El Porqué Zitácuaro no Puede Enviar Aguacate Directo a EU

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- El evento que vino a encabezar el gobernador Silvano Aureoles Conejo, el pasado miércoles a Zitácuaro, fue una total mentira. Decir que este municipio exportó su primer camión de aguacate, de forma directa a Estados Unidos y dar el banderazo fue sólo una burla. ¿Para qué venir a engañar a los zitacuarenses? ¿Para qué engañarse a sí mismos?

¿Por qué, tanto Silvano, como el alcalde Carlos Herrera Tello no hablan con la verdad? ¿Qué afán de engañar y aparentar “grandes logros”, cuando todos sabemos que no los hay? ¿Acaso el mandatario estatal ha perdido el contacto con la realidad?

Veamos. Desde que llegó a la alcaldía, Carlos Herrera ha manejado que la panacea para resolver los problemas de falta de empleo y dinero en Zitácuaro es la exportación de aguacate a Estados Unidos.

Desde hace 4 años comenzó a trabajar en la liberación de los huertos y la certificación de los mismos. Sin embargo, hace poco más de un año, cuando se fue en busca de la fallida candidatura del PRD a la diputación federal, mencionó que la exportación era cosa de semanas, que ya estaba y que era su gran logro.

Pero no. Era falso, faltaban muchos requisitos por cumplir y la gran mayoría de los productores de aguacate nomás no quieren trabajar en la exportación. Esa es la verdad. Han pasado meses y cada trámite que cumplen los aguacateros se festeja como si Zitácuaro ya tuviera toneladas de este fruto en Estados Unidos.

El colmo fue el miércoles, que Silvano, a falta de obras que inaugurar y compromisos de inversión que establecer con Zitácuaro, vino a dar el banderazo de salida al primer camión de aguacate que este municipio enviaría a Estados Unidos.

Y sí, ahí estaba el camión, reluciente, pintado de verde aguacate con blanco. Y, ante decenas de fotógrafos, Silvano y Herrera dieron el banderazo de salida, con la sonrisa de triunfo, por su “gran logro”.

Pero fue falso. Para exportar a Estados Unidos hace falta una empacadora certificada, que no la hay. El aguacate sólo se puede enviar al vecino país de forma indirecta; es decir, a través de una empresa que cuente con todos los requisitos.

Y eso fue lo que pasó con los aguacates que salieron de Zitácuaro el miércoles pasado. No se trata de algo nuevo, porque frutos de este municipio han ido a Estados Unidos, desde hace años, de esa forma

Inclusive, Zitácuaro no es el único que manda su fruto a Estados Unidos, en el Oriente del Estado. Antes que nuestro municipio, lo ha hecho desde hace tiempo Tuxpan, que cuenta con huertas certificadas.

Y no es que argumentemos que la exportación a Estados Unidos, de forma directa, es imposible. Claro que no. Y sí, sería muy bueno para la región que eso sucediera, porque sería una importante entrada de dinero, en momentos en los que básicamente dependemos de los salarios de los burócratas.

Pero las cosas no se han hecho ni bien ni rápido.

Supongamos que Zitácuaro sí cuenta con una empacadora certificada y que podría, si quisiera, enviar aguacate a Estados Unidos, de forma directa. Bueno sólo podrían hacerlos aquellos productores que hayan conseguido la certificación para la exportación.

Tan sólo en el oriente hay 8 mil hectáreas de aguacate. De ellos, al menos la mitad están en Zitácuaro. Pero toda esa producción no cumple con las normas de Estados Unidos.

Luego de 4 años de trabajo, ¿cuántas hectáreas cree usted que han obtenido esa certificación? ¡Sólo 40! Es decir, 0.5. Menos del uno por ciento. O sea, casi nada. Así que el sueño de enviar camiones y camiones de aguacate a Estados Unidos es sólo un sueño, pero lejano, muy lejano.

Los datos de las 40 hectáreas certificadas los proporcionó el propio secretario de Desarrollo Agropecuario estatal, Rubén Medina Niño, el mismo día en el que se dio el banderazo de salida al camión, en Zitácuaro.

Si, en promedio, cada hectárea produce 10 toneladas de aguacate por año, Zitácuaro tiene, actualmente, el potencial para exportar sólo 400 toneladas; es decir, no tiene casi nada que ofrecer. Con estos datos, la mentira y la burla de Silvano y Herrera no se sostiene ni con alfileres.

Además, el funcionario dio otro dato inquietante: Michoacán tiene un superávit (excedente) de 400 mil toneladas de aguacate para la exportación (mil veces lo que puede producir Zitácuaro).

Como este fruto no se envía al extranjero, se tiene que comercializar en el mercado nacional. Es decir, aguacate de primera, que inunda el país. Esto se traduce en que el fruto menos calidad, con el que obtienen la mayoría de los aguacateros de Zitácuaro, se tendría que vender a un precio muy, muy bajo.

Lo anterior es una advertencia de que apostarle todos los huevos a la canasta del aguacate para obtener los recursos que el municipio necesita es muy, muy peligroso. Se corre el riesgo de que el mercado se caiga y, con él, quiebren los productores y la crisis nos alcanza a todos.

Esa es la realidad que ni Silvano ni el alcalde Herrera nos cuentan, porque están ocupados en posar para las cámaras y autoalabarse por sus “logros” en la exportación de aguacates inexistentes, que traerían dólares imaginarios a Zitácuaro…

Criminales dan Bienvenida a Adrián

Apenas este viernes, cinco días después de su designación como Fiscal Especial, Adrián López Solís recibió, de manera real, la dependencia que encabezará. En una ceremonia especial, el exprocurador Martín Godoy y López firmaron el acta de entrega-recepción.

Martín Godoy se va y le deja la papa caliente que significa la procuración de justicia en Michoacán y el combate a la delincuencia, que tiene asolado al estado. Es decir, no sólo se trata de entregar muebles, instalaciones y personal, sino de todo un pasado de impunidad y corrupción.

Adrián recibe un gran paquete y su tarea será la de transformar esta dependencia corrupta, desacreditada y desgastada en una institución que sea garante de la paz, la seguridad y la ley.

Para ello, López Solís debe de tener mano fuerte para deshacerse de todo el personal que ha acumulado años de mañas. Porque la dependencia se ha convertido en una cueva de corruptos y delincuentes.

Quizá será necesario que derribe todas las estructuras y, encima de los escombros construya una nueva institución, que no tenga compromiso ni con los políticos, con los hombres del dinero y, mucho menos, con el crimen organizado.

Adrián parece ser un hombre de carácter. Y vaya que tendrá que demostrarlo a la brevedad para imponerse a las mafias, a los intereses creados y a los grupos que medran a través de la procuraduría y que querrán continuar con sus negocios turbios.

Una vez que haya terminado la reconstrucción de la Fiscalía, tendrá que poner orden hacia afuera, en donde ya son al menos 3 los grupos criminales que se pelean el control de Michoacán.

Se trata de los Viagras, que es el último reducto de la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios. A ellos les disputa fuertemente el territorio el grupo del Cártel de Jalisco Nueva Generación. Y, recientemente, hicieron su aparición los Zetas, que habían sido expulsados de la entidad hace una década.

Y, por cierto, es el grupo dominante de Jalisco el que ya, por medio de mantas colocadas en Uruapan y otras zonas del estado, se ha encargado de darle la bienvenida a Adrián López Solís.

Los jaliscienses quieren quedar bien con el nuevo fiscal e, inclusive, le hicieron recomendaciones sobre el personal de la antigua Procuraduría General de Justicia, que ha pactado, supuestamente, con grupos criminales (como si ellos no lo fueran).

Esta es, además, una forma en la que los de Jalisco Nueva Generación le han hecho saber al fiscal que están aquí y que aquí. Es claro que querrán pactar y negociar para que se les deje operar en paz.

A esto es a lo que Adrián López Solís tendrá que enfrentarse, en el mediano plazo. Y para ello es para lo que, precisamente, requiere de una institución sólida, incorruptible y comprometida…

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