Un Vistazo el Soft Rock Setentero con Leo Sayer

Julio Antonio Rojas Rodríguez*Han existido en la escena musical, de la buena música pues, bandas y cantantes que, aunque no tuvieron la fuerza interpretativa en sus canciones, sus temas tenían algo que las hacía muy populares, a pesar de que estos cantantes se iban mejor por la música menos pesada, más bien ligera, de lo que ya en otras ocasiones les había comentado que en los años setentas se le dio en llamar el soft rock o rock suave.

De todos modos este tipo de canciones y cantantes no dejaban de tener sus orígenes rockeros, pues estaban dentro de esta línea, aunque no eran tan agresivos como los demás, dentro de este tenor se encuentra un cantante británico llamado Leo Sayer, que fue uno de los primeros dentro del soft rock de obtener numerosos primeros lugares y colocar varios de sus temas en los primeros lugares durante la década de los setentas.

Recuerdo que estaba yo en la primaria cuando la música para la juventud comenzó a tener una transformación, pues como el rock en nuestro país fue prácticamente borrado, nos quedaba el poder escuchar entonces el que ya oíamos con anterioridad a la par del hablado en nuestro idioma, el que se hacía en inglés.

Siento que esto hizo que la mayoría, porque no puedo generalizar si en realidad fueron todos, los que nos gustaba la buena música y en especial el rock, siguiéramos con nuestros gustos, pero ahora más en idioma en inglés, pues el que se hacía en español prácticamente desapareció de la televisión y la radio, o sea que el mismo gobierno nos orilló a que nos gustará la música en inglés.

Al menos eso es lo que en mí influyó, pues en aquellos años yo escuchaba la radio y veía en la televisión, los pocos programa que se hacían de rock para poder estar al día en este tema; fue entonces que de los varios cantantes que llegué a oír en ese tiempo, Leo Sayer fue uno de ellos y, como lo había comentado líneas arriba, porque también tenía una forma pegajosa de interpretar que hizo que sus canciones tuvieran mucha popularidad.

Cabe mencionar, bueno como un dato anecdótico, que en la radio local, habló de cuando viví mi niñez en Zitácuaro, lo que sonaba eran canciones de grupos como Los Solitarios, Los Terrícolas, etc, es que se me escapan nombres de aquellos grupitos, pero los menciono para solo dar un dato sobre lo que se oía, y como que ese tipo de canciones no eran precisamente como para que se identificaran los adolescentes o jóvenes, al menos yo así lo sentía y lo veía.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, hoy les comentaré sobre la vida música de este intérprete popular de los setentas llamado Leo Sayer, que fue tan popular que varias de sus canciones fueron también luego versionadas, yo más bien diría copiadas y de mala manera, por grupos mexicanos de música dizque romántica.

Bueno, tenemos entonces que Leo (Gerry) Sayer nació el 21 de mayo de 1948 en Shoreham-by-Sea, una localidad británica ubicada en Sussex. Después de hacer sus primeros pininos en el coro parroquial, acudir durante un tiempo a una escuela de arte y diseño, y tras intentarlo en los años 60 con la Terraplane Blues Band Sayer, Leo se acomodó en la siguiente década al soft-rock interpretando música comercial, no tan sofisticada, pero pegajosa, que le llevó a conseguir el éxito.

Su representante y productor fue nada más y nada menos que Adam Faith, el triunfal cantante de comienzos de los años 60 que conoció a Sayer por mediación de Dave Courtney, su compañero en el grupo Patches. Courtney había sido músico de sesión de Faith. Faith también llevaba los asuntos de Roger Daltrey. El cantante de los Who grabó “Giving it all away”, un single en solitario escrito por Sayer y Courtney que consiguió cierta notoriedad comercial.

Tras esta labor compositiva Leo Sayer debutó como solista con “Why is everybody going home”, primer sencillo, firmado por Courtney (música)/Sayer (letras), de “Silverbird” (1974), su LP debut (número 2 en Gran Bretaña), coproducido por Faith y Courtney, y con la colaboración de Russ Ballard, en el que sonaba también “The show must go on”, un tema interpretado por Sayer que alcanzó el número 2 en el Reino Unido y que fue versionado con gran éxito por Three Dog Night.

Otros sencillos, como “One man band” (número 6) o “Long tall glasses” (número 4 en el Reino Unido y número 9 en Estados Unidos), también recibieron un notable recibimiento comercial, a la vez que el LP (número 4) “Just a boy” (1974), último disco en el que el autor de la música de sus temas, Dave Courtney, colaboró por última vez con Sayer. Las relaciones entre ellos eran malas y decidieron romper.

El encargado de firmar los temas con Leo fue a partir de ese momento Frank Farrell. “Another Year” (1975), un LP (número 8) coproducido por Adam Faith y Russ Ballard, incluía el sencillo “Moonlighting” (número 2). El año más importante de la carrera discográfica de Leo Sayer fue 1976. En plena fiebre discotequera apareció “Endless Flight” (1976), un LP (número 4) producido por Richard Perry, el encargado de conducir ahora su carrera, que contenía éxitos importantes como “When I need you” (número 1) y su tema más popular, “You make me feel like dancing” (número 2 en Gran Bretaña y número 1 en los Estados Unidos), en donde con su falsete Sayer nos invitaba al bailoteo.

Ni la aparición del punk consiguió hacer desaparecer a Leo Sayer. En octubre de 1977 grabó el LP “Thunder in my heart” (1977), disco (número 8) con el sencillo homónimo (número 22), y unos meses después llegó al número 1 en Inglaterra con el recopilatorio “The Very Best” (1978). A partir de aquí sí que sus ventas menguaron, a excepción de una versión del clásico de los Crickets “More that I can say”, tema que llegó al número 2 tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos.

A mediados de los años 80 y tras unos discos más que insulsos, Leo Sayer abandonó las grabaciones discográficas para dedicarse a interpretar sólo sus grandes éxitos, algo que la mayoría de los artistas que tuvieron cierto éxito hacían y hacen hoy en día, pero a pesar de ello, no cabe duda que Leo puso su granito de arena en la historia de la buena música y su voz formó parte del soundtrack de mi vida.

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