamente la sesión que fue prolongándose y no se veía la hora en que los Magistrados entraran al estudio del asunto más controversial. Antes de llegar al punto medular, se resolvieron diversos recursos de apelación en contra de resoluciones del Instituto Federal Electoral que directamente se relacionaban con el proceso electoral efectuado en Michoacán y por ende, en esencia, con los puntos a discutir respecto a la validez de la elección a Gobernador. Ya de madrugada se discutió y votó el proyecto del Magistrado Galván Rivera, la conclusión es conocida por todos, se confirmó la Declaración de legalidad y validez de la elección a Gobernador, en la que resultó electo Fausto Vallejo y Figueroa. Con ello se dio por terminado un ciclo de desasosiego político en Michoacán.
Estoy seguro que esta experiencia michoacana resultará educativa para todos, autoridades, partidos políticos y ciudadanía. Los Consejeros del IFE, los Magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial Electoral (Sala Superior y Salas Regionales) y hasta nuestras autoridades electorales locales, administrativas y jurisdiccionales, tienen la ardua tarea de estudiar todo lo acontecido a efecto de normar criterios homogéneos, bajo una comunicación permanente que permita prever situaciones como la elección de Michoacán, porque no es posible que tres autoridades, una administrativa y dos jurisdiccionales, resuelvan en sentido divergente respecto a un mismo hecho, donde queda el principio de seguridad jurídica?
No quiero imaginar el riesgo en que estaría el proceso electoral federal en curso si continúan estas prácticas dilatorias, de confrontación y de criterios en sentidos opuestos entre el árbitro y el juzgador electorales, se pondrían en grave peligro no solamente los comicios, sino también al pueblo de México que ahora no sólo quedaría indefenso ante las ya cotidianas incongruencias de los partidos políticos, sino también frente a las autoridades que en teoría, son las encargadas de velar que el proceso electoral federal se lleve a cabo apegado a los principios rectores establecidos en nuestra Carta Magna.



