El Ayuntamiento Ahogado en la Corrupción

Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- Ahogada en la corrupción, el último tramo de la administración de Juan Carlos Campos Ponce se caracteriza por la abundancia de mentiras, cinismo, desfalcos, desvíos de recursos, déficit y un grave endeudamiento. Nada de eso nos beneficia como ciudadanos. Al contrario, nos ha hundido, cada vez más, en el atraso y la marginación.

La situación es crítica. Nunca antes, nuestros de por sí corruptos alcaldes habían llegado a este grado de cinismo (“Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”, según definición de la Real Academia de la Lengua).

Para que las cosas hayan llegado hasta este nivel ha habido dos factores principales. Uno de ellos, el alto grado de impunidad con el que goza el alcalde. Es sorprendente cómo puede mentir, desviar, maltratar y hace lo que quiera, con los recursos municipales, sin que ninguna autoridad intervenga.

El otro factor es la falta de reacción ciudadana, ante tanto abuso. Los ciudadanos, en su mayoría, están indignados por lo que pasa en el municipio. Y así lo expresan en corto. Pero se quedan ahí, no hacen nada. Se quedan como meros testigos de lo que ocurre, sin atreverse a levantar la voz.

Y por ello, Campos Ponce actúa de forma cada vez más prepotente, cada vez más cínica en su actuación. Tan está en la creencia de que es invencible, que ya ni siquiera cuida las formas.

Evidencias hay muchas. Ahí están los documentos financieros, las cuentas, los desfalcos, las deudas que han alcanzado un nivel sin precedentes, que prácticamente han empeñado el futuro de los zitacuarenses.

Parece no haber freno para los desmanes del alcalde. Como sabe que el poder y el cargo se le va a acabar dentro de pocos meses, ha metido el acelerador al “año de Hidalgo”, que comenzó prácticamente desde que tomó el poder.

¿Qué va a pasar? Nada, endeudará el Ayuntamiento aún más, hasta que no se pueda más. Y, luego, con el apoyo de los sumisos regidores que deberían de detener el saqueo, podrá traspasar la deuda a su sucesor. Este parece ser el plan.

El Mejor Pagado

Veamos. El alcalde Juan Carlos Campos Ponce es de los presidentes municipales mejor pagados del estado, con un salario de 120 mil 308 pesos al mes. Es más de lo que gana el gobernador, que tiene un sueldo de 107 mil 262 pesos.

Con esta remuneración generosa que le pagamos los zitacuarenses, al menos debería de esforzarse por hacer un mejor trabajo. Pero no contento con ello, hay en el presupuesto desvíos de recurso detectados (como sobreprecios en obras y compra de materiales), que a algún lado van a parar.

Si bien 120 mil pesos al mes es mucho, no es tanto como para que el alcalde pueda pagarse vacaciones en el extranjero cada pocos meses, ¿o sí? Además, le deja una buena cantidad de dinero para, por ejemplo, ofrecerse como empresario del palenque de la feria, en el que ofreció invertir 4 millones de pesos. ¿De dónde?

Respecto al tema de la feria, a mediados de enero, Campos pretendía consensar entre los regidores para que le entregaran el manejo, de forma oficial. Sin embargo, como la información se filtró, optó por no volver a tocar el tema.

Sin embargo, la cosa es que si bien en teoría el Ayuntamiento tiene a su cargo la organización y el pago del costo de la feria, el alcalde se adjudicó, de forma unilateral, el palenque.

De hecho, será una historia como la del año pasado, cuando manejó la feria a su antojo, con los eventos y espectáculos contratados a su gusto. Y, por ciento, no ha entregado cuentas, ni del 2014, ni del 2013, ni del 2012.

Despilfarro

El erario se ha convertido en la “caja chica” del alcalde, y dispone de ella a su modo y manera. Gasta lo que quiere, como quiere, sin importar el presupuesto autorizado por el cabildo, al que por ley debería de sujetarse.

La información financiera oficial habla de una grave alteración del presupuesto 2014. Para ese año se había aprobado la aplicación de 335 millones 808 mil 955.88 pesos. Sin embargo, el alcalde se gastó 422 millones 955 mil 075.42 pesos. ¡Casi 90 millones de pesos más de lo que le autorizaron!

¿Cómo? ¿Por qué? Porque quiso, porque pudo, porque no le pasa nada. Así de fácil. La ley le obliga a informar al cabildo si se altera el presupuesto y que entregue cuentas de en qué gastó. ¿Lo hizo? No. ¿Y?

En teoría, según la información financiera, el dinero que se gastó de más se aplicó en obras pública. Pero, en los hechos, lo cierto es que parece que el recurso se enterró en algún lugar del municipio, porque no se ve.

Deuda Histórica

Obviamente, si se gastó más dinero del que se ingresó, se crea un déficit, un quebranto a las finanzas. En el 2014, aunque los ingresos fueron también mayores a los calculados inicialmente, no fueron suficientes para cubrir el excesivo despilfarro de dinero.

Hubo ingresos por 375 millones de pesos, pero ante un gasto de 422 millones se generó un boquete en el erario de 48 millones de pesos. ¿Qué se hizo con este déficit? Nada, simplemente aumentar la deuda del Ayuntamiento.

Gracias a ello, los pasivos a corto plazo (que se tendrían que pagar ya) ascienden a 89 millones de pesos. Se trata de una deuda sin precedentes, la mayor que haya tenido la presidencia en su historia. ¿Quién la va a pagar? ¿Campos? No.

Estos son sólo números que reflejan una realidad. Detrás de ellos hay mucho desorden, violación a leyes, reglamentos, cinismo, mentiras y desvíos de recursos de los que quizá nunca sabremos cómo, en qué, se gastaron… Y aún habrá más…

Chon y su Sobrino

En Zitácuaro, en este momento, quizá el principal enemigo de precandidato único a gobernador, Ascención Orihuela, es su propio sobrino, el diputado Juan Carlos, el Pollo, quien continúa con su berrinche de conseguir la nominación del PRI a la alcaldía.

Hasta el momento, a pesar de que le afecta directamente, Chon se ha mantenido al margen de conflicto generado por su sobrino, quien no dudó en financiar una docena de camiones para llevar a sus simpatizantes a protestar a Morelia.

Pero este sábado tendrá que pronunciarse al respecto, porque Ascención encabezará en Zitácuaro el acto de cierre de precampaña. A menos de que antes del evento llame a cuentas a su sobrino y le dé la candidatura o le ordene disciplinarse, es obvio de que el diputado aprovechará la oportunidad para llevar su protesta a otro nivel.

Así que en las próximas horas podrían darse definiciones en uno u otro sentido. Estaremos pendientes de lo que ocurra. Por cierto, mal se ha visto el Pollo al aferrarse a la diputación, al tiempo que reclama el derecho de ser el candidato de su partido.

La ley no obliga a dejar el cargo para ser precandidato, lo que han aprovechado Silvano Aureoles, del PRD, y Luisa María Calderón, del PAN. Pero la convocatoria priista, partido que el diputado quiere representar, sí.

Por ello, el propio Chon presentó solicitud de licencia días antes de ser “destapado”. Y así lo han hecho otros líderes priistas que aspiran a candidaturas, como el ahora ex secretario de gobierno, Jaime Darío Oseguera, que ahora es abanderado a la alcaldía de Morelia.

Sin embargo, Juan Carlos Orihuela se ha pasado esta disposición por el arco del triunfo. Su justificación es que ya presentó su solicitud de licencia de la diputación, pero que el congreso no se la ha aprobado.

Más aún, asistió al desfile del 5 de febrero en Zitácuaro como “representante del Congreso del Estado”; es decir, para nada tiene la intención de acatar la disposición de su partido. ¿En dónde hemos visto este tipo de conductas? Mal para quien aspira a que los ciudadanos confíen y voten por él…

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