Por Ego y Protagonismo, Silvano se Enfrenta con la Federación

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- El ego y la ambición de Silvano Aureoles Conejo lo ha llevado a un enfrentamiento con el nuevo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Un pleito federación-estado, ya lo vivimos en el pasado, no es bueno y los únicos que vamos a perder somos los michoacanos, a quienes no se nos ha tomado en cuenta.

Ya basta de la actitud beligerante del mandatario. Está en su derecho si no le gustan los súperdelegados que implementó Obrador. También si piensa que la federación debe de cargar con las deudas que él y sus antecesores acumularon en materia educativa. Pero de eso a pelear, tanto en los tribunales como en el foro de los gobernadores, no es bueno.

Respecto a su oposición en el tema de los súperdelegados puede argumentar miles de cosas: de le resta autonomía a los estados, que es una intromisión, que no tienen fundamento constitucional.

Pero lo cierto es que todo eso se reduce a un solo tema: el pleito por el dinero.

Anteriormente, las delegaciones de las dependencias federales en Michoacán no servían, prácticamente, de nada. Sólo para darles trabajo a políticos del partido al que pertenecía el gobierno federal, por “coordinarse” con los gobernadores en turno.

De tal forma que la mayor parte del dinero que enviaba la federación a los estados era manejado a gusto y discreción del mandatario en turno. Se trataba de miles de millones, porque se trataba de programas millonarios.

¡Cuántos negocios no hicieron los gobernadores con ese dinero! Mucho. Inclusive, el mismo Silvano, en estos tres años de su administración. Pero esa llave se cerró. López Obrador implementa a los súperdelegados, precisamente, para que fiscalicen el dinero federal.

Ya los gobernadores no lo tendrán en sus manos y no podrán disponer de él. La aplicación se hará vía los delegados federales. Un gran pastel que se le va de las manos a Silvano, quien ahora se ostenta como el gran defensor del pacto federal y tantos argumentos que esconden su verdadero objetivo y ambición desmedida.

No sólo se trata de los delegados. Todavía está pendiente la resolución del tema de las nóminas de los maestros estatales que Silvano “entregó” a la federación en los últimos días de noviembre, con la intención de deslindarse de los adeudos pendientes y los pagos de diciembre, incluidos los aguinaldos.

Pero escribimos “entregó” así, entre comillas, porque en realidad no se ha deslindado de nada. Hizo un documento, con su petición, que fue recibido por una oficialía de partes, para darle el trámite correspondiente.

Es decir, el que hayan firmado de recibido el documento de Silvano no compromete a la federación a nada, todavía, ni deslinda al mandatario michoacano de su responsabilidad de pagarle a los maestros estatales sus salarios y aguinaldos a los mentores.

Sabemos que el gobierno estatal no tiene dinero para cubrir esos adeudos que, aunque fueron incluidos en el presupuesto de egresos 2018, el dinero no existe. No está. Nadie sabe dónde quedó.

La federación tiene un plazo para responder a Silvano su documento y más tiempo, todavía, para analizar si acepta o no, o interponer algún recurso legal, porque esto violaría el acuerdo firmado por el estado, cuando recibió la educación.

Esto lo saben los maestros, quienes ya están en pie de guerra, ante la incertidumbre de no recibir sus salarios de diciembre, ni aguinaldos, con los que cuentan ya para hacer frente a sus propios compromisos financieros.

Lo anterior provocará que los días que le restan al año no serán nada tranquilos. Si Silvano no tiene ese dinero, enfrentará manifestaciones, protestas y una gran oposición, tanto de los maestros, como de sus propios empleados estatales, a quienes también se les deben cuantiosos recursos.

El tema del pago al magisterio no sólo les afecta a ellos, sino a toda la sociedad en su conjunto. Y no se trata sólo de la afectación que esto implique en el nivel educativo de las escuelas, sino en el daño económico que provocará a la entidad.

Por ejemplo, tanto en Zitácuaro, como en otros municipios con poca industria y otras actividades productivas, el dinero que ganan los maestros forma gran parte del circulante en el mercado local.

Si no reciben sus salarios y aguinaldos, no sólo resultarán afectadas sus familias, sino también los comerciantes, sus empleados… y así, en cadena, menos dinero para los zitacuarenses. Ojalá y no suceda…

Se Aferra a “su” Seguridad

El pleito de Silvano no es sólo por el tema del dinero, sino también por la seguridad. Desde que se fue el “virrey” Alfredo Castillo, el estado recobró el manejo de la policía y la lucha contra el crimen.

Desde entonces, las cosas han comenzado a descomponerse, al grado de que ya se habla, nuevamente, de la incursión de grupos del crimen organizado en diversas zonas del estado. Inclusive, ha aumentado la violencia por la supuesta guerra de plazas entre diversas facciones de narcos.

La estrategia de Andrés Manuel López Obrador trata de la centralización del mando policial, al través de la creación de una nueva corporación que estará dirigida por militares, ante la desconfianza que brindan las corporaciones actuales.

Pero a Silvano tampoco le parece esto. Afirma que no permitirá que el súperdelegado estatal, Roberto Pantoja, participe en las reuniones de la Mesa de Seguridad. Tampoco cederá el mando del que, asegura, se han tenido “muy buenos resultados” y que la criminalidad va a la baja.

Asimismo, acusa a Pantoja de provocar fuga de información y que él podría filtrar las estrategias planteadas a los grupos criminales. Total, que no cederá el mando de sus corporaciones policíacas.

Y, claro que tiene miedo, porque cada vez más sostiene el control del estado a través de la represión. Escoltado por su policía es como impone su razón a diversos grupos sociales, incluidos los maestros o los indígenas.

Sin la fuerza violenta de la policía, Silvano no tendría quien lo defendiera y tendría que hacer frente a los reclamos que un creciente sector michoacano enarbola, ante las inconformidades que ha provocado su gobierno…

Presupuesto de Burla

El teatro del presupuesto participativo que implementó el ausente alcalde Carlos Herrera Tello ha resultado una burla. Según la convocatoria, se trataba de que la propia sociedad propusiera las obras a realizar y la misma votara por ellas. De esa forma, las más populares (no necesariamente las prioritarias) serán las que se ejecutarán en 2019.

De entrada, la idea parecía buena. El problema es que nunca de transparentaron todas las propuestas recibidas, ni quien fue el que decidió y porqué, las que serían eliminadas y las que pasarían a la segunda etapa, la de las votaciones.

Así, algunas que, desde nuestro punto de vista, revisten especial importancia y un amplio beneficio social, simplemente fueron hechas de lado. Las propuestas de obra que se autorizaron son, básicamente, trabajos de poca inversión y que generan reflectores al alcalde.

Por ejemplo, la pavimentación de una banqueta, de una calle, andadores, alumbrado y un aula. Y se dejó de lado, por ejemplo, la urgente y necesaria rehabilitación de la biblioteca pública municipal Melchor Ocampo.

Esa obra, que beneficia a miles de estudiantes de todos los niveles, de todo el municipio, fue sacada, sin explicar el por qué. Esto, a pesar de que el principal centro de consulta de Zitácuaro está casi en ruinas, con equipo caduco y material que requiere de una completa actualización.

Pero no. Viste más pavimentar una calle, para luego hacer un acto de inauguración, fotos, boletín y comprometer electoralmente a los vecinos beneficiados. Lo peor es el proceso de votación.

A pesar de que el plazo, según la convocatoria, ya se cerró, todavía se admiten sufragios, porque la participación ha sido, en realidad, muy poca. Casi nadie. La obra que más apoyo tiene solamente registra 106.

De tal forma que, a final de cuentas, a espaldas de este proceso, alguien decidirá qué se hace y como, mientras que los ciudadanos seremos burlados una vez más, porque importa más la ganancia económica que las verdaderas necesidades…

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