Secretaría de la Mujer en Zitácuaro, con Mucho Entusiasmo… Pero sin Presupuesto

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro, Michoacán. – La regidora Karina Alvarado Alcántar dejó su espacio en el cabildo para hacerse cargo de la Secretaría de la Mujer, una dependencia que se había convertido en un “elefante blanco”. Hasta ahora, el tema de la violencia en contra de las féminas sólo era utilizado y abusado para adornar discursos y no se hacía nada. Ojalá y esto cambie.

El hecho de que desde que Carlos Herrera Tello encabezaba la presidencia el tema de la alerta de género era sólo utilizado para atraer reflectores es que fundo la llamada Secretaría de la Mujer… y no pasó nada. Ni siquiera puso una persona a cargo.

La dependencia se quedó así, en el limbo. Durante la conformación de la secretaría se habló mucho de la importancia de las mujeres, de la preocupación de Herrera de protegerlas. Pero no hizo nada.

Tuvieron que pasar 6 meses para que se nombrara a un titular de la dependencia. El cargo recayó en Karina Alvarado, quien, como persona de confianza del grupo de Herrera, ocupaba una regiduría.

La propia Alvarado tomó la decisión de dejar la comodidad de su cargo en el cabildo para encabezar la defensa de las mujeres. Que sepamos, no tiene experiencia en el tema, pero si tiene entusiasmo y ganas. Ojalá sea suficiente.

El problema es que, por muchas ganas que tenga, no tendrá presupuesto para hacer nada. Durante los 3 meses que faltan para que se termine el año no podrá enfrentar planes y programas porque no tendrá dinero para ello. En el mejor de los casos, el cabildo le aprobará un techo financiero para el próximo año.

Mientas tanto, sólo podrá, con algo de voluntad, implementar normas, reglas y recomendaciones al interior de las dependencias municipales y estatales. Pero, al menos con su nombramiento, ya habrá una encargada de la dependencia de las mujeres; es decir, alguien que tendrá que dar la cara por ellas.

Ojalá y le vaya bien, porque el tema de la violencia de género es grave en Zitácuaro. Es un tema de origen cultural. Es decir, los actuales adultos y no muchos de los jóvenes hemos crecido con la idea de que las féminas son inferiores, que se les puede maltratar y golpear. Que no pueden, que no deben ocupar posiciones importantes.

La problemática va más allá de la declaración de la alerta de género. Se necesita más que discursos y buena voluntad. Que las palabras se conviertan en acciones, en hechos.

Por cierto, aunque la Secretaría de la Mujer estuvo acéfala durante sus primeros 6 meses de creada, aún existía en la estructura del Ayuntamiento el llamado Instituto de la Mujer.

Esta dependencia, se supone, debía de hacer las funciones parecidas al de la actual Secretaría, independientemente de que su nivel en el organigrama era menor. Esta dependencia estuvo, hasta esta semana, a cargo de Erandani González Rodríguez.

¿Qué hizo Erandani? Poco, casi nada. Era un cargo que servía de excusa para cobrar un sueldo. Lo curioso es que a González Rodríguez, por su poco o nulo trabajo, se le premió con un puesto en el que ganará más y no hará nada, prácticamente.

Ella es la suplente de la regidora Karina Alvarado. Así que, al dejar el cargo para ir a hacer el trabajo que Erandani no hizo, le dejará el lugar. Es decir, a González Rodríguez le convino.

¿Cuál es el mérito de Erandani?, se preguntará usted. La respuesta es fácil: es sobrina del nefasto Saúl Rodríguez Contreras, y este puesto es parte de las facturas políticas que, absurdamente, los zitacuarenses tenemos que pagar…

Inestabilidad en Cabildo

Por cierto, el caso de Karina Alvarado no fue el único cambio en el cabildo de los últimos días. También se dio el relevo de Mijail Esquivel Jaramillo, quien dejó el cargo que había ocupado los últimos meses en favor de Carlos Alberto Espinoza.

El cabildo, concretamente, la fracción PRD-PAN, que es la mayoritaria, se ha convertido en un verdadero relajo, en esta administración. De repente un regidor deja el cargo y entra su suplente y, cuando uno menos se lo espera, se da un nuevo cambio.

Se supone que la importancia del cabido es la de hacer reglamentos y supervisar el destino de los recursos. En ese sentido, es como el poder legislativo del Ayuntamiento. Y un poder de esa categoría requiere de personas preparadas y concentradas en su respectiva responsabilidad.

Pero con la inestabilidad de este cabildo, esa función no se cumple, ni tantito. Las regidurías se han convertido en una moneda de cambio entre los simpatizantes del grupo de Carlos Herrera-Silvano Aureoles.

Recordemos que a principios de la administración, el regidor Rigoberto Gómez Fuentes le dejó el cargo a Damián Mancilla, su suplente. Esto mientras desempeñó el cargo de titular regional de Desarrollo Rural.

Pero hace dos meses, Mancilla dejó la regiduría, para hacerse cargo de la Secretaría de Servicios Públicos y regresó Gómez, quien ya había abandonado su cargo en Desarrollo Rural.

Carmina Esquivel Contreras, titular en la regiduría, sorpresivamente dejó el cargo y ahora se desempeña en esa función la suplente, María de la Luz Valdez Cruz, quien era la titular del PRD Municipal.

Luego se dio la salida de Carlos Alberto Espinoza, para dejarle el camino libre a Mijail Esquivel Jaramillo. A cambio, a Espinoza se le había ofrecido un cargo en la administración municipal.

Pero, todo parece indicar que lo que le dieron no era lo que le prometieron. Y, según rumores, luego de perder las esperanzas de que le cumplieran, decidió retomar su regiduría, a fin de asegurar su paga.

Uno de los casos más recientes, hace unas semanas, fue la salida de Moisés Salazar Esquivel de la regiduría número 1, para desempeñarse como secretario del Ayuntamiento. Su lugar fue ocupado por el panista-perredista Roberto Correa Merlos.

Y esta semana se dio el más reciente cambio (aunque seguramente no será el último) con la salida de Karina Alvarado, para que llegara al cargo la mencionada sobrina de Saúl Rodríguez, Erandani. Más inestabilidad no se puede…

La Policía y la Inseguridad

Si los sueldos de los policías michoacanos fueran tan buenos como lo presumió el gobernador Silvano Aureoles en su cuarto informe de gobierno no habría tantas carencias de personal.

Resulta que, para cumplir con los estándares de seguridad, a Michoacán le hacen falta 7 mil policías. No es porque el gobierno del estado no quiera contratar a todos los que se requiere, puesto que para eso hay recursos federales. Lo que pasa es que no hay interés de los ciudadanos en enrolarse en la corporación.

Con el nivel de inseguridad que hay, que afecta a los propios policías, sumado a los bajos salarios, las carencias en equipo, material y seguros de vida, el trabajo de policía en Michoacán no es una opción para la gran mayoría.

La situación no fuera así si, como presumió Silvano, hubiera salarios de 32 mil pesos mensuales y los policías estuvieran muy contentos y cómodos en el cargo. Actualmente, la Policía Michoacán cuenta con 4 mil 500 elementos y 500 más que se encuentran en proceso de integración en sus filas.

Pero el estado requiere de otros 7 mil más para cumplir con los estándares establecidos por el Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esto refleja un estado de fuerza debilitado.

Además, el desinterés de los ciudadanos por enrolarse en la corporación. Y es que no hay garantías de seguridad, tanto económica como física, a pesar de los discursos del gobernador Silvano Aureoles Conejo, que nadie cree.

Por cierto, el tema de las cifras que maneja el mandatario, sobre el lugar que ocupa Michoacán, a nivel nacional, en el número de homicidios, también es cuestionable. De acuerdo a su versión, el estado está en el número 23 del país, cuando anteriormente era el primero.

Sin embargo, datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública lo desmienten. La dependencia señala que, según sus cifras, Michoacán está en el número cinco. También indica que tan sólo en agosto hubo 202 homicidios dolosos en la entidad. En fin…

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