Se le Desmorona a Silvano el PRD; más de la Brutalidad Policíaca

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- No sólo es el estado, también su partido, el PRD, se le desmorona al gobernador Silvano Aureoles. La salida del grupo Alternativa Democrática Nacional (ADN) del partido, con todo y sus diputados, alcaldes, regidores y liderazgos, es un gran, un duro golpe al arrogante mandatario.

Era de esperarse que los aliados de Silvano en la búsqueda de la gubernatura lo dejaran solo, ahora que ha comenzado la decadencia, no sólo del partido, sino del poder de Aureoles Conejo, que comparte sólo con sus amigos. Y ADN no era de confianza.

No sólo se trata de un desprendimiento más, sino de uno que puede darle el tiro de gracia al PRD, como partido. Ya en la campaña presidencial anterior una gran parte de los liderazgos del perredismo michoacano dejaron herido al Sol Azteca.

Muchos de ellos partieron a Morena, a buscar nuevos horizontes, y varios los encontraron. Ahora, por ejemplo, Raúl Morón, exsenador perredista, a quien Silvano le negó espacios de “su” partido, ahora es alcalde de Morelia y pudiera ser candidato a gobernador.

Así podríamos citar muchos otros experredistas que se encuentran en posiciones de poder en donde luchan en contra de Silvano, quien ahora es el enemigo a derrotar. Entre los pocos que quedaban estaban los integrantes de ADN, quienes sí recibieron algunas posiciones, las mínimas, las migajas, en la pasada elección.

Pero ahora ser van con estas posiciones, que harán que el dominio de Silvano en el Congreso del Estado sea más difícil de lo que ha es. Con 5 de 40 legisladores, el gobernador deberá de aprender a ceder y a perder poco a poco el poder. En especial cuando se trata de administración y manejo de recursos públicos.

La salida de este último grupo del PRD estatal se dejará sentir, no en su ausencia, sino en su presencia en el congreso, en las alcaldías, en los liderazgos regionales que tiene esta corriente, y que ahora serán desfavorables para Aureoles y su futuro político.

Todo se desmorona. A Silvano le queda poco, sólo sus aliados más cercanos, sus amigos. Esos que están con él, no necesariamente por convicción y lealtad, sino porque depende económicamente de él, de los puestos y las posiciones que le dan.

Pero éstos mismos, al ver que el barco se hunde poco a poco, conforme se acerca el final de su sexenio, que ya entró en su etapa final, podrían dejarlo más y más sólo. Con sus actitudes, su arrogancia, su ego, Silvano se ha convertido un apestado social. Lamentable.

La reacción ante la salida de ADN del PRD no podría haber sido más predecible y ridícula. Antonio Soto, político que en el pasado tuvo cierto liderazgo y poder, pero que ahora ha quedado reducido a achichincle de Silvano, fue el encargado de responder.

Soto, con burla y con fingida autosuficiencia y seguridad, minimizó la salida de la corriente ADN y aseguró que su partido está fuerte y posicionado para volver a ganar la gubernatura.

En fin, los periodistas que acudieron a la conferencia de prensa del líder estatal del PRD tuvieron que hacer un gran esfuerzo para no reírse de las respuestas de Soto y su arrogante comportamiento.

Si el ego de Silvano no fuera tan grande, las cosas serían diferentes para él y para nosotros, los michoacanos. Porque, desafortunadamente, como gobernador que es, sus desplantes, sus decisiones, nos impactan, nos perjudican a todos.

Claro que Silvano se ha caracterizado por ser un político inteligente y camaleónico. El problema es que se ha dejado dominar por el ego y la ambición, y sus decisiones las toma en función de ello. Si no, sus antiguos aliados no se hubieran alejado, no se hubieran peleado con Andrés Manuel López Obrador y no hubiera cometido tantos y tantos errores.

Como ciudadanos, como señalamos líneas arriba, somos las víctimas de sus errores. Y esto se refleja en una administración que, a la fecha, no tiene claros los planes, proyectos y programas para este 2019.

Por el contrario, apenas se acaba de terminar el conflicto magisterial, en el que Silvano comprometió a liquidar los múltiples adeudos que se tenían con los maestros estatales. Y, para cumplir, dependerá del apoyo federal, porque él se ha declarado, desde hace meses, sin recursos para hacer frente a esos pagos.

Y, sin embargo, no son los únicos adeudos que se tienen. Tendrá, este año, que aplicar una verdadera austeridad, sin helicópteros ni lujos, si en realidad quiere evitarse y evitarnos problemas a todo. Todo eso, los michoacanos, lo vemos difícil, porque Aureoles va de más a menos… a mucho menos…

Brutalidad Imparable

La Policía, tanto Michoacán como Municipal, no tiene freno. Sin respeto alguno a las leyes que deben de aplicar, sin miramientos, sin lógica, sin inteligencia, con brutalidad, así actúan, casi como por instinto.

En esa espiral de maltrato a los ciudadanos, a quienes ven como criminales en potencia a los que hay que detener a toda costa (claro, para aplicar multas y obtener dinero extra), las cosas han comenzado a llegar a un punto intolerable.

La presión que han comenzado a meter a la ciudadanía es tal que no es descabellado que acciones como los linchamientos de Francisco Serrado, a finales del año pasado, se repitan. Las autoridades estatales, el alcalde Carlos Herrera Tello, no aprendieron la lección y actúan como si no hubiera pasado nada.

Para muestra de cómo actúan brutal e impunemente, el último caso, que fue documentado por el reportero Armando Linares y que por ello fue privado ilegalmente de la libertad, lo cual es un delito que se paga con cárcel.

Un automovilista cometió la imprudencia de circular en sentido contrario por una calle del segundo cuadro de la ciudad y fue detenido por policías y elementos de Tránsito. Una infracción de ese tipo es acreedora a una infracción, a una fuerte multa; o, acaso, también al retiro de la placa o, en una situación extrema, a llevar el auto al corralón.

Pero no, para los policías y los agentes de Tránsito, ese era un crimen que se paga con golpes y cárcel. ¿Por qué? Cuando el reportero preguntó a un policía la razón de la detención, no pudo explicarla coherentemente.

Argumentó que el ciudadano se resistió al llamado de la policía, lo cual era falso, porque los hechos fueron presenciados por el reportero, quien dio fe de los mismos. Cuando no hubo más razones, el oficial optó por ignorar al comunicador.

Y, cuando el reportero insistió, le quitaron el teléfono con el que grababa los hechos y lo detuvieron. Esposado, fue llevado a la patrulla, con la intención de amedrentarlo y evitar que divulgara los hechos.

Obvio, los jefes policíacos ya saben lo que pasó y el alcalde también, pero no hicieron nada al respecto; es decir, sí hicieron algo: proteger a los policías delincuentes que secuestran a ciudadanos con toda libertad.

Las agresiones contra periodistas, por parte de corporaciones policíacas, no son nuevas, pero cada vez son más constantes y más graves. No pueden seguir así las cosas. El alcalde no entiende o no quiere entender que eso le perjudica a él, de forma directa.

Obvio que la postura de la policía con los comunicadores locales responde a la difusión que se ha hecho de la brutalidad con la que lo mismo matan, que roban, que secuestran, que violan. Y reaccionan ofendidos, en lugar de rectificar.

En el caso de la agresión en contra del compañero Armando Linares, hacemos responsable al propio alcalde Carlos Herrera Tello de lo que suceda, de lo que le pase a él y a los integrantes de este gremio en Zitácuaro que no estamos de acuerdo en sus desplantes caciquiles y prepotentes. No más atentados contra la libertad de expresión.

La Cuentas de la Feria

Ha pasado semana y media de que terminó la feria y ni el patronato ni la autoridad municipal dan las mínimas señales de entregar cuentas del evento. Los ciudadanos queremos y tenemos el derecho a saber cuánto se invirtió, cuánto se ganó o cuánto se perdió del dinero del presupuesto público municipal…

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