Silvano usa Escasez de Gasolina Como Cortina de Humo a Nuevos Impuestos

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- El tema del desabasto de la gasolina, que pega hondo en el ánimo de la población en general, le cayó de perlas al gobernador Silvano Aureoles Conejo, quien se desgarra las vestiduras porque no hay combustible para el “desarrollo” de Michoacán, al tiempo que pone una cortina de humo sobre los nuevos impuestos que impuso.

Sí, con un gran héroe, Silvano se enfrenta al “maloso” gobierno federal que provocó que falle la distribución de la gasolina y por todos los medios pide, exige, que se reestablezca. Si no hay combustible, afirma, el estado pierde miles de pesos diariamente.

Qué preocupado. Hasta una carta a Pemex hizo, para que se reestablezca el suministro, misma que publicó en todos los medios con los que tiene convenio, para que se vea que no se ha quedado de brazos cruzados.

En esta batalla por “los michoacanos”, Silvano no se ha quedado solo. Sus colaboradores y allegados a él contribuyen a criticar y reclamar al gobierno “irresponsable” por hacer que los automovilistas pasen horas en espera de un poco de gas.

Perfecta actuación para desviar la atención de los impuestos nuevos y alzas en otros más que impuso para hacerse de más dinero para tapar los hoyos financieros que él mismo, por su desorden y falta de responsabilidad, ha provocado.

Así, el reclamo por la gasolina acalla las inconformidades por el alza de impuestos. Además, se voló la barda al imponer como obligatoria la verificación vehicular, en un estado en donde los problemas de contaminación no son graves y hay formas menos caras de promover la conciencia ecológica.

No ha dicho, sin embargo, a dónde va a parar el dinero que se obtenga de este nuevo impuesto disfrazado de “beneficio”. Además, ahora los hoteleros tendrán que pagar más contribuciones por cada huésped que tengan, cuando de por sí las tarifas en Michoacán son de las más elevadas del país. No se vale.

Si Silvano está tan preocupado, ¿por qué no hace nada para pagar los adeudos que aún tiene pendientes con los maestros, trabajadores estatales y proveedores? Eso sí pega en la economía y detiene el “desarrollo” del estado. De eso, ni una palabra.

Cuando se le reclama, entonces sí muestra su piel sensible y contesta con descalificaciones, las mismas que usa y rehusa en su trato con la federación, de la que Michoacán depende económicamente.

El tema de la gasolina es delicado, ciertamente. Pero los michoacanos sabemos que no es un tema del gobernador. Ni él lo provocó ni él hará que se reestablezca. Se trata de un problema federal, derivado del millonario saqueo que los políticos de siempre han hecho de los activos del país.

Resulta que, aunque los criminales se han enriquecido con el huachicoleo, lo que ellos se llevan resulta nada comparado con el saqueo que hacen los directivos de Pemex, coludidos con el sindicato, con la complacencia del propio presidente de la República.

60 mil millones de pesos en combustible es lo que se roban al año de forma “legal”. No tienen que abrir ductos, ni mancharse las manos para sacar miles de litros al día para venderlos al mejor postor.

Esto lo sabían todos: en Pemex, en el ejército, en la policía federal y en la presidencia de la República. Y nadie hacía nada, tal vez porque cada quien se llevaba su mochada del gran pastel del robo.

Esos 60 mil millones de pesos no se lo robaban a Pemex, nos lo robaban a todos los mexicanos, dado que esa empresa es pública, a pesar de todo. Es un intento por parar este criminal robo lo que ha provocado el desabasto.

Quizá la forma de abordar el problema no ha sido la mejor, porque trajo efectos secundarios que nos afectan a todos. Pero ¿acaso es mejor dejar las cosas como estaban, para que no haya problemas? ¿O hay que terminar con el problema y evitar el saqueo? En fin…

Zitácuaro, Paralizado

Una gris celebración del Día de Reyes realizó el alcalde Carlos Herrera Tello, como gris ha sido también su desempeño desde que asumió su segundo período como alcalde. La gente pregunta: ¿Cuándo se va?

Y es que la indefinición de si se va ya al gran cargo que, afirma, le ofreció el gobernador, o se quedará todavía unos meses, provocan desconcierto. Y es que tal y como se ha desempeñado, pareciera que no está en el puesto.

Por cierto, el presupuesto municipal de este año será 300 millones de pesos inferior al del año pasado. Y caso la mitad del mismo se gastará en pagar la nómina, con las prestaciones salariales incluidas.

Es decir, no alcanzará para nada, prácticamente. Entonces, la pregunta es: ¿Qué va a pasar? Y no hay, aún, una respuesta. Todo pareciera indicar que esté Herrera o quien quiera que sea que esté en su lugar, el trabajo del alcalde será llevarse la de a “muertito”.

Algo que tampoco han explicado es: ¿por qué si el presupuesto de egresos autorizado por el cabildo para este año es de 413 millones 204 mil 476 pesos, el plan de ingresos es de 478 millones 215 mil 840 pesos?

Es decir, según las proyecciones para este año, se tendrán ingresos de 65 millones de pesos más que los gastos. ¿Qué pasará con ese dinero? ¿Por qué no se incluyó en el presupuesto de egresos? Misterio.

Para obtener esta cifra, cuentan mucho los recursos que el municipio recibe de parte del estado, pero, principalmente, de la federación. Pero también hay los “ingresos propios”, que este año se pretenden incrementar, a costa de los ciudadanos de Zitácuaro.

Hay aumentos en diferentes conceptos, por los que los zitacuarenses deberemos de pagar, además de hacer frente a los impuestos que también el gobierno del estado nos aplicará este mismo año.

Es decir, tanto el estado como el municipio buscan asegurarse de tener ingresos suficientes para cubrir sus gastos y no pasar problemas, pero a costa de los ciudadanos que cada vez tenemos que hacer un mayor esfuerzo. No se vale.

Por cierto, como se había anunciado, lo único que no tuvo incremento fueron las tarifas de agua potable. Pero, no podría ser de otra manera: en este momento el Sapa (Sistema de Agua Potable y Alcantarillado) enfrenta una grave crisis de suministro.

Esto, derivado de la descompostura definitiva del pozo 2, de La Joya, que de repente ha dejado sin agua a un sector importante de la población. El organismo operador ha buscado subsanar el faltante con pipas.

Sin embargo, el descontento de la población por esta situación -dado lo delicado que es el tema del agua- ha sido tal que aplicar un incremento en este momento equivale a encender la mecha de una rebelión social.

Así que, aunque el Sapa sufre problemas económicos graves por el incremento de las tarifas de la energía eléctrica, un aumento de tarifas no es una opción para nada viable en este momento…

Herrera, Candil de la Calle

Por cierto, ya que abordamos el tema de las tarifas, sabemos que Carlos Herrera, el alcalde, prefiere su cruzada contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por el aumento de las tarifas, que gobernar.

Lo irónico es que, si bien se ha convertido en todo un luchador social, en esta faceta, no lo es al momento de gobernar. Resulta que ha incluido en la ley de ingresos 2019 el cobro del Derecho de Alumbrado Público, el que un cierto sector de la población rechaza por inconstitucional. Así que Resulta que Herrera es candil de la calle y oscuridad en casa.

Ah, y un tema que había quedado pendiente: un municipio tan “seguro” como es Zitácuaro (Herrera dixit) y con tan pocos recursos, no puede darse el lujo de pagarle seguridad personalizada al alcalde y a su familia.

No es poca la cantidad de recursos que se desvía para pagar a los elementos que día y noche deben de cuidar al alcalde, a su esposa e hijas. ¿Por qué tenemos que gastar los zitacuarenses en eso? ¿De qué privilegios goza el edil?

A pesar de la situación en el país, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ocupa el puesto más importante en el país, no tiene guardia especial y anda por todo el país sin vigilancia. ¿Por qué habría de tenerla Carlos Herrera, en especial cuando él presume de que Zitácuaro es un municipio súper seguro?

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