Pide Ministerio Público Dinero a Víctima Para Regresarle Motoneta Robada

Zitácuaro. – La corrupción en la Fiscalía Regional de Zitácuaro no cesa. Una mujer, cuya moto fue robada, acudió ante el Ministerio Público a recogerla. Pero el representante social no quiso entregarle el vehículo si no le daba mil pesos o le hacía un “favor especial”.

El hecho fue denunciado por la víctima, quien se negó a darle el dinero y el “favor”, ante lo que la “cuota” subió a 3 mil pesos, más el temor de que el personal de la Fiscalía intentara hacerle daño por no participar en la corrupción.

Pero, en lugar de ello, la mujer decidió denunciar públicamente las amenazas de que fue objeto y el intento de sacar provecho de la situación en la que las circunstancias la colocaron.

En entrevista grabada, la víctima -de la que se omite el nombre, para evitar represalias- comentó que el pasado 12 de junio acudió a un evento y se transportó en su moto. El vehículo lo dejó estacionado en el exterior, pero cuando salió ya no lo encontró.

Fue así que denunció el robo. La policía municipal emitió un boletín, al día siguiente, para informar que había recuperado una moto con reporte de robo. Por ello, la mujer acudió ante la corporación para que le regresaran su unidad

Sin embargo, luego de pedirle que acreditara la propiedad, le dijeron que la motoneta se encontraba en la Fiscalía Regional, porque de acuerdo al protocolo, la pusieron a disposición del Ministerio Público.

Así que la joven tuvo que acudir a la Fiscalía, con la documentación que constaba que la moto era suya. Ahí comenzó su encuentro con la corrupción que inunda esa dependencia.

El agente que tenía la moto a su resguardo le dijo que no era posible que se le entregara, porque el paso que seguía era que el perito revisara si la unidad no había estado involucrada en un delito. Esto tardaría de 15 a 20 días.

Sin embargo, el fiscal Gustavo Islas le dijo que había una forma de agilizar el trámite. Todo era cosa de que se portara buena onda y le hiciera un “favor especial”; o bien, que le entregara mil pesos para “ayudar” a sus “amigos policías”.

Después, la pasó con su secretaria para que decidiera cómo quería arreglar el asunto. La empleada le dijo lo mismo que el agente: mil pesos o un “favor especial”. La joven se negó y exigió su moto.

Ante esta actitud, la secretaria le entregó un documento y le dijo que regresara al día siguiente, para ver si el fiscal autorizaba la entrega de la motoneta. No obstante, cuando volvió tampoco le dieron nada.

Por el contrario, la secretaria le insistió en que era un proceso largo y que la moto ya estaba a cargo del perito. Así que la cosas ya era diferente porque este funcionario no se iba a conformar con mil pesos. Ahora tenía que darle 3 mil pesos.

Además, le pusieron un plazo: “tienes hasta las 7 de la noche para entregar los 3 mil pesos”. Pero, además, también le iba a cobrar una “pensión” por el tiempo que habían tenido resguardada la moto.

Entonces, la víctima comenzó a sentir temor de que le pudieran hacer algo, por tanta presión que el personal de la Fiscalía ejercía sobre ella. En un momento dado, pensó que sería mejor dar el dinero.

Añadió que era tan pesado el ambiente de la Fiscalía, el trato que recibía, que cuando escuchó la palabra “perito”, sí sintió miedo. Fue entonces de que supo en donde se había metido.

No era la primera ciudadana, víctima que acudía a esa dependencia en busca de justicia y se vio atrapada en la red de corrupción, en donde las dádivas son algo común. Los “apoyos”, “cooperaciones”, van de mil pesos para arriba, para que los asuntos avancen. Si no, se gana la mala voluntad del personal.

Otros ciudadanos han denunciado ante la opinión pública esta situación, pero no ha pasado nada. Las cosas siguen igual, sin que nadie pueda poner un alto a esta red de corrupción.

Ya atemorizada, como estaba, la mujer consiguió un abogado, quien logró que le entregaran la moto a la brevedad, sin tener que pagar nada. Pero otros no han tenido la misma suerte.

Posteriormente, vecinos del estacionamiento en donde estaba la moto le dijeron que ellos fueron los que la resguardaron en el lugar, porque vieron que era muy noche y el vehículo estaba solo y temieron que alguien lo robara.

Al día siguiente dieron aviso a la Policía, misma que fue por la motoneta y la puso a disposición del Ministerio Público. La corporación no movió ni un dedo. Así que el boletín en el que decían que habían implementado un operativo para recuperar la unidad no había sido cierto.

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