México, la Herida Abierta

Por M. en D. Joaquín R. Benítez V.

“México es un pueblo con hambre y sed. El hambre y la sed que tiene, no es de pan; México tiene hambre y sed de justicia”. Justo Sierra (escritor, historiador, pensador, político y poema mexicano).

El hartazgo social se hace cada vez más latente, los mexicanos están cansados de la corrupción, de los partidos políticos, de los gobiernos y gobernantes, de la delincuencia, de la situación económica, de la imposición de leyes que perjudican a la sociedad, en resumen, del rumbo al que han llevado a este país por casi cien años, pero sobre todo, desde los gobiernos neoliberales del PRI y PAN.

Cada vez son más frecuentes las notas periodísticas sobre la formación de grupos de autodefensa, de vengadores anónimos o muchedumbres que golpean o matan delincuentes, cada vez son más personas las que buscan comprar un arma para proteger su hogar o en definitiva convertir la casa en una especie de cárcel, con alambradas eléctricas, cámaras de seguridad, cerrojos especiales, etc., convirtiéndose en rehenes del único lugar donde se podían sentir protegidos.

El Estado mexicano está debilitado, se ha rendido ante la delincuencia de todo tipo y más la institucional, cuando gobernaba el PRI lo fue por complacencia, cuando llegó el PAN, fue por incapacidad; ahora la bestia devoradora de hombres, probó la libertad y con el gobierno de MORENA ha seguida suelta; algunos pensaron que con el regreso del presidencialismo se acabaría la situación de inseguridad del país, empero, la hidra de cien cabezas resultó indomable.

Ahora con MORENA se ven súper Delegados que toman el poder en las entidades federativas, ejemplo Jaime Bonilla en Baja California, quien pasó a convertirse en el nuevo gobernador de esta entidad, aprovechándose de los programas sociales que manejó a su antojo; al final de cuentas la corrupción institucional se impuso; el poder por el poder es mas tentador que la democracia.

México se desquebraja socialmente, mientras que a los gobernantes y grandes empresarios sólo les interesa que sus cotos de poder queden intocados y creciendo exponencialmente hasta alcanzar sumas millonarias; por otro lado, el mexicano no pide cantidades millonarias sólo aquello que permita darle una vida digna, pero hasta eso se le ha negado, pues más de cincuenta millones de mexicanos en pobreza.

“El que no tranza no avanza” reza el dicho popular, el cual envuelve un significado moral y filosófico que define el pensamiento del mexicano actual, se debe “joder” al prójimo para salir adelante, dejando de lado la inteligencia, el trabajo y los valores; únicamente se piensa la forma de salir del hoyo pisando a los demás, así es el mexicano; poetas y pensadores lo han descrito en su desastre y locura, pero pocos han puesto atención.

La mayoría quiere salir de la pobreza al precio que sea, el dinero rápido es lo que compra la felicidad, según el estilo de vida que el voraz capitalismo ha implantado en la mente de la sociedad; solo comprando se puede “ser” y el “tener” es lo único importante; por ello se debe pasar por encima del vecino y de todos los demás, inclusive sobre la propia familia, hermanos que han “tranzado” a su propia sangre.

El país está en descomposición, sí, pero no es tarde, todavía se puede salvar lo que queda y reconstruirlo desde los cimientos, se debe empezar a educar adecuadamente a los hijos, primos, sobrinos, nietos, etc., se debe cambiar el paradigma inculcado por el nuevo orden mundial, para retomar el control de la vida de cada persona y del país, no más agachados y conformistas, no más corruptos y corruptibles, no más políticos ambiciosos, cínicos y ladrones.

La tarea es ardua, pero no imposible, otras potencias como Alemania o Japón  lo lograron después de la II Guerra Mundial, por qué México no ha podido; es momento de replantearnos el compromiso hacia la nación y ver si es cierto que en cada mexicano hay un soldado de la patria, no en una lucha armada, sino en una guerra contra los demonios que andan sueltos a lo largo y ancho del territorio, en esa guerra interna con nosotros mismos, a efecto de definirse como auténticas personas que aman su país o sólo se sirven de él.

Se tiene que ver con detenimiento el rumbo del país, reflexionando si en el México que se desea heredar a los hijos y nietos; dónde está la grandeza de pueblo Azteca, de los mexicanos que murieron por su país añorando los ideales de libertad y justicia; pareciera que su descendencia está presa en el conformismo y la apatía; al igual que hace más de 200 años, es momento de que muera el mal gobierno y los malos mexicanos.

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jbenitezv_nos@hotmail.com (comentarios y sugerencias).

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