Presume Silvano de Finanzas Sanas, Pero Tiene Deudas Millonarias

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro, Michoacán. – A beneficio de quién o de qué, el gobernador Silvano Aureoles Conejo hizo un informe público sobre las finanzas estatales y se felicitó a sí mismo por haber logrado “estabilidad” y ahorros por hasta 2 mil millones de pesos y superar la recaudación en 150%. ¿Acaso tendrá que ver con la intención de pedir un nuevo crédito para pagar a los maestros?

Si que es raro que, de repente, después de 3 años y medio de avanzado el sexenio, Silvano haga un informe de las finanzas. En política no hay casualidades, por lo que debe de haber un motivo oculto para salir públicamente a asegurar que hay estabilidad, a pesar de las enormes deudas que todavía se arrastran.

Básicamente, Aureoles dijo que se ha pagado casi el 40 por ciento de los miles de millones que se deben a los proveedores. Esta deuda ha provocado el cierre de decenas de pequeñas empresas, que quebraron al descapitalizarse por venderle al gobierno a crédito y no recuperar sus recursos.

También Silvano señala que se renegociaron los créditos que se tenían, en condiciones desventajosas con algunas instituciones financieras, que hacían que la deuda no bajara y, a pesar de pagar, creciera cada vez más.

Cabria preguntarse: ¿por qué los diputados locales, entre los que el PRD tenía mayoría, en las anteriores administraciones, no detuvieron la contratación de estos créditos que sólo enriquecieron a los banqueros?

Y, además ¿por qué no se ha castigado a nadie por el endeudamiento del estado, cuyo dinero nunca sirvió para el desarrollo de Michoacán, ni aparece por ningún lado? De los castigos y consecuencias nunca se habla.

Bueno, de lo que sí habló Silvano es que hay un plan de austeridad que permite “ahorrar” 2 mil millones de pesos al año. Y que la recaudación estatal aumentó en 150 por ciento, durante su administración, lo que le ha permitido tener más recursos.

Al respecto, no se puede hablar de plan de austeridad cuando el propio gobernador paga cientos de miles al mes en la renta de sus helicópteros, en los que viaja por el estado, con toda seguridad, mientras los ciudadanos apenas sobrevivimos.

La austeridad no le ha quitado lujos a Silvano, pero sí ha afectado los planes y programas estatales que han desaparecido por falta de recursos. Muchas acciones sociales, dirigidas a sectores desprotegidos, han dejado de llevarse a cabo, sin explicación alguna.

Y nos referimos, por ejemplo, a las despensas para adultos mayores y para sectores desprotegidos, como madres solteras. En Zitácuaro, hace más de 2 años que no se entregan, mientras que los beneficiarios siguen a la espera de la entrega del apoyo.

También se suspendió la Beca Futuro, que iba a apoyar a estudiantes de nivel medio y superior. De hecho, aunque se destinaron millones de pesos a este programa, nunca se entregó completo. Para muchos jóvenes de escasos recursos, que contaban con el dinero que les prometieron, resultó una burla.

Durante su administración, prácticamente todas las dependencias se encuentran paralizadas. Muchos de sus programas, aunque vigentes, no se llevan a cabo por falta de recursos.

El dinero del “ahorro” no proviene de “medidas de austeridad” sino del subejercicio en obras, planes y programas que debieron de ejecutarse, porque tienen dinero presupuestado, pero que no se llevan a cabo simplemente porque no.

Y si bien dice Silvano que ha pagado casi el 40 por ciento de las deudas a proveedores que se heredaron de administraciones anteriores, no menciona que existe una nueva generación (por llamarle de alguna forma) de acreedores a los que el gobernador ha pedido bienes y servicio y que no les pagan.

Ese es otro “ahorro” de Silvano, que también contribuye a la paralización del ejercicio de gobierno de su administración. Esa es la fórmula mágica del mandatario para equilibrar las finanzas: no gastar en planes, acciones y programas.

Otro rubro del que Aureoles Conejo se jacta es el incremento de la recaudación de los impuestos estatales hasta en un 150%. Es decir, más del doble de lo que obtenían sus antecesores.

Y, ¿a qué se debe? Claro, a que ha incrementado los impuestos que pagamos los ciudadanos michoacanos. Ahora, las placas y los trámites vehiculares del estado (para poner un ejemplo) son de los más caros del país.

Los propietarios de automóviles pagan hasta el doble por el pago de engomado, por la obtener la licencia de conducir y por emplacamiento de vehículos, que los ciudadanos de los estados colindantes.

Sí, el gobierno estatal ha obtenido más dinero de impuestos, pero a costa de afectar a los ciudadanos, en una entidad cuya crisis económica se ha vuelto eterna, y en donde la pobreza cubre prácticamente todo el estado.

Los contribuyentes le pagamos más al estado, pero esto no se refleja en mayores ni mejores servicios, programas ni obras. Al contrario, mientras más dinero le damos a la entidad, vía impuestos, menos recibimos.

No es algo de lo que Silvano Aureoles debiera enorgullecerse. Al contrario, es motivo de vergüenza.

Falta mucho por hacer, pero se ha logrado estabilidad en las finanzas, presume Silvano. Pero, a los ciudadanos comunes de qué nos sirve, si no se refleja en nuestra vida diaria. Al contrario, cada vez hay más carencias y más necesidades.

Los logros de Silvano sólo están en sus discursos. En esa realidad que sólo él ve, desde la seguridad de la Casa de Gobierno, con sus escoltas y sus privilegios.

Pero, como mencionamos al principio. El hecho de haber hecho un informe sobre la situación financiera no se da sólo porque sí. Hay una motivación. Y eso es lo que debería de preocuparnos.

En especial cuando ya, desde la fracción del PRD del Congreso del Estado, se ha hablado de la posibilidad de pedir un nuevo crédito para pagar los 5 mil millones de pesos que Silvano les debe a los maestros de la entidad.

Si bien es un hecho que el gobierno federal absorberá la nómina estatal y se hará cargo de los salarios de los 30 mil maestros michoacanos, esto no ocurrirá en el corto plazo. En el mejor de los casos, el próximo año.

Mientras, Silvano les debe  pagar los adeudos y los salarios que se devenguen hasta que la federalización sea un hecho. Y aunque el mandatario pide que la administración de Andrés Manuel López Obrador le dé dinero para salir adelante, ya se le ha dicho que no.

Así las cosas, es alta la posibilidad de contratar un nuevo crédito que impondrá un récord en el monto de la deuda de Michoacán, que los ciudadanos tendremos que pagar, para evitarle a Silvano la incomodidad de las protestas magisteriales… Y eso no será nada bueno…

Como Focas

A nivel nacional, Silvano Aureoles se les fue encima a todos los gobernadores del país, a quienes acusó de “alinearse” con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

En la última reunión de la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago), convocada en los últimos días de junio, para establecer un posicionamiento respecto al primer año del triunfo electoral de López Obrador, los mandatarios decidieron no confrontarse con el ejecutivo federal.

Pero esto no le pareció a Silvano, que esperaba pelea contra Obrador y que se emitieran críticas y posicionamientos drásticos. Al ver que su punto de vista no era compartido por ningún otro, se les fue encima y los acusó de ser “focas aplaudidoras”.

Molesto, echando habladas, regresó el gobernador a Michoacán, en donde expresó que “ya valió chetos”, porque ya sólo él era el que criticaba a la federación. Estas declaraciones no le parecieron al gobernador queretano, Francisco Domínguez.

Inclusive, el mandatario panista, quien emitió el posicionamiento en la reunión con López Obrador se mostró extrañado por las declaraciones de Silvano, porque dijo que viajó con él al encuentro, que se realizó en Tijuana, y no le mencionó nada, durante el trayecto.

En entrevista, comentó que hablará con Silvano para ver por qué hace ese tipo de declaraciones. Además, expresó que le sorprendió la postura de quien consideró “su amigo”. No cabe duda de que el mandatario michoacano es como dice el dicho: De que la perra es brava, hasta a los de casa muerde…

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