El “Responsable y Trabajador” Alcalde Campos

Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- Juan Carlos Campos Ponce afirma que ha sido un presidente municipal responsable y trabajador. Y quiere que así lo recuerde la gente. Quizá el alcalde no ha escuchado aquella frase sabia que dice: “Halago en boca propia es vituperio (ofensa)”.

No cabe duda que o Campos es muy cínico o vive enajenado, en su propio mundo, totalmente alejado de la realidad. Lo cierto es que la mayoría de los zitacuarenses le recordaremos con un mal sabor de boca, con la certeza de que ha sido de los peores alcaldes que hemos tenido, irresponsable y abusivo.

La aseveración sobre sí mismo se encuentra registrada en un video que se encuentra en YouTube. Se trata de una entrevista a modo, hecha para su propio lucimiento, como le gusta al ya casi expresidente.

Y sí, para eso sirve el video publicado hace 3 días y que sólo tiene 23 visualizaciones. Ahí habla de sus “obras más grandes”. Se refiere a las electrificaciones hechas con recursos federales, en su mayoría, del programa Cruzada Contra el Hambre, pero cuyo crédito se adjudica.

También de cientos de obras en escuelas, cuyo recurso mayoritario, en casi todos los casos, también fue federal, del Programa Escuelas de Calidad (que, por cierto, el alcalde manejó de manera poco transparente).

Y se refiere a sus obras escolares favoritas: los domos. Dice que hará más de 30 (¿?), pero no dice que para ello pidió un crédito de 5 millones de pesos cuya deuda cargará a las próximas administraciones.

De sus “grandes obras” en la zona urbana, se refiere a la remodelación de las Unidades Deportivas, al teatro y a la escuela de iniciación artística. Si esto es lo más importante, debe de aclarar que no lo terminará, que quedará inconcluso.

En el caso de la remodelación de las Unidades y la escuela de iniciación artística, estas obras se ejecutan con un apoyo especial que el gobierno federal le otorgó a Zitácuaro. El alcalde sólo tuvo que estirar la mano y ejercer el dinero. Que, por cierto, lo ha hecho tan mal que los trabajos han tardado meses y no están terminados.

Lo mismo sucede con el teatro Juárez. El dinero para su terminación, 33 millones de pesos, fue un apoyo un dinero que el diputado federal, Silvano Aureoles, gestionó hace 2 años. Aparentemente el recurso se “atoró” en la maraña burocrática, entre la federación, el estado y el propio municipio y tardó en “bajar”.

Este recurso fue jineteado por todo mundo, hasta que finalmente, al último, a la mera hora, se busca gastarlo, para no tener que dejárselo a la próxima administración. Campos está urgido de terminar el teatro para tener algo que inaugurar, algo valioso que “heredar” y de qué poder presumir.

Pero todo parece indicar que, en el caso del teatro y de la escuela de iniciación artística no se alcanzarán a terminar, porque es poco el tiempo que resta a la administración. A menos de que se fuerce y se hagan trabajos al aventó, sólo para que el alcalde pueda tomarse la foto y difundirla en inserciones pagadas en medios.

En el caso del teatro Juárez, aunque se ejerciera todo el recurso a tiempo, la obra quedará inconclusa de todas formas. El proyecto que ejecuta la empresa Teletec no contempla terminar al 100 por ciento, quedarán detalles que no están incluidos.

Así que, ¿qué caso tendría hacer un magno evento de inauguración por una obra inconclusa, con un proyecto deficiente, sólo para el lucimiento de un nefasto político que está hambriento de reconocimiento, en el ocaso de su gobierno?

Por cierto, hay otro video, que es como una segunda parte, en el que el edil habla de las obras que dejará pendientes. Y, conmovido, habla de que lo que no pudo terminar fue el nuevo panteón.

Dice que compró el terreno e hizo los trámites. Pero que de repente dio un “golpe de timón”, para generar empleo. Por eso le dio el predio a un empresario canadiense, para que construyera un Parque Industrial, pero “no resultó”, dice.

Si no conociéramos la verdad, quizá hasta sentiríamos simpatía por Campos Ponce. Lo cierto es que ya cuando estaba todo listo para construir el panteón, se encaprichó con la idea del Parque Industrial. Parecía que sería más costeable, económicamente, para él, que el cementerio.

Inclusive, aun cuando era evidente de que se trata de un gran fraude, que el empresario canadiense era un vividor, insistió en darle el terreno que costó 4 millones de pesos a los zitacuarenses. Todo para que finalmente no se hiciera nada. Pero sí se perdió la oportunidad de hacer el panteón.

Ah, y también presume Campos Ponce de que va a dejar una macro celda para que las dos próximas administraciones depositen la basura. ¿De dónde sacó esa idea? Es cierto que se requiere un nuevo relleno sanitario, porque el actual ya está saturado.

El alcalde sabe que es una urgencia, pero ni siquiera lo incluyó en el presupuesto 2015. Generalmente, la mayoría del dinero para este tipo de obras lo da la federación, pero el relleno para Zitácuaro o está autorizado. No para este año.

Así que decir que va a dejar esta obra casi terminada no es más que fantasía, en el mejor de los casos. Igual que su proyecto de electrificar toda la ciudad con Leds, cuyo proyecto de decenas de millones de pesos se lo echó atrás el congreso al darse cuenta que detrás estaba una empresa especialista en desviar recursos.

Para no hacer el cuento largo, concluiremos esta parte con el mensaje final de Campos, en su primer video, que no tiene desperdicio:

Dijo que ser presidente municipal de su tierra había sido la experiencia más hermosa que ha tenido hasta el momento. Que lo ha llegado de más orgullo y de una gran responsabilidad. Usted, ¿qué opina?..

Autohalagos 2: Ixtláhuac, el Líder

Tras el triunfo electoral, Antonio Ixtláhuac Orihuela se ha subido en un tabiquito que lo mareó y parece haber perdido la cabeza. No para de autohalagarse, a través de los boletines hechos por su propia oficina de prensa, cuyo claro fin es que todos reconozcan lo grandioso que es.

Para que su éxito trascendiera las fronteras del distrito, con el fin de intentar posicionarse a nivel estado, pagó su boletín para que fuera reproducido en varios medios de la capital michoacana.

¿Exageramos? Usted mismo júzguelo. El boletín dice que luego de las elecciones, en las que el PRI, obtuvo “medianos” resultados en la entidad, “comienzan nuevamente a distinguirse liderazgos que serán responsables de guiar al partido a una nueva etapa en el estado”.

¿Quiénes son esos liderazgos? Lo aclara en el segundo párrafo. Vea:

“Entre los personajes que comienzan a aparecer destaca Juan Antonio Ixtláhuac Orihuela”. ¿Cómo le quedó el ojo?

Y, explica por qué es que destaca: “La gran victoria (así lo anota: ‘gran’) que logró el pasado 7 de junio lo confirma como un candidato natural a tomar el liderazgo del PRI en la entidad”.

Y luego hace una larga lista de todos los récords que Ixtláhuac rompió en la pasada elección. Al repasarlos, no cabe duda de que la idea es que el lector se convenza de que el diputado federal electo es todo un fenómeno político. ¡Por favor!

Malo. Ixtláhuac ganó la elección, sí. Y, efectivamente, fue meritorio. Pero no ha logrado nada aún como diputado. Prometió 150 acciones para todos los ciudadanos. No ha pisado aún la curul y parece haberse olvidado del compromiso.

Está ebrio de poder. El triunfo parece haberle caído de peso y ahora se cree el gran político priista, que seguramente va a rescatar el estado de las garras de los perredistas. ¿Acaso los ciudadanos lo eligieron para eso?

Olvida Ixtláhuac que para que su triunfo fuera una realidad, la gran mayoría de los votos los obtuvo de ciudadanos de otros partidos y de gente que no simpatiza con ninguna ideología política, pero que creyó que él podría marcar la diferencia.

Pero lo primero que hace es utilizar el triunfo para pensar en escalar puestos dentro de su propio partido. Hay mucha soberbia en Ixtláhuac, en estos momentos. Ojalá y se le bajen un poco los humos y ponga los pies en la tierra. Le hace falta humildad y trabajo. Ya basta…

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