El Desasosiego Ante el COVID-19

Por M. en D. Joaquín R. Benítez V.

“Nunca pertenezcas a una multitud. Ni pertenezcas a una nación. Nunca pertenezcas a una religión, Ni pertenezcas a una raza. Pertenece a toda la existencia. ¿Por qué limitarte a las cosas pequeñas cuando el todo esté disponible? Osho.

La emergencia sanitaria del CONAVID-19 ha descubierto la incapacidad de los gobiernos federal. Estatales y municipales, los cuales estiraron la liga lo más posible para no decretar una cuarentena forzosa, misma que implicaría un desastre en la economía del país, la cual atraviesa por una parálisis, ya que desde el año pasado no se ha crecido.

Mientras otros gobiernos tomaron medidas drásticas para hacer frente a la emergencia de salud, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, confió en amuletos para “detener al enemigo”, asimismo siguió llamando a salir a la calle y continuar con la política de abrazos, pues al presidente le preocupaba dejar su proselitismo, la plaza y descubrir su incapacidad en materia económica en lo que va de su sexenio.

Hay quienes defienden el nulo crecimiento del país argumentando que de manera histórica no se ha contraído deuda pública, empero, olvidan que la deuda es buena o mala de acuerdo al fin con el cual se use, durante los años el PRIAN fue mala pues los recursos se desviaron, sin embargo, si se utiliza para la generación de infraestructura escolar, hospitalaria, portuaria, carretera, reactivación de la agricultura, etc., será buena ¿o no?

Asimismo, mientras otros países, inmediatamente pusieron en marcha planes para ayudar a la economía de sus habitantes (como la suspensión de pagos de agua, electricidad, telefonía, impuestos, alquileres, deuda, etc.), el gobierno federal y de los Estados únicamente se han limitado a prorrogar el pago de ciertos impuestos y a la verborrea de los discursos diciendo que habrá apoyos.

En las horas de incertidumbre, el presidente del país sigue abonando a la división en lugar de la solidaridad, critica a las empresas, como ALSEA, pero su gobierno niega condonaciones fiscales a efecto de que no haya despidos, tampoco se preocupa por la pequeñas y medianas empresas, no hay ningún fondo para que se acceda a recursos económicas.

López Obrador hace un llamado a todos los que generan empleos para que no haya despidos, pero no se solidariza de ninguna manera, solo éstos saben la difícil situación que tienen que afrontar (pago de empleados, renta, luz, agua, teléfono, etc.,) mientras sus comercios permanecen cerrados; la solidaridad debe ser de todos los sectores no sólo de algunos.

Es el momento de que el gobierno mexicano en verdad apoye a los mexicanos, se deje de mezquindades y sesgos políticos, para comenzar a realizar una gran alianza por México, a efecto de que gobierno y sociedad, caminen de la mano, en la que todos cedan parte de sus derechos, pero en el que las pérdidas sean menores.

El COVID-19 no solo ha dejado ver la incompetencia de los gobiernos, también está mostrando el egoísmo de la sociedad y de cada uno, lo cual se vio en las compras de pánico; la supervivencia individual y familiar está por encima de la social, tampoco desde este escalón hay solidaridad con los sectores más desprotegidos (adultos mayores, minorías, pobres, etc.).

¿Qué hacer en este dilema, quedarse en casa cuando no se cuentan con los recursos económicos para sobrevivir o salir a trabajar con el riesgo de contraer la enfermedad? La encrucijada es complicada y cada uno tendrá la respuesta que sus circunstancias le permitan; sólo queda apoyarnos como sociedad y dejar a un lado egoísmos.

Dicen que las horas más obscuras preceden al amanecer y esta situación no será la excepción, el mundo y México deberán de cambiar después de superar el COVID-19, habrá nuevas reglas para una concepción como como seres humanos, familiares, amigos, vecinos y mexicanos; se debe aprender la lección y salir fortalecidos como especie.

_________________________

[email protected] (comentarios y sugerencias).

Comments

comentarios