Lo que Dejó César Iván en Zitácuaro: Muertos e Inconformidades

Por Ricardo Rojas

Zitácuaro, Michoacán.- El asesinato del titular de Seguridad Pública de Zamora, César Iván Marín Jaimes, y su segundo de a bordo, causó gran conmoción. Desde que se supo la noticia, se habló del jefe policíaco casi como un héroe que enfrentó al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Pero los zitacuarenses tenemos otros datos…

Es necesario aclarar que esta muerte, como todas las que presuntamente se han cometido en el estado a manos del crimen organizado, es lamentable e injustificada. En ese sentido, nos unimos a la exigencia de que se aclare y se castigue a los culpables.

Sin embargo, en el caso de Zitácuaro, Marín Jaimes es un viejo conocido en el municipio, en donde ocupó dos veces la Dirección de Seguridad Pública, entre 2016 y 2018.

La suya no fue una gestión que los ciudadanos recordemos con simpatía. Por el contrario, bajo su mando se registraron maltratos a ciudadanos, a los propios elementos, y algunas muertes sospechosas.

Durante su primera gestión al frente de la policía de Zitácuaro se registraron 3 muertes sospechosas, que nunca se aclararon ni se castigó a nadie como responsable del fallecimiento de ciudadanos que habían sido detenidos por la corporación por faltas administrativas.

El primer caso se registró el 9 de abril del 2016, cuando una persona detenida en la Barandilla de Seguridad Pública falleció al ahogarse con su propio vómito, según la versión oficial. Fue arrestado, supuestamente, por faltas administrativas.

Se supo de forma extraoficial, que desde su detención y hasta su ingreso el hombre fue golpeado por los policías municipales y que habría muerto a causa de los daños de la tortura y no por broncoaspiración.

Posteriormente, a finales del mes de mayo, también de 2016, días antes de la destitución de Iván Marín, se dio a conocer el fallecimiento de un limpiaparabrisas, también en el área de Barandilla de la corporación policíaca.

La versión que se dio a conocer fue que el detenido se había quitado la vida con su propia camisa, al colgarse de la puerta de la celda; es decir, que se había suicidado.

Posteriormente se supo que la Fiscalía Regional encontró inconsistencias en la escena del crimen, motivo por el cual dos policías fueron detenidos y cinco más estuvieron bajo investigación.

Esta situación fue confirmada más tarde en un comunicado de la dependencia, que señalaba el homicidio por parte de dos elementos de la policía municipal en contra del detenido, a quien los policías golpearon hasta causarle la muerte.

Al percatarse que había perdido la vida, lo amarraron a la puerta de la celda con su propia camisa, para aparentar un suicidio.

Este segundo acontecimiento causó revuelo entre la población, que se solidarizó con los deudos y hasta realizó una marcha para exigir justicia. En medio de esa situación, César Iván Marín Jaimes fue separado del cargo como director de Seguridad Pública, como responsable de estos hechos.

Sin embargo, a pesar de las acusaciones y las dudas sobre su actuación, ocho meses después de su destitución, César Iván regresa como relevo de Sandokan Guadarrama. Junto con Marín, los problemas, las polémicas y las acusaciones de maltratos regresaron.

Durante su gestión, varias comunidades del municipio y colonias de la ciudad registraron incrementos en sus índices delictivos; en especial, por robos. De tal forma que varios habitantes de diversas zonas se organizaron para formar guardias vecinales, para ponerle un freno a los ladrones.

Asimismo, los ciudadanos denunciaron constantes hostigamientos y violaciones a los derechos humanos de parte de esta corporación, encabezada por el hoy asesinado jefe policíaco.

De hecho, se convirtió en la corporación que más violaba las garantías de los ciudadanos, de acuerdo a la Visitaduría Regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

No sólo los ciudadanos sufrieron con el trato de la corporación encabezada por César Iván Marín, sino también los propios elementos de la Policía Municipal. Los agentes que no se ajustaban al “estilo” del titular eran hostigados, maltratados y, finalmente, despedidos sin liquidación.

El caso de 6 elementos que, de la noche a la mañana, fueron despedidos de la corporación trascendió, porque ellos no se quedaron conformes y emprendieron una demanda en el Tribunal de Justicia Administrativa.

Comentaron los afectados que se les expulsó de la policía a finales de diciembre de 2017, sin recibir su última quincena. Tampoco se les pagó su aguinaldo y, mucho menos, la liquidación a la que tenían derecho.

Uno de los afectados, furioso por la falta de su pago, su aguinaldo y su liquidación, en enero de 2018 encaró a César Iván, en el exterior de la Presidencia Municipal de Zitácuaro, cuando el jefe policíaco iba vestido de civil, al igual que el exelemento.

El expolicía aprovechó la presencia del jefe policíaco para reclamarle el pago de lo que se le debía. Cuando no recibió respuesta, le gritó a Iván Marín: “ratero”.

Por este hecho, el directivo ordenó a su escolta que lo detuviera. Los policías y excompañeros suyos acataron la orden y, entre al menos media docena, lo esposaron dentro del edifico municipal. El afectado no opuso resistencia.

Luego, lo llevaron a una patrulla, en la que lo trasladaron al Centro de Retención y Resguardo, en donde estuvo aproximadamente hasta las 8 de la noche de ese mismo día. Nunca se le dijo el motivo de su detención, sólo fue una “lección” de Iván Marín por su inconformidad.

Historias de los escándalos de César Iván Marín, al frente de la policía de Zitácuaro, son interminables. Lo que más causaba molestia entre los ciudadanos era la impunidad con la que cometía todos sus actos.

Nunca fue castigado. Por el contrario, era solapado por el entonces alcalde de Zitácuaro, Carlos Herrera Tello. Sí, el actual secretario de Gobierno del estado. Finalmente, en medio de una creciente oposición ciudadana Iván fue despedido por segunda ocasión como jefe de la Policía.

Como ha trascendido a raíz de su asesinato, ocupó los cargos de jefe de la Policía en diversos municipios de Michoacán, como Lázaro Cárdenas, hasta que finalmente, hace un año llegó a Zamora. Su antecesor había sido asesinado por el crimen organizado. César Iván tuvo el mismo fin…

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