Reveló “Consulta” la Debilidad del Hoy Secretario de Gobierno

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro.- Si de algo sirvió la ridícula “consulta” que organizó Carlos Herrera Tello, el pasado sábado, para pedir “permiso” para dejar la alcaldía, fue para demostrar que su poder de convocatoria es muy, muy escaso. Ya no tiene el “músculo político” del que alguna vez presumió.

Inclusive, con toda la estructura municipal, con la amplia difusión de su llamado, a través de inserciones pagadas con dinero público en sus medios de comunicación afines. Es más, utilizó las redes sociales, a las que les tiene una fe ciega, con las que mide su popularidad. Pero nada le resultó.

Escasas 8 mil personas acudieron al absurdo llamado que le hizo. Y eso porque, en gran medida, se trata de gente comprometida con la administración y con él. No valía la pena gastar dinero para este chasco.

Si Herrera quería demostrar que la gente le respalda incondicionalmente, haga lo que haga, lo único que quedó en evidencia es que ya no tiene poder de convocatoria y que sin dinero de por medio para comprar votos, casi nadie está dispuesto a respaldarlo. Fue grotesco.

Claro, si bien se salió con la suya y se fue, para lo cual no había necesidad de hacer el ridículo, antes de partir se llevó otro golpe, al interior del cabildo. Los regidores no votaron unánimemente a su favor, como esperaba, sino que, frente a lo que preparó como un espectáculo, cuatro ediles se opusieron a su salida.

Esto provocó molestia evidente en Herrera, dada la publicidad que dio a su salida. Inclusive, nuevamente sus medios afines y pagados no mencionaron este “inconveniente” de 4 votos en contra de su solicitud de licencia, para no aumentar su enojo y no verse castigados por su atrevimiento.

Finalmente, claro, utilizó la mayoría que nuestro sistema “democrático” les da a los alcaldes michoacanos para que hagan y deshagan a su antojo, al interior del cabildo. Pero, además, tuvo el respaldo de quien se ha convertido en su más grande comparsa: Aldo Argueta, regidor del PRI.

Argueta llegó al cabildo gracias al apoyo del excandidato Leopoldo Martínez. Se confiaba en que haría un buen papel, dado su pasado como capacitador sobre los estatutos del PRI y formación de nuevos “cuadros”.

Pero tan pronto arribó al Ayuntamiento se olvidó de sus principios y se convirtió en el sirviente más servicial del alcalde Carlos Herrera.

En fin, Herrera ya se fue y en estos días se vive la incertidumbre de no saber quién será el que llegará a la alcaldía sustituta, si la esposa o un amigo cercano de Herrera. Mientras, la síndico Mirna Merlos vive en las nubes, se siente inalcanzable al ser la encargada del despacho de la presidencia. En una futura edición hablaremos de ella…

El Ungido

En sus primeros días como secretario de Gobierno, Herrera es cuestionado por medios estatales, con una huella de reproche, sobre su intención de dejar en su lugar a su esposa Rosario Jasso Briseño.

Como es obvio, ya acostumbrado a sacarle la vuelta a las preguntas, a mentir e irse por la tangente, el alcalde con licencia ha respondido que no es cierto, que no ha propuesto a Jasso como su reemplazo.

Pero, claro que esa ha sido su intención, durante todo el tiempo que se manejó su posible salida del Ayuntamiento para sumarse a la administración de su amigo y socio, Silvano Aureoles Conejo.

No obstante, ahora puede ver  lo absurdo que suena eso, no sólo para los zitacuarenses, sino pata todos: irse a un cargo y encargarle la alcaldía a su esposa, que es como si quisiera manipular los dos puestos a la vez.

Pese a ello, no creemos que haya abandonado la intención de dejar a su esposa, aunque ahora se ve más difícil, dado que sí sería un motivo de burla y quedaría como una muestra de autoritarismo.

No obstante, conforme pasan los días se comienzan a barajar otros nombres. Llama la atención la terna que maneja Quadratín, medio afín a la administración silvanista y que por ello tiene acceso al primer círculo, e información clave.

Francisco García Davish, director de la agencia noticiosa, ha mencionado, como algo casi, casi segura, la presentación de una terna que tiene un nombre que llama la atención, porque se trata de una persona que no se había contemplado como posibilidad.

Se trata del empresario zitacuarense, Francisco Bastién Dávalos. Se trata de un hombre de negocios que no tiene pasado político. Claro, sabemos que es cercano a Carlos Herrera, a quien dio algunos apoyos en la pasada campaña electoral.

Quizá se trate de nombrar a alguien que no tiene mancha como empresario, a quien no hay nada que se le reproche, en el terreno político y que sería una alternativa fresca en la presidencia.

Sin embargo, desconocemos si el empresario estaría dispuesto a asumir el desorden financiero y las deudas que ahogan la administración, que Herrera ha dejado tras de sí, con un presupuesto ya agotado, apenas en el cuarto mes del año.

De la misma forma, por su carácter, independencia e iniciativa como empresario, Bastién no sería una persona manipulable, como Herrera quisiera. Creemos que Francisco, desde un principio, buscaría imprimir su sello personal y no estaría dispuesto a asumir los compromisos políticos que deja el alcalde con licencia. En fin.

Los otros dos nombres que García Davish maneja son ya conocidos: Hugo Alberto Hernández, quien en la primera administración de Herrera fue contralor, hombre cercano a Carlos y alcalde sustituto cuando éste dejó la alcaldía para irse de candidato y repetir en la presidencia.

Ahora, Hernández está al frente del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, pero eso no sería inconveniente, porque puede dejar ese puesto y hacerse cargo de la alcaldía, como lo hizo en la anterior administración.

En el pasado, Herrera tuvo confianza en dejarle el cargo a Hugo, porque le tenía una confianza y había mucha cercanía entre ambos. Pero después las cosas se pusieron un poco frías ente ambos, así que quizá Carlos lo piense mejor.

La terna que dio a conocer Quadratín la completa Carlos Hurtado Casado, quien es amigo íntimo de Herrera, por quien renunció al PRI para sumarse a su “proyecto político” desde la primera campaña.

Sin embargo, Hurtado ha sufrido desgaste, luego del pleito que tuvo en la anterior administración al boicotear a Rocío Beamonte, directora del DIF estatal, y cercana a Silvano, quien buscó la candidatura a la alcaldía.

Eso, recordemos, provocó un “regaño” a Hurtado, quien a su vez quería ser el candidato. Luego renunció al cargo de secretario del Ayuntamiento, que desempeñaba en ese tiempo y se dedicó a hacer campaña.

Ahora está nuevamente en la administración, como secretario de Servicios Públicos, en donde no ha tenido tanto éxito en la relación con el comercio ambulante, luego de que le entregó el poder a un grupo, que se ha dedicado a combatir a sus enemigos…

Claro que el sueño de Hurtado es ser alcalde y, si Herrera le tiene la confianza suficiente, podría influir para que él sea nombrado, si no logra su objetivo de imponer a su esposa.

No obstante, todavía está la posibilidad de que sea, precisamente, Rocío Beamonte Romero, a quien Silvano quiso poner de candidata a la alcaldía de Zitácuaro, aunque luego retiró, al ver que difícilmente podría ganar la elección frente a Morena.

Pero ahora, con el camino libre y sin la molestia de pedirle el voto a los ciudadanos, podría fácilmente ponerla en la alcaldía. Esto le daría a Silvano la ventaja de contar en la Presidencia zitacuarense a una persona de su confianza, quien a su vez le rendiría cuentas a él y no a Carlos Herrera, como serían los otros posibles candidatos.

Beamonte, por su parte, tendría el camino libre para reestructurar toda la administración y destituir o ratificar a los funcionarios actuales, de acuerdo a sus intereses. Asimismo, podría presumir de contar con el respaldo directo del gobernado. Esto, obvio, no le convendría a Herrera y sería un gran golpe para él.

Pero, claro, todo esto es, de momento, mera especulación. Pero es cuestión de días para que las cosas se den y se defina el futuro de Zitácuaro, que es lo que, más allá de intereses personales y egos, está en realidad en juego…

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