Policíaca
Retienen Represas 200 Toneladas de Azolve que Afectarían la Presa
Zitácuaro.- 200 toneladas de azolve que hubieran parado en la presa de El Bosque han sido retenidas con las 14 represas construidas en diversos afluentes por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y especialistas de la Universidad de Chapingo.
Lo anterior es uno de los beneficios palpables de los trabajos que las dos instituciones realizan como parte de los trabajos de rehabilitación en la presa de El Bosque y la cuenca del río Zitácuaro, afluente del Cutzamala. Así lo explicó el director de Ecología municipal, Javier Jaramillo Serrato.
El funcionario, quien ha apoyado los trabajos de recuperación de suelo emprendidos desde el año pasado por el gobierno federal, indicó que en este 2012 se construyeron 6 represas y las otras 8 fueron concluidas en el 2011.
Agregó que se han utilizado materiales que están a la mano, para llevar a cabo estos trabajos. Por ejemplo, dijo que de las 6 construidas este año, 2 se hicieron con llantas usadas; otro par, con piedra acomodada, de los propios ríos; una, de mampostería y otra de gaviones.
Jaramillo dijo que esas 200 toneladas de suelo, arrastradas por los ríos, hubieran ido a parar a la presa, lo que agravaría su ya de por sí preocupante problema de azolve. El Bosque es importante, no solo por ser parte del Sistema Cutzamala, sino porque surte de agua a una amplia zona agrícola del Oriente del estado.
Parcelas Demostrativas
Agregó que otra acción de este mismo programa lo constituyen las llamadas parcelas demostrativas. Se trata de la plantación de árboles frutales en zonas de cultivo establecidas en pendientes pronunciadas.
En este caso, al no haber nada que retenga la tierra, se acelera la erosión.
Por ello se han plantado, de manera intercalada con las milpas, árboles de ciruelos, duraznos y blueberry (arándano). Con ello, no solo se proporciona un extra a los campesinos, sino que sus parcelas podrán producir más. Las parcelas demostrativas, indicó Jaramillo Serrato, ya han arrojado buenos resultados.
Este programa se ha aplicado en 18 parcelas, con beneficio a igual número de familias, con una superficie total de 4.71 hectáreas. Agregó que la plantación de frutales intercalados no solo evita la erosión, sino que permite cosechar más agua.
Lo explicó: si no hay suelo, no hay nada que retenga el agua de lluvia y se absorba. Pero con los frutales se conserva la materia y se recargan los mantos acuíferos, lo que permite que las partes bajas puedan cosechar el agua, de forma permanente y en mayor cantidad. A final de cuentas, subrayó, “todos ganamos”.



