¿Sigue la Impunidad Partidocrática?

Por M. en D. Joaquín R. Benítez V.

“Bajo el sistema federativo, los funcionarios públicos, no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad. No pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala.” Benito Pablo Juárez García:. (político mexicano).

La palabra impunidad ha sido definida por la Real Académica Española, como “la falta de castigo”, es decir, el estado de excepción ante las conductas que quebrantaron alguna ley o norma y que por ese motivo debieron de ser castigadas. En México se respira, ve, siente y vive la impunidad en el sistema político, la cual se ha convertido de un adjetivo indisoluble al hablarse  de la politica mexicana.

Los políticos mexicanos, desde hace décadas, han firmado un pacto no escrito de protección y falta de castigo; un acuerdo cíclico, sexenal o de trienios, en el que los actuales gobernantes protegen a sus antecesores, con la finalidad de que sus sucesores también lo hagan y así continuar con las reglas del juego perverso implementado por la clase política, salvo algunos casos de revanchismo en los cuales han caído algún ex gobernador o ex presidente municipal; o chivos expiatorios para justificar una aparente lucha contra la impunidad.

Los partidos políticos, ante la opinión pública, hacen sus pronunciamientos sobre los actos de corrupción de su estirpe, unos a otros se ofenden y piden investigar el origen de los recursos de sus adversarios, los panistas y morenistas del patrimonio los funcionarios peñanietistas, mientras que los priistas el patrimonio de Anaya y López Obrador; los dimes y diretes en las tribunas y medios de comunicación son una constante, sin embargo, no se actúa, no se investiga y mucho menos se castiga.

Políticos millonarios existen en todos los partidos políticos, ya que han sabido desviar los recursos de las cuentas públicas hacia sus cuentas privadas; antes lo hacían de manera directa y cínica, ahora lo hacen a través de terceros (prestanombres), con el mismo cinismo, pero con mayor ambición; anteriormente se trataba de guardar las formas, pero ahora hay un exhibicionismo, ya sea en revistas de alta sociedad, televisión o redes sociales.

La putrefacción de la impunidad ha realizado una metástasis [proceso de propagación] en todo el sistema político, desde el Presidente de la República hasta empleados municipales de primer nivel; ya no existe la vocación de servicio, ahora sólo es la de servirse, la de llegar al poder para pecar en el arca abierta y seguir absorbiendo los dineros públicos; allí reside el motivo por el cual es tan peleada la presidencia de la república, gubernatura, Senaduría, diputación o presidencia municipal.

¿Hasta cuándo se seguirá viviendo en la impunidad política-gubernamental? Ya no puede ni debe tardar mucho, pues el sistema político y social está sostenido con alfileres, la indignación el pueblo se hace sentir cada vez más y de no realizarse un cambio, se tendrá una bomba de tiempo en las manos, la cual en cualquier momento puede estallar.

Se imaginan si la actual administración federal rompiera ese pacto silencioso de impunidad con el PRI o el PAN, y se investigara y castigara los desvíos de recursos de las administraciones caldenoristas y peñista, ¡se abriría la caja de pandora llamada justicia!, pues a su vez los actuales gobernantes tendrían que resistir la tentación de seguir sustrayendo los dineros públicos, para que en el futuro no sean también llamados al banquillo de los acusados; utópico sí, imposible no.

Mientras la justicia llega y la impunidad se fortalece, los gobiernos actuales apuestan a una política de miedo, ya en el pasado les ha funcionado, y ahora, quieren volver a activarla, ¿pero qué pasaría si se pierde el miedo? La unión hace la fuerza, cuando los mexicanos se han unido y se han indignado, realizan diversas acciones como salir a las calles, escribir su inconformidad en medios, redes sociales, etc., se participa de una u otra forma; ese accionar pone en movimiento el ajuste del sistema y por consiguiente su cambio.

Perder el miedo y tener esperanza se traduce en el temor de los gobernantes y la clase política, acostumbrada a que no se les exija, a no ser juzgados, a no ser descubiertos en sus fechorías y sobre todo, a no ser castigados; pero si la ciudadanía se organiza y reclama sus legítimos derechos, muy a su pesar, los políticos tendrán que actuar en contra de sus pares. Se debe exigir el justo castigo para los Moreira, Gutiérrez de la Torre, Bours, García Luna, Aguirre Rivero, Romero Deschamps, Gordillo, Granier, Herrera, etc., y contra todos aquellos políticos corruptos que han salido impunes, que tienen nombres y apellidos pero no han sido descubiertos ni ventilados; cuántos políticos existen que no han sido investigados debido a la impunidad que impera en este México sangrante, doliente, maltrecho, golpeado e injusto.

_______________________

[email protected] (comentarios y sugerencias)

Comments

comentarios