Presume Alcalde, en Informe, de Logros Inexistentes

Zitácuaro.- Un municipio maravilloso, de grandes avances, de cientos de obras, de casi mil empleos creados, con la instalación de 2 grandes empresas, de progreso, de felicidad… Pero falso. Una gran parte del contenido del informe (de los dos, en realidad) presumió de acciones que no sólo no se han terminado, sino que ni siquiera han comenzado.

A escondidas, primero con el cabildo -en la estrecha sala, en la que escuchó los reclamos de los regidores con la mirada perdida- y luego en el auditorio municipal, en donde la principal ausente fue la ciudadanía, Campos Ponce no dejó lugar para la autocrítica.

No hubo reflexión, ni se abordaron los temas escandalosos, ni las inconformidades sociales. Los dos informes desbordaron en cifras alegres y obras millonarias que no se han terminado, inclusive, no se han comenzado, pero ya forman parte de los “grandes logros” de este 2014.

Siempre se impuso el autohalago. El reconocimiento de lo “mucho” que ha hecho en estos tres años: “No hay comunidad en donde no se haya hecho una obra”. Abordó el tema de las acciones inconclusas, pero sólo para culpar de ello al gobierno del estado, que a su vez es responsabilidad de las “administraciones perredistas”.

De entrada, ante los regidores, Campos dijo que el primer año le disminuyeron las participaciones 30 millones de pesos, pero a pesar de ello hizo más obras que su antecesor. No dijo en qué basaba sus datos. Lo que si presumió es que se debió a su “bien orden en las finanzas”.

Añadió que quienes lo acusan de que hay obras inexistentes “no pudieron”, a pesar de la lista que cada jefe de tenencia tiene de lo que se prometió y no se hizo. Agregó que muchas acciones inconclusas fueron culpa del gobierno del estado, que le debe “60 millones de pesos”.

Pero no explica cómo llegó a esa cantidad, si la obra convenida este año, fue de 18 millones, pero se canceló antes y ya se aclaró que ese dinero no se tomará en cuenta, y en el 2013 fue de cifra igual. Señaló que hay deudas municipales, pero “no tan grandes”.

En el informe se dan como terminadas obras inconclusas o que no se han iniciado. Por ejemplo, el parque recreativo de la colonia Dámaso Cárdenas. La obra el parque infantil del DIF se da por concluida cuando todavía está en proceso, al igual que la rehabilitación de las unidades deportivas.

Las cifras fueron alegres. Aunque ni siquiera han comenzado, en realidad, la construcción de las dos grandes empresas: Mexcan, del canadiense del que se tienen dudas, y de los artículos de alumbrado, el alcalde cuenta con que generarán 900 empleos, antes de que termine su administración.

Era el presumir. Nunca se habló del escándalo del proyecto cultural, de sus acusaciones de dar el diezmo a diputados y crimen organizado, ni de las inconformidades de grupos ciudadanos.

Al final de su mensaje indicó que hay “gran cantidad de proyectos en puerta”. Y que el 2015 será el mejor año de su administración. Palabras, palabras. En el auditorio municipal, la historia fue casi igual, pero con más “logros”.

El auditorio estaba conformado por personas afines: expresidentes priístas, empleados y funcionarios municipales, y silvanistas. De hecho el diputado Silvano Aureoles, ahora nuevamente aliado del alcalde, llevó por sí mismo al menos la cuarta parte de los presentes. Todos con la consigna de aplaudir.

Como representante del gobernador asistió Jaime Rodríguez López, titular de Desarrollo Rural. No será muy importante, pero tenía una característica especial: es amigo del alcalde. Fue su compañero cuando ambos fueron diputados.

Entonces, aunque con voz ronca, casi inaudible, se deshizo en elogios para el alcalde, cuando le dieron el micrófono: “Campos es una persona que cumple a cabalidad con su responsabilidad”. Y el presidente se elevó al cielo.

Todo era felicidad. Los inconformes, los que se sienten defraudados, lo que piden transparencia y claridad no estaban ahí. Los ciudadanos no tuvieron cabida en los 200 asientos del auditorio, que fueron ocupados por los que aplauden.

Así, la historia tuvo un final feliz, para el alcalde, porque los zitacuarenses siguieron inmersos en su realidad, menos maquillada, menos bella…

Comments

comentarios