Zitácuaro: el Informe de Gobierno que no Informó Nada

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro. – Un conocido comentó, respecto al primer informe municipal de Zitácuaro, que fue “realista”. Al preguntarle por qué lo decía, respondió: No dijo nada, porque no se ha hecho nada. Tampoco prometió nada para el futuro, así que fue la verdad… Al menos, congruente. Parece broma, pero es verdad.

Al revisar el documento del informe que se publica en la página oficial del Ayuntamiento de Zitácuaro, se encuentra una especie de revista a colores, con 105 páginas. Hay muchas fotos, mucho texto y algunos cuadros. Pero, en resumen, se informa poco o casi nada.

Es decir, hay mucha “paja”, para concluir conque, de septiembre de 2018 a julio de 2019, no se hizo prácticamente nada. Se da muchas vueltas para señalar, por ejemplo, la construcción de algunas aulas, electrificaciones y rehabilitaciones. Pero no hay números duros, datos, cifras claras ni estadísticas.

Uno de los apartados que sirve para medir la derrama económica es el presupuesto ejercido. Esta información generalmente la proporciona la Tesorería Municipal e incluye tablas de formato contable con los ingresos y los egresos. Ahí se especifica ramo por ramo cómo se distribuyó el dinero.

Pero ni eso. El informe esconde el presupuesto ejercido a través de una especie de tabla que denomina “Presupuesto de Egresos por Programa” en el que está poco claro cómo se aplicó el dinero.

Basta decir que no hay un listado de obras realizadas, con su correspondiente inversión. Así que se desconoce cuántas obras se realizaron en este período y cuánto se gastó en ellas. Se menciona, como señalábamos líneas arriba, a grandes rasgos algunas acciones.

Unos apartados consumen grandes espacios en el informe, como el del DIF, en donde se desglosan casa uno de los servicios que se dan en esa dependencia. Prácticamente se menciona uno por uno los desayunadores y los niños beneficiados.

También se destinó un gran espacio al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, a cada uno de los servicios de reparaciones que se hicieron, por concepto de fugas. Eso es parte de la “paja”, a falta de más que informar.

Al inicio se habla de la policía y hay una especie de autohalago al señalar que casi todos los elementos están certificados. Esto no es ningún consuelo para nosotros, los zitacuarenses, que vemos como muchos de estos agentes sólo conocen una ley: la de la selva.

En fin, es claro que no había mucho de lo que se pudiera informar, porque este primer año de la administración, que por primera vez se reeligió, fue terriblemente malo. No hubo trabajo, ni disposición ni ganas.

Así que lo único que se puede reconocer es que no hubo un despliegue ostentoso de publicidad, ni de gasto en homenajes y celebraciones porque, reiteramos no hubo nada que festejar, nada, nada, nada.

De hecho, el informe llamó poco la atención de los propios zitacuarenses, decepcionados que están con su Ayuntamiento. El evento pasó casi completamente desapercibido.

Inclusive, ni los medios de comunicación le dieron vuelo ni cobertura. Al respecto, lo más que hizo fue publicarse un boletín oficial del informe que, de la misma forma, no dice nada en concreto.

Este primer año es para olvidar, totalmente. Sin embargo, pese a que estamos decepcionados, hastiados, hartos de la forma prepotente de actuar de este Ayuntamiento (recordemos el caso Pascual Sigala, para mayor abundamiento), es nuestra obligación el presionar.

Como ciudadanos tenemos, no sólo el derecho, sino la obligación de pedir que se nos atienda, que se nos cumpla, que la autoridad municipal asuma su responsabilidad y saque adelante los pendientes más urgentes, que son muchos.

Sólo con ciudadanos atentos, exigentes, participativos, vamos a poder sacar adelante a nuestro gobierno local, al que todavía le faltan dos años de administración; es decir, mucho tiempo para dejarlo irse de a muertito en espera de que llegue alguien más. En fin… De nosotros depende…

Inútil

De la ineptitud e irresponsabilidad de los integrantes del Ayuntamiento tuvimos una muestra clara el pasado lunes, cuando los integrantes del Sindicato Único de Empleados Municipales (Suem), fueron a reclamar meses de incumplimiento en el pago de pensiones a viudas de trabajadores.

El tema se trató con la síndico, Mirna Merlos Ayllón, quien por principio de cuentas hizo esperar al menos una hora a los trabajadores. Llegó a su oficina alrededor del mediodía y con la “urgencia” de revisar sus pendientes.

Fue la presión de los empleados la que la hizo salid de su despacho, al patio de la Presidencia, a dar la cara. Sin embargo, quedó de manifiesto que no tenía ni idea de lo que le reclamaban. Es decir, ni se enteró, ni se preocupa, ni se ocupa de sus asuntos.

Gana 24 mil pesos a la quincena, pero no hace nada. Es abogada, pero requiere de asesores legales, porque se ve que no tiene nociones de derecho. Quizá lo único que aprendió en la escuela de leyes fue a decir a los afectados que si sentían que se vulneraban sus derechos, que acudieran a otra instancia legal.

El presidente Hugo Alberto Hernández Suárez fue el que tuvo que intervenir para sacar a la síndico del apuro. Él, y no Mirna Merlos, fue el que asumió compromisos y responsabilidades, ante la ineptitud de su compañera del cabildo.

Uno de los reclamos era el cumplimiento de la promesa que Carlos Herrera hizo en campaña para su reelección, con los trabajadores municipales: darles un terreno para fraccionarlo.

Mirna, quien estuvo en la campaña, en la reunión y asumió también el compromiso, ni se acordaba. Su excusa fue que ha tenido mucho trabajo con la regularización de los predios del Ayuntamiento.

Pero esa explicación es peregrina, porque de esa promesa hace ya un año. Ha tenido todo este tiempo para revisar y, en su caso, dar una respuesta a los trabajadores. Claro, la promesa fue a cambio del voto de los trabajadores. Y como ya lo dieron, ya no hay prisa por cumplir.

Claro, las preocupaciones de la síndico son otras. Apenas un día antes, el domingo, se había encargado de poner a su esposo, Ricardo Moscosa, como dirigente del Comité Municipal del PAN.

El panista fue un proceso de trámite, porque Merlos es la única que tiene el dinero para “comprar” y acarrear a los militantes panistas para que hagan lo que ella quiera. Y así fue. No sólo puso a su esposo en el comité, también a su hermana…

Silvano, Excusas

De acuerdo al análisis del gobernador Silvano Aureoles Conejo, la ola de violencia que vive el estado tiene como origen el cambio del gobierno federal, porque este movimiento provoca el reacomodo de grupos delincuenciales.

Esto, porque hay grupos que ven “oportunidades” y buscan medir el terreno. Es decir, el brote de violencia, que ha provocado más muertes que en los momentos mas críticos del estado, no es su culpa, es de Andrés Manuel López Obrador y el cambio de gobierno

Pero, mientras el gobernador busca justificaciones y vive como si nada pasara en Michoacán, los integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación se pasean libremente por las calles, armados y con toda libertad.

Hasta se dan el lujo de grabarse en video y subirlos a las redes sociales, para presumir su “libertad”. No sólo ese mensaje causó sorpresa, sino otro en el que todo un batallón de narcodelincuentes amenazan a El Abuelo, quien antes fue su aliado y hoy es su enemigo.

Este despliegue de fuerza y difusión deja algo claro: el gobierno del estado ya perdió el control y los jaliscienses ya están a cargo de la “plaza”, con toda impunidad. ¿Qué más va a pasar?

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