Herrera: ¿Gobierno Diferente o más de lo Mismo?

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- Durante su primer período de 3 años como alcalde, Carlos Herrera Tello se distanció paulatinamente de la ciudadanía que lo apoyó en las votaciones del 2015 para que llegara a la presidencia. Así, al final se convirtió en un político que solo se reunía con públicos afines a él y estaban dispuestos a alabar su “gestión”.

No obstante, durante la nueva campaña de 2018, la que comenzó con una total seguridad de que el triunfo iba a ser sencillo, tuvo que cambiar de actitud al ver el ánimo ciudadano adverso.

Así que tuvo que reciclar la imagen del aspirante con propuestas de solución que estaba dispuesto a dialogar y a escuchar a los ciudadanos, para quienes tenía respuestas y soluciones para todos los problemas.

Pese a que pudo rescatar un triunfo que casi tenía perdido, la experiencia de esta nueva campaña no ha de haber sido muy agradable. Esperamos que haya aprendido una lección de humildad que ponga en práctica en su nuevo período de gobierno, a fin de que ayude a cicatrizar la división que se produjo en la sociedad zitacuarenses en las votaciones.

En este sentido, ya sabemos cómo y cuándo rendirá protesta de su nuevo período: el sábado primero de septiembre, al mediodía, en la plaza central. Al parecer, será un acto abierto para todos.

Lo que no sabemos es cuál Carlos Herrera será el que retome el cargo de alcalde que dejó hace 3 meses, para participar en la elección. Y aquí es donde esperamos que la lección de la votación le haya permitido bajarse del pedestal en el que él y sus allegados lo colocaron en los últimos meses de su gestión.

Esperamos al Herrera que entienda la responsabilidad que tiene en sus manos y que trabaje de mano con los ciudadanos. Que los tome en cuenta al momento de planear y ejecutar obras y que no se privilegie los intereses de las empresas constructoras, como ya sucedió.

Asimismo, que haya un cambio de funcionarios, para que los nuevos secretarios sean más sensibles con la ciudadanía y contribuyan a dar soluciones, no más problemas al municipio.

Hay muchos temas pendientes y rezagos que sus más de mil millones de pesos en inversión no solucionaron. Algunos, inclusive, ni fueron tocados, como el relleno sanitario, el nuevo panteón y la universidad pública, sólo por mencionar algunos.

Un presidente que no haga como que no ve ni oye a los ciudadanos, es lo que esperamos. Y sí, él mismo debe de entender que en su nueva oportunidad de gobernar Zitácuaro debe de haber un golpe de timón. Ya no tiene excusa porque tiene la experiencia para no comenzar de cero y hacer el trabajo mejor… Ojalá…

Incertidumbre

Quienes no la han pasado bien son muchos de los actuales funcionarios y trabajadores de confianza del Ayuntamiento. A pesar de que el presidente será el mismo y que aparentemente no habrá cambios drásticos, muchos temen por sus cargos.

Aunque en muchos casos hay la creencia de que deben de conservar sus cargos, porque colaboraron en la campaña y aportaron su voto (es decir, que se los “deben”), lo cierto es que no hay nada seguro.

En especial cuando el alcalde electo no ha tenido contacto con sus colaboradores, ni ha mandado señales sobre qué cosas cambiarán y qué no. El equipo de campaña cercano a Herrera y él mismo actúan como si fueran ajenos al grupo que se quedó en el Ayuntamiento.

Por un lado, para nosotros, los ciudadanos, es deseable que haya un cambio de la mayoría de los funcionarios y trabajadores de confianza, para dar una sacudida a la administración y reactivarla.

Aunque, por otro lado, los grupos de poder al interior del Ayuntamiento luchan por conservar sus posiciones y canonjías. El quitarles privilegios provocará inconformidades, fricciones y divisiones. ¿Cómo lidiará Herrera con esto? Ya lo veremos.

En especial por los compromisos de campaña, no con la gente que trabajó en ella, sino con los partidos que le respaldaron y que le ayudaron a arañar el triunfo. Obvio que, al menos los “panistas” reclamarán posiciones que ahora están en manos de “perredistas”. En fin…

Concesión

Mal que la concesión del rastro, que durante meses durmió el sueño de los justos, sea revivida en las últimas horas de la administración para entregarla, al vapor, a quien sea, con tal de quitarse ese “problema”.

El rastro municipal nunca ha estado bien. Son muchos intereses que lo impiden: desde los económicos, de los tablajeros y productores, así como los políticos, que no permiten hacer cambios a fondo, ante el riesgo de perder votos.

También estuvo la indolencia de la administración municipal, que no destinó ningún dinero a este servicio que el Ayuntamiento debe de otorgar a la ciudadanía, de forma obligatoria, según la ley.

La mejor solución, no para los ciudadanos, sino para el Ayuntamiento, será deshacerse del problema. Y, a cambio, se rumora, alguien recibirá una buena recompensa del empresario, que invertirá para obtener ganancias.

Todo parece indicar que hay la “línea” de privatizar el rastro antes de que Herrera retome el poder, para deslindarle de la responsabilidad y las consecuencias que esta medida traerá. Mala jugada.

Pero peor sería que la privatización del rastro abra una puerta para hacer lo mismo con todos los servicios que el Ayuntamiento está obligado a otorgar, como son los de panteones, de recolección de basura (que prácticamente está privatizado) y del suministro de agua, entre otros.

Y es que, a final de cuentas, quienes pagaremos las consecuencias seremos nosotros, los ciudadanos. Porque, como ya mencionamos líneas arriba, las empresas privadas sólo buscan tener ganancias, no son almas de la caridad.

De esta forma, el Ayuntamiento mata dos pájaros de un solo tiro: se obtiene una ganancia al “vender” un servicio y, por otro, se deslinda del “problema” que implica el brindar servicios.

Sin embargo, cada servicio que se privatice implicará gastos extras para los ciudadanos, quienes tendremos que financiar su operación y darles ganancias a las empresas.

El primer paso es inminente: la privatización del rastro. Como ciudadanos debemos de estar al pendiente que esta situación no se generalice con los servicios. Solo nuestra participación podrá evitar que se nos impongan nuevas obligaciones económicas por lo que el gobierno municipal tiene que brindar con el dinero de nuestros impuestos…

Un Hoyo de 7 Mil Millones

El maestro en Ciencias Políticas, Fidel Ambriz, señaló que al gobierno del estado le hacen falta 7 mil 500 millones de pesos para terminar el 2018. Es decir, se ha gastado más del límite y ahora requerirá de recursos extra para cumplir sus compromisos; especialmente, las nóminas.

El especialista habla de una irresponsabilidad del secretario de Finanzas y Administración de Michoacán, Carlos Maldonado. Afirmó que el tesorero tiene la obligación, por ley, de decirle al gobernador que ya no hay recursos y que no puede gastar más del límite.

Además, en caso del que el mandatario no acate este llamado, se debe de informar al Congreso del Estado, lo que no ha ocurrido. Para salir adelante, Michoacán necesitaría de un “rescate financiero”.

Sin embargo, el próximo presidente, Andrés Manuel López Obrador no apostará por la recuperación financiera de los estados. Por el contrario, nombrará coordinadores para que manejen el recurso de los programas federales.

Esto, además de las críticas y señalamientos de Silvano Aureoles Conejo a López Obrador, provocará un clima adverso de la federación hacia su administración, que dificultará la coordinación. Vaya problema…

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