Herrera, Sin Vergüenza

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro, Michoacán.- Como si nada pasara, La semana pasada el alcalde con licencia volvió a su municipio a hacer lo que le gusta: encabezar eventos en los que posa para las cámaras, mientras presume sus “logros”.

Ese día, a propósito de la campaña para regularizar el estado civil de los ciudadanos con problemas, realizó una gira en la que inauguró obras que se realizaron con recursos estatales del 2018. Trabajos que no se concluyeron a tiempo y que, a duras penas se terminaron, ya a mediados del 2019.

Herrera no perdió la oportunidad para presumir el “apoyo” que el estado le da a Zitácuaro. Y, por cierto, muchas de estas obras se realizan en comunidades perredistas. Es decir, en donde hay grupos de personas incondicionales, que le han apoyado en las elecciones anteriores.

No dice nada, por ejemplo, de las obras detenidas en comunidades que no votan por él, pero que tienen más necesidad, como es la zona mazahua del municipio. Ahí por el rumbo de Carpinteros, hay una carretera que no sólo quedó inconclusa, sino que el año pasado, por las lluvias, una parte de la cinta asfáltica se derrumbó.

Desde entonces, los habitantes de la zona tienen que circular por este tramo roto, con riesgo de su propia vida. El problema se agudiza porque la nueva temporada de lluvias ya comenzó y el gobierno no ha podido o no ha querido atender esta situación.

Por cierto, Carlos Herrera tampoco anunció ningún apoyo especial gestionado por él, en su calidad de secretario de Gobierno, para Zitácuaro. Esto, porque él mismo afirmó que dejaba la alcaldía para ocupar un cargo desde donde podría ayudar a su municipio.

Las obras que inauguró, como dijimos, fueron autorizadas el año pasado. No hay ningún recurso adicional, especial, que él haya gestionado. Nada. En su discurso del pasado viernes, recordó que buscará apoyos para Zitácuaro. Pero no hay, hasta el momento, nada concreto. Es decir, no dijo cuándo ni cuánto.

El tema de la inseguridad preocupa tanto a los zitacuarenses, como a los michoacanos de otras partes del estado. Aunque las proporciones en el municipio no son tan elevadas como en otras regiones, lo cierto es que los incidentes de las últimas semanas son mucho mayores que en el pasado reciente.

Herrera aseguró que él mismo se preocupa porque la inseguridad no se eleve en Zitácuaro. Y hasta se atrevió a afirmar que los causantes de los homicidios violentos registrados en este municipio ya han sido atrapados.

El problema es que esta información ni ha sido anunciada, ni corroborada por la propia Fiscalía Regional, institución que, en todo caso, es la encargada de las investigaciones. ¿De dónde habrá sacado Carlos Herrera esa información? ¿Tiene acceso a datos confidenciales o sólo lo soñó?

Y, por otro lado, sí él está al pendiente de que Zitácuaro no sea infiltrado por delincuentes, pues entonces no ha realizado bien ese trabajo. La sensación de inseguridad entre los ciudadanos del municipio es, cada día, mayor…

Mujeres

En el mismo tema, el de violencia e inseguridad, la alerta de género decretada en Zitácuaro, hace ya dos años, no ha ayudado a mitigar el maltrato del que son víctimas las féminas en el municipio.

La situación está igual o peor que antes de que se emitiera esta alerta. A solicitud de una ciudadana, respecto al presupuesto que se ha destinado a las acciones que esta declaratoria obliga a hacer a todos los servidores públicos, la respuesta es que ningún peso.

No hay presupuesto para atender la alerta y llevar a cabo programas y acciones. Ni del municipio, ni de la federación, ni del estado. Así, es entendible que no haya resultados positivos.

Está claro que la declaratoria de alerta de género sólo se ha traducido en discursos, en palabras, en promesas, en buenas intenciones, pero en ninguna acción efectiva. Así no se puede. Con saliva no se puede generar un cambio entre la sociedad machista de Zitácuaro, nunca. Mal

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