Acusan a Policías Municipales de Detenciones Ilegales, Torturas y Abusos

Zitácuaro.-No sólo es la Policía Estatal. También los elementos municipales son, ahora, acusados de detenciones ilegales, torturas y abuso de autoridad, en contra de los ciudadanos, sin que las autoridades municipales o mandos pongan orden.

Uno de estos casos llegó a la Visitaduría Zitácuaro de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), con datos sobre quiénes son los policías acusados de tortura, así como de detenciones ilegales.

La víctima relata que identifica al elemento Jesús Guillermo Pablo como quien lo torturó, luego de detenerlo ilegalmente. Comenta que la detención derivó de una supuesta queja vecinal, porque se encontraba en la casa de su prima en una fiesta familiar.

Apuntó que los elementos llegaron y les dijeron que les habían reportado ruido y les pidieron que guardaran silencio. No pasó nada. Pero más tarde regresaron. Ya sin cuidado, les gritaron que le pararan al “desmadre”.

El afectado señaló que tomó su celular y comenzó a grabar a los policías, porque sabe que es su derecho, y que no obstaculizaba su labor. Pero esto sólo sirvió para que los elementos entraran a la casa de su prima y lo sacaran por la fuerza.

Comenzaron a golpearlo, mientras lo llevaban a la patrulla. Ya en ella, los elementos se turnaban para torturarlo. Al mismo tiempo, le gritaban: “pinche chismoso”. “Pinche joto. Por tu culpa hay uno (elemento policíaco) en la cárcel”.

Al llegar a Barandilla le pusieron las esposas y le exigieron que borrara el video que había grabado en su celular. Inclusive, dice que llegó una policía mujer, quien es familiar del elemento que fue detenido por la muerte de un detenido en los separos. Ella le pegó también, por la espalda.

Cuando los de Protección Civil llegaron a revisarlo, sólo se burlaron de él. Luego, una doctora lo vio y pidió que lo llevaran a un hospital, porque estaba herido y requería de sutura. Sin embargo, no hicieron caso.

Sus familiares llegaron a sacarlo. Pagaron la multa, pero al ver cómo lo entregaron, se alarmaron y reclamaron el porqué. Su hermano comenzó a grabar con el celular, para registrar su estado.

Pero esto sólo sirvió para que los policías se enojaran y golpearan a todos, incluida su madre y su padre. A todos los detuvieron y sólo los soltaron cuando pagaron 500 pesos por cada uno.

Tras realizar la denuncia, el afectado pidió que e investigue y se llegue al fondo. Señala que nunca dio motivos para que lo golpearan ni lo detuvieran. Inclusive, señala que en la fiesta él no tomó.

Además, expresó su temor de que las represalias de los elementos policíacos continúen, debido a que él declaró en el caso de la muerte en Barandillas. Pero aclara que sólo dijo la verdad, como lo hace en el momento de poner la queja.

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