El Blues Rockero de Canned Heat

Julio Antonio Rojas Rodríguez*El blues es, y ha sido, parte importante de la música rock, casi me atrevo a decir que es la parte medular de este ritmo, pues el uso de guitarras y sus letras que contienen historias muy bien elaboradas; esto es algo que más me ha gustado de este ritmo.

Esto viene a tema porque una tarde que estaba escuchando rock, me puse a pensar que a pesar de que este ritmo, desde sus inicios o desde que yo lo comencé a seguir, siempre tiene impregnado el blues en su ritmo y letras, algo que me hizo hurgar en mi memoria sobre grupos que tocaban netamente el blues puro.

Por lo tanto, estos grupos que tocan blues, a veces, han sido confundidos o encasillados en el rock, claro que son parte de este ritmo, pero más que nada, tocan la parte medular de este ritmo, bueno al menos así lo pienso yo, el blues.

Uno de estos grupos, que yo estuve escuchando hace poco, cuando pensé en escribir sobre esto, es el grupo Canned Heat, banda que escuché por los años setentas, cuando cursaba por al secundaria, pero que en ese entonces, ya tenían un camino recorrido dentro de este gran ritmo, y ahora, les comentaré algo sobre estos músicos para saber más de ellos.

Estos intérpretes eran amantes acérrimos del blues, historiadores de la música negra y coleccionistas de vinilos de grandes y desconocidos del género, Alan Wilson y Bob Hite crecieron desde su temprana adolescencia amamantados por las afligidas historias de blueseros míticos como Robert Johnson, Johnny Lee Hooker, Muddy Waters, B. B. King, Willi Dixon, Son House o Elmore James, llevando su conocmientoa la escena musical de mediados de los 60 cuando irrumpieron en la ciudad californiana de Los Angeles con su rítmica interpretación del blues tradicional.

Fue este interés en el blues lo que unió al vocalista, guitarra y armónica Alan “The Blind Owl” Wilson (nacido el 4 de julio de 1943 en Boston) y al cantante Bob “The Bear” Hite (nacido el 26 de febrero de 1943 en Torrance), quienes se conocieron gracias a la mediación de John Fahey, una esencial figura en el desarrollo del folk.

Junto al guitarrista Henry “Sunflower” Vestine (que pasó brevemente por los Mothers of Invention), el bajista Stuart Brotman y el batería Frank Cook, Wilson y Hite formaron Canned Heat, tomando el apelativo de una canción que había grabado el bluesero Tommy Johnson en los años 20.

Comenzaron a actuar sin mucho seguimiento en 1965 y debido al escaso éxito popular se produjeron cambios en el puesto de bajista. Brotman abandonaría en favor de Mark Andes. Stuart Brotman formó parte con el tiempo del grupo Kaleidoscope, curiosamente el nombre del club angelino en donde se asentarían Canned Heat incrementando poco a poco su audiencia.

Fueron contratados por Lyberty Records y grabaron en 1967, ahora con Larry Taylor en el bajo tras la marcha de Mark Andes a Spirit, el sencillo “Rolling and Tumbling”, su debut en vinilo continuado por el LP “Canned Heat” (1967), un álbum producido por Cal Carter y compuesto por versiones y piezas originales que asentó la fama del grupo entre los amantes del blues tras su aparición en el Festival de Monterrey.

Con “Boogie with Canned Heat” (1968) la banda, que había reemplazado a Frank Cook por el cnocido músico mexicano Adolfo “Fito” de la Parra en las baquetas, este músico ya tenía cierta fama entre el cçirculo rockero mexicano y por ello logró el salto a al escena musical estadounidense, casi al mismo tiempo que Carlos Santana, aunque el segundo obtuvo más éxito, con ello el grupo logró la notoriedad definitiva gracias a su excitante boogie y apasionado blues.

El disco, producido por Dallas Smith, es uno de los mejores de su carrera e incluye el clásico “On the Road Again” y el sencillo “Evil Woman”. El doble “Livin’ the blues” (1969) contiene la extensa pieza en vivo “Refried Boogie” y la participación en algunos cortes de gente como John Mayall, Dr. John, Joe Sample o John Fahey.

Otros temas importantes del disco son “Pony Blues” o “Goin’ up the country”, una de sus canciones de mayor éxito comercial. “Hallelujah” (1969), LP producido por su mánager Skip Taylor, fue el preludio de su actuación en el famoso Festival de Woodstock (en donde interpretaron temas como “Goin’ up the Country”, “Too Many Drivers at the Wheel” o “Let’s Work together”) y en la Isla de Wight.

Desavenencias internas provocaron la marcha de Vestine, quien fue sustituido por Harvey Mandel antes de grabar su siguiente disco grande, “Future Blues” (1970), una de las cumbres de su trayectoria discográfica gracias a piezas como “Sugar Bee”, “Shake it and Break it” o la citada “Let’s Work Together”.

Poco después de la aparición de este LP la desgracia cayó en Canned Heat. Uno de sus pilares fundamentales, Alan Wilson, apareció muerto en el patio de su buen amigo Bob “El Oso” Hite, debido a una sobredosis de barbitúricos, probablemente suicidándose a causa de una de sus habituales depresiones.

El fallecimiento de Wilson supuso un duro golpe para el grupo, que cambió notablemente su composición. Larry Taylor se fue de la banda, hecho que aprovechó Henry Vestine, que no soportaba a Taylor, para regresar a la formación. Harvey Mandell, que se unió a John Mayall junto a Taylor, también dejó Canned Heat, siendo sustituido en el bajo por Antonio de la Barreda, otro músico mexicano de cierta fama rockera.

En 1970 grabaron un disco en vivo, “Live in Europe” (1970) y un año después apareció “Hooker’n’Heat” (1971), un estupendo álbum grabado junto a uno de sus ídolos, Johnny Lee Hooker, en el que todavía aparecía en los créditos el fallecido Al Wilson.

Discos como “Historical Figures and Anciente Heads” (1971), en el que ya aparecía el sustituto de Wilson, Joel Scott Hill, “The New Age” (1973), álbum en el que intervino Richard Hite, quien reemplazó a De la Barreda, el guitarra y vocalista James Shane y el tecladista Ed Beyer, o “One More River to Cross” (1974), fueron trabajos que proseguían sus pautas blues pero sin la inspiración de antaño.

El 5 de abril de 1981 Bob Hite sufrió un ataque al corazón que acabó con su vida. A pesar de que los dos puntales de la formación habían desaparecido, el nombre de Canned Heat continuó haciéndose notar en la escena musical gracias a sus regulares actuaciones en vivo, con Fito de la Parra como miembro permanente, y grabaciones de nuevos LPs, como “Canned Heat Blues Band” (1996), el último disco en el que tocó Henry Vestine, quien falleció en el año 1997.

Los últimos cantantes que pasaron por la banda fueron Walter Trout, James Thornbury y Robert Lucas, que a pesar de su buena técnica vocal, no lograron reverdecer los laureles del grupo de finales de los años 60 y comienzos de los 70.

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