Zitácuaro

Así fue el Robo Millonario al Sistema de Agua Potable

Zitácuaro, Michoacán.- El robo de un millón de pesos al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (Sapa) parece la repetición de una historia que ya ha sucedido en anteriores ocasiones. Esto hace dudar a la Opinión Pública, que se inclina más a la teoría del autorrobo. ¿Cómo sucedió? ¿Cuáles fueron las circunstancias? ¿Qué piensan los trabajadores?

En esta nota vamos a manejar una reconstrucción de los hechos y teorías que se manejan al respecto. Se trata una teoría construida a base de versiones recogidas por este medio entre quienes dijeron haber sido testigos y algunos trabajadores del sistema.

Fue el 31 de diciembre cuando se dio a conocer la información del robo. Tres trabajadores del sistema abordaron el vehículo de la dependencia para realizar diversas diligencias en varios puntos de la ciudad.

Eran dos mujeres que iban de chofer y copiloto y un hombre, contador del sistema, que iba en la parte de atrás y llevaba una mochila. Sólo él y los administradores del organismo sabían que en el interior llevaba el dinero.

Circularon por el boulevard Suprema Junta y de ahí cortaron camino rumbo a la avenida Morelia. La conductora se dio cuenta que dos camionetas iban atrás de ella desde hace un buen tiempo.

Así que al tomar la avenida Morelia dio el paso a una; la otra hizo lo mismo más tarde. Casi para llegar a la desviación al Naranjo, las camionetas se detuvieron en seco, lo que provocó que la conductora detuviera la marcha.

Repentinamente, un sujeto que viajaba en una moto, atrás del vehículo oficial, se bajó y, por el lado derecho, comenzó a amenazarlos con un arma de fuego y a gritar: la mochila, la mochila.

El contador, que prácticamente iba recostado en la mochila, se la entregó. Después, el sujeto armado intentó quitarles sus teléfonos a los tripulantes. Dos de ellos los escondieron y sólo se llevaron el de una de las mujeres.

Después se dio a la fuga. Todo fue muy rápido. Cuando las camionetas y el sujeto se fueron, los tripulantes salieron de la unidad, entre asustados y sorprendidos. Entonces, las mujeres le preguntaron a su compañero que qué llevaba en la mochila.

Él les respondió que llevaba dinero: más de un millón de pesos. Entonces una de las empleadas comenzó a gritar que les habían robado. Pero nada pudieron hacer. Llamaron al Sapa para notificar que les habían robado el dinero.

Cuando regresaron, la administradora (quien es la que manda en el organismo) comenzó a regañarlos y a gritarles groserías. Además, les cuestionó el por qué habían cambiado de ruta.

Esto les sorprendió a las víctimas, porque no había ruta. Nunca se había hecho un protocolo para ello. Además, ellas iban a una empresa llantera a pedir una factura y realizarían más diligencias. Finalmente llegarían al centro para dejar a su compañero que era el que sabía que tenía dinero que depositaría en el banco.

Pero los ladrones sí sabían que en el vehículo se transportaría más de un millón de pesos en una mochila. ¿Quién les dio esa información? Se han podido recopilar imágenes de cámaras de seguridad en varios puntos de la ruta que siguieron los trabajadores de Sapa.

En todas aparecen las dos camionetas y la motocicleta detrás del vehículo oficial. La teoría es que los comenzaron a seguir desde que salieron de las propias oficinas del organismo y ejecutaron el robo en el punto que más les convino. De hecho, hay imágenes del momento del hurto.

Hay cosas raras: el contador ya había sido relevado de la obligación de llevar el dinero al banco y días antes del robo se le volvió a dar la responsabilidad, por lo que él siente que lo utilizaron para ser la víctima.

Además, el robo es parecido al que sucedió en la administración municipal de Carlos Herrera Tello, cuando ladrones robaron un millón de pesos que se transportaban en una camioneta de Desarrollo Social. Era dinero destinado al pago de programas sociales. El dinero nunca se recuperó ni se identificó a los ladrones.

Se señala que en la dependencia afectada trabajaba una empleada que hoy, curiosamente, también tiene un cargo en el Sapa. Esa podría ser una línea de investigación.

Pero no es el único caso anterior. Hace unos 10 años, precisamente cuando el actual alcalde era también presidente municipal, al Sapa, que estaba a cargo de su tío José Antonio Garduño, se robaron alrededor de un millón de pesos.

Fue cuando un empleado, que trabajaba en la Planta Procesadora de Agua, fue raramente comisionado a retirar un millón de pesos del banco, para pagar la nómina. A la salida fue despojado del dinero.

Nunca se recuperó el efectivo y tampoco se identificó a los responsables. El modus operandi parece el mismo en los 3 casos. Los funcionarios encargados tampoco fueron investigados ni sancionados. En estos casos, las sospechas recayeron en los empleados que fueron víctimas de los ladrones.

Hay desánimo e inconformidad de los trabajadores del organismo operador de agua porque creen que fue alguien de la directiva el que pudo estar involucrado en el robo y son los empleados los que sufren las consecuencias…

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