¿Hay Gobierno en el Estado y en el Municipio?

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- ¿Hay gobierno en Michoacán? La federación ha tenido que entrar, de forma directa, a solucionar el problema de los bloqueos magisteriales en el estado. El gobernador Silvano Aureoles Conejo no ha podido, pero, más importante, no ha querido hacer nada. Esto se suma a múltiples problemas que enfrenta el estado. ¿Para qué sirve, entonces?

Tal pareciera que la actitud de Aureoles ha provocado un vacío de gobierno en Michoacán. Es una entidad en donde los homicidios han aumentado desde el momento en el que tomó posesión de la entidad. Además, los grupos criminales se han empoderado.

Si bien el crimen organizado no ha tomado el control del todo estado no se debe al combate que el gobierno del estado haga, porque en materia de seguridad ha sido un fracaso, sino a la pugna entre los diversos grupos por conquistar espacios en la entidad.

El colmo ha sido el problema magisterial, que ha provocado ya pérdidas millonarias, tras más de dos semanas en paro y con bloqueos en centros comerciales, alcaldías, dependencias gubernamentales y en las vías del tren.

La problemática no es nueva. La heredó Silvano de sus antecesores, pero no ha querido dar solución. Y, tres años después, cuando la bola de nieve creció a tal nivel que se ha visto inútil para hacerle frente, decide echarle la bolita a la federación y decir que no es su problema.

Pero, la verdad es que a Aureoles no le importa dar la cara ni dar soluciones. Lo dejó muy claro cuando decidió irse de viaje a Europa, mientras cientos de trenes eran retenidos con millones y millones de pesos en mercancías, que afectó a la zona industrial del centro del país.

Su actitud ha sido tan irresponsable que no es posible que los michoacanos nos mantengamos pasivos al ver cómo se despedaza la entidad, por la inacción del mandatario, a quien sólo le interesa “impulsar el turismo”, como lo dijo en entrevista con Carmen Aristegui, el pasado miércoles.

Lo cierto es que el argumento de que al estado no le alcanzan los recursos para pagar a los maestros no puede ser comprobado, toda vez que en el gobierno de Silvano el presupuesto ha sido manejado de forma discrecional y opaca. Sólo él sabe a ciencia cierta en qué se gasta el dinero.

No por nada se le ha calificado como el más corrupto de los gobiernos de Michoacán. Y eso ya es mucho decir, en una entidad en donde la honestidad nunca ha sido el sello de los mandatarios.

Está claro que a Silvano no le interesa gobernar ni solucionar los problemas de Michoacán, que son muchos y muy graves. Solo le importa manejar el presupuesto y servir a sus intereses y los de su grupo. No hay otra explicación.

Hay un vacío de poder en el estado. Cuando esto sucede, como en el pasado, hay grupos que aprovechan la ausencia de autoridad para hacer de las suyas. Michoacán no puede seguir así…

El interés de solucionar los problemas se demuestra con hechos, no con palabras. En este caso, el conflicto magisterial comenzó a afectar a la federación y Andrés Manuel López Obrador ha sido señalado por no meter las manos en el caso de las vías del ferrocarril, que afectó a diversos estados vecinos.

Ante ello, se envió dinero a Michoacán, para que Silvano solucionara la problemática. Pero el mandatario, lo primero que hizo fue guardarse el recurso y amenazar con no pagar nada, hasta que los maestros se desmovilizaran.

Después, la federación ha tenido que conformar una mesa de diálogo, en la Ciudad de México, en donde ha sentado a los maestros y al gobierno estatal, quienes no habían hablado desde que los mentores decidieron romper negociaciones, tras las mentiras de Silvano.

Es posible que se llegue a acuerdos, que la federación sea la intermediaria para que se paguen los adeudos a los maestros y que los profesores regresen a las aulas. Eso sí, cuando esto se logre, quizá Silvano se atribuya el crédito y busque reflectores por su “éxito”.

Por cierto, dos apuntes:

Uno: pese a que las negociaciones muestran algún avance, Silvano hace todo por dinamitar la solución: En las últimas horas ha acusado a los maestros de tener un sinnúmero de bonos y difunde una larga lista, como para que la sociedad le dé la espalda al magisterio.

Sin embargo, si bien hay muchos bonos, lo que el gobernador no dice es que estos fueron acordados por los anteriores gobiernos y el suyo propio, el cual asumió el compromiso desde que tomó posesión.

Y el problema es, precisamente, no por el número de bonos, sino porque no los ha pagado y tampoco ha hecho nada para reducirlos, por los causes legales. Para equilibrar las cosas, también debería de publicar una lista de los privilegios que él tiene como gobernador…

Dos: ¿Hay secretario de Gobierno en Michoacán?

Una figura clave para garantizar la gobernabilidad en las diferentes administraciones públicas es la del secretario de Gobierno. En Michoacán el titular de esa dependencia es Pascual Sigala Páez, compadre y cercanísimo a Silvano Aureoles Conejo.

Sin embargo, durante toda la crisis de la problemática del magisterio, en donde Sigala debería de operar políticamente, dialogar y solucionar, no se le ha visto hacer nada. De hecho, como mencionamos líneas arriba, no hay contacto entre el estado y los líderes de magisterio.

Es decir, Pascual Sigala se ha mantenido cruzado de brazos. La única intervención que ha tenido en toda esta problemática fue cuando el gobernador estaba de viaje en Europa y fue el secretario de Gobierno el que exigió a la federación poner solución al bloqueo de las vías del tren.

Pero nada más. De hecho, es conocido que Sigala tiene problemas de salud que le impiden realizar diversas actividades. Pero eso no justifica que no haga nada. Si cobra por un trabajo, lo mínimo que debe de hacer es desempeñarlo…

¿Y el Alcalde?

La actitud del alcalde Carlos Herrera Tello no podría ser diferente a la de su jefe político y patrón, Silvano Aureoles Conejo. En lugar de buscar propiciar un clima favorable para mitigar los efectos que el conflicto magisterial ha provocado en Zitácuaro, lo único que hace es echar leña al fuego.

Al igual que Silvano, Herrera trató de azuzar a los ciudadanos en contra de los maestros, quienes están en paro por las mentiras e incumplimientos del gobernador del estado.

La semana pasada, el tesorero, Bernardo Razo, acusó a los maestros de impedir que el municipio obtuviera ingresos y amenazó con no pagar salarios de los trabajadores municipales y suspender los servicios públicos.

Y casi cumple las amenazas. A los trabajadores municipales se les hizo peregrinar y padecer para cobrar su quincena. Sin embargo, lo pagos están incompletos sin los vales de despensas, que sirven para que los empleados sindicalizados, los más mal pagados del Ayuntamiento, puedan salir adelnte.

Además, creemos que la declaración de la lideresa del sindicato de trabajadores del Ayuntamiento, Rocío Vargas, que indirectamente acusaba a los maestros de responsabilidad por si no les pagaban, pudo haber sido idea del alcalde Herrera. Nada de esto, sin embargo, ha dado resultado.

La última travesura de Herrera fue “subir” un video a las redes sociales en las que hace un “llamado” Andrés Manuel López Obrador para solucionar el problema de los maestros.

¿Acaso el alcalde desconoce que el conflicto lo provocó su patrón Silvano Aureoles? ¿Porqué no le hace el llamado al gobernador? ¿De cuál fumó? Seguramente sólo seguía órdenes de Aureoles. Y, además, de paso tenía pretexto para hacer un nuevo video, porque le encanta verse a sí mismo…

Por cierto, si desde el inicio de su nueva administración el alcalde estaba casi desaparecido, a partir del nuevo año y a propósito del conflicto magisterial, prácticamente se ha vuelto invisible.

Sólo sabemos que aún existe, porque es incansable para subir mensajes absurdos y “acciones” en sus redes sociales. Pero la suya es una presencia virtual, no real. Mal. Y faltan dos años y medio…

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