Sufrieron Grandes Pérdidas Económicas Santuarios por Reducción de Turistas

Ocampo, Michoacán.- Con grandes pérdidas económicas, por la drástica reducción de visitantes, cerró la temporada turística 2020-2021 de los santuarios de la mariposa monarca, que ya se dirige a su destino, en el norte del continente.

Esta temporada, enmarcada en la pandemia del nuevo coronavirus que afecta a todo el mundo, provocó que menos de la mitad de los turistas que se esperaban llegaran a los santuarios michoacanos.

No sólo llegaron menos turistas. También la propia mariposa monarca redujo su número en un 26 por ciento, en comparación con la última temporada. Por ejemplo, en el santuario de El Rosario los ejidatarios señalan que esperaban al menos 130 millones de lepidópteros, pero calculan que apenas llegaron alrededor de 100 millones.

Comentan, sin embargo, que lo más difícil para ellos fue la drástica disminución de ingresos en la temporada, porque menos visitantes significa menos derrama económica; el dinero, tan esperado y tan necesitado, no llegó.

Esta situación no sólo afectó a decenas de familias de los ejidatarios de los santuarios de El Rosario y Sierra Chincua, en Michoacán. También perjudicó a decenas de comerciantes y prestadores de servicios.

Y es que la derrama que dejan los visitantes no se concreta a los ejidatarios, guías de turistas y caballerangos. También la reciben más de 300 artesanos, comerciantes y prestadores de servicios de la región Oriente.

La derrama de los visitantes de la mariposa monarca ha beneficiado, en anteriores temporadas a prestadores de servicios, transportistas y comerciantes de los municipios de Angangueo, Ocampo, Senguio, Hidalgo, Tlalpujahua y Zitácuaro.

El ejidatario de El Rosario, José Gómez, apuntó que el número de visitantes fue de menos de la mitad de anteriores temporadas. Y es que por la pandemia, los santuarios estuvieron cerrados durante algunas semanas.

Ahora, la monarca ha emprendido su vuelo al norte de Estados Unidos y al sur de Canadá, en donde pasarán la primavera y el verano. Y si las condiciones son propicias, regresarán en el otoño de 2021.

Sin embargo, se desconoce si la pandemia habrá retrocedido lo suficiente para que se normalicen las actividades y los visitantes puedan regresar sin restricciones. Los ejidatarios tienen puestas sus esperanzas en que esta baja económica no se vuelva a repetir.

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