Denuncian Ciudadanos Robos y Agresiones de Policías

Zitácuaro, Michoacán.- Elementos de las policías Michoacán y ministerial atacaron, robaron y golpearon y balearon a ciudadanos en varios puntos de Zitácuaro y la región, en operativos que pareciera que no tienen otra razón que obtener bienes de las personas que eligen como sus víctimas.

Dos de estos casos, sin ser los únicos, están documentados en igual número de denuncias que un par de víctimas de estos “operativos” presentaron ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en la que relatan las vejaciones y robos de que fueron objeto.

En un primero caso, M. A. X. señala que el pasado 28 de agosto, a las 10:00 horas se encontraba en la cancha de basquetbol de la comunidad de Rancho Viejo, municipio de Susupuato, con su empleado a quien ayudaba a llevar su moto a su vivienda, porque estaba descompuesta.

Para ello, amarró la unidad en mal estado a su propia moto, con una manguera, para facilitarse el traslado. Dijo que recorrió la calle principal, en donde vio un gran número de elementos policíacos, tanto de la ministerial, como de la Michoacán. Pero, aunque pasó a un lado de ellos, no les dijeron nada.

Fue cuando llegaron a la casa de su empleado cuando llegaron unos 7 elementos, quienes corrieron para evitar que se refugiara en la vivienda. Acto seguido, lo bajan de la moto, lo comienzan a golpear y le quitaron su celular, un LG de 4 cámaras.

Asimismo, lo despojaron de los 200 pesos que tenía en efectivo y de su moto, una D150. Luego lo golpearon en el abdomen y le pusieron una bolsa en la cabeza, con el fin de asfixiarlo.

Mientras le pegaban le decían que tenía que “cantar”, que cuando estuviera listo hiciera una seña para quitarle la bolsa. No sabía que decir, así que se calló. Le dijeron que el teléfono se iba a la Fiscalía, y que se iban a retirar, pero que no se moviera o lo iban a matar.

Así que se mantuvo quieto hasta que ya no escuchó nada. Ahora, afirma, teme por su vida y aún desconoce porqué lo agredieron y le robaron sus pertenencias.

El otro caso, que también ocurrió en el municipio de Susupuato, pasó el mismo día, 28 de agosto, pero a las 11:30 horas. El quejoso, E.M., dijo que se encontraba con sus dos hijos en su domicilio. Desayunaban cuando de repente tumbaron la puerta de la casa y elementos policíacos los encañonaron, sin mediar palabra y, obvio, sin orden de cateo emitida por un juez.

Comenzaron a desordenar todo en la casa. Se llevaron 800 pesos que su hija había guardado y tres pares de zapatos nuevos, ya que ella se dedica a venderlo. Asimismo, se llevaron un anillo de 10 kilates.

Después entraron en la habitación del hijo, de donde sacaron los 3 mil 500 pesos de su sueldo semanal y extrajeron un celular Samsung A7. Nunca dijeron qué buscaban o porqué se habían metido a su casa.

El afectado mencionó que no es la primera vez que se meten a su casa, porque hace como un mes, policías estatales y la Guardia Nacional también entraron, cuando él se encontraba solo, como a las 2 de la tarde.

Pero en esa ocasión sólo se llevaron 70 pesos y papel de baño. No mencionó nada porque pensó que se trataba de una revisión de rutina y que no volvería a pasar. Como en el anterior caso, el afectado teme por su integridad física, así como de que puedan hacer mal uso del celular.

Estos “operativos” de las corporaciones policíacas se desarrollaron en total impunidad.

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