¿Cuál Revolución?

Ricardo Rojas Rodríguez*Zitácuaro.- ¿De qué se trata, de desesperación o de afán de protagonismo? Algo de ello tiene que ver con que el alcalde Juan Carlos Campos Ponce se invente recorridos para inaugurar obras que ya fueron concluidas hace meses y que están en operación, y cuya inversión mayoritaria es de la federación y no de su administración.

Se trata de poder cortar el listón frente a un grupo de vecinos, como para poder decirles: “mira la obra que ‘yo’ te hice”. ¿Para qué? No se trata simplemente de hacer caravana con sombrero ajeno. Es claro que el presidente tiene la mente puesta en la diputación y espera, dentro de unos meses, en campaña, “cobrar” el “favor”.

Y por eso durante las “giras de trabajo” promete que aunque no haya dinero en la presidencia, él conseguirá recursos para hacer más obras en cada una de las comunidades; esto suena parecido a las promesas que hizo en la campaña para la alcaldía, que inclusive firmó y que no cumplió.

Además, esta actitud contrasta con la realidad: mientras en las comunidades se compromete a invertir recursos extra, en el cabildo cancela obras ya autorizadas, en zonas marginadas, como ocurrió en la última sesión de cabildo. Esto para “desviar” esos recursos a otras acciones menos prioritarias. Entonces, ¿acaso Campos Ponce le miente a la gente?

Es claro que los políticos nunca van dejar de mentir y de engañar, mientras las personas les sigan el juego, mientras se conformen con las dádivas (el boletín señala que “durante la gira se entregaron cobijas en las localidades y el alcalde se comprometió a dar despensas a las familias más necesitadas”).

¿Qué hay que hacer? No dejarse engañar por los políticos que cínicamente nos quieren ver la cara, exigir lo que nos corresponde y que se queden con sus despensas y cobijas, que seguramente les harán más falta a ellos que a nosotros…

¿Cuál Revolución?

“La Revolución Mexicana fue un conflicto armado que tuvo lugar en México, dando inicio el 20 de noviembre de 1910. Históricamente, suele ser referido como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México”.

Así inicia la Wikipedia su definición sobre la Revolución. Recalcamos: suele ser referida como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX. Bueno, así debería de ser… Pero no.

Los ciudadanos hemos perdidos los valores cívicos, no nos interesa nuestra historia y no valoramos los movimientos armados que conformaron lo que hoy, para bien o para mal, tenemos.

Pero lo peor es cuando el recordar y celebrar estas fechas cívicas importantes tampoco les interesan a nuestras autoridades. En el caso de la presente administración, cada vez se le da menos importancia a la conmemoración de estas fechas importantes.

Y no decimos organizar un desfile “deportivo” y un acto cívico, al que en ocasiones ni el propio presidente asiste, sino a aprovechar estas celebraciones para fomentar el conocimiento y el amor por la patria.

Al actual Ayuntamiento no le interesa nada. Prueba de ello es que el primer año, recién asumido el cargo, el alcalde siguió la costumbre de organizar una serie de eventos conmemorativos; inclusive, se realizó la pega de un bando de actividades.

Luego, para celebrar la Revolución, se inauguraron las primeras estelas que se ubican en el hemiciclo del jardín principal. El segundo año fue desastroso: el presidente tuvo a su cargo el discurso oficial, en el que se dedicó a alabar al dictador Porfirio Díaz y lamentar que no se le reconocieran sus méritos para “modernizar” al país.

Ahora, ni bando solemne se colocó, ni se han organizado eventos. Se supone que habrá desfile y acto cívico, como mínimo, pero no hay ninguna difusión de estos eventos, porque a las autoridades no les importan…

La Pre-precampaña

Se podrá decir todavía no son “los tiempos”, o lo que sea. Pero al interior del PRI, PAN y PRD ya hay movimientos de aspirantes que buscan posicionarse para estar en el mejor lugar posible para contender por alguna de las candidaturas que estarán en juego.

Unos de manera discreta; otros ya de forma más abierta. Pero lo cierto es que ya la competencia comenzó. Hagamos un repaso de aquellos que han levantado la mano, asomado la cabeza y expresado su deseo por disputar una candidatura.

En el PRI, el diputado local, Juan Carlos Orihuela Tello, no oculta su deseo por contender por la presidencia municipal. Incluso, consultado por este medio, directamente dijo: “Si quiero”. Y precisamente para posicionarse es que ha realizado diversas “gestiones” que se traducen en acciones que no duda en publicitar abiertamente.

Pero no es el único. Su primo Antonio Ixtláhuac Orihuela, ex alcalde zitacuarense, no sólo busca la candidatura por sí mismo, sino que tiene un grupo de simpatizantes que trabaja para lograr posicionarlo. Su ventaja es que todavía tiene un importante capital político que obtuvo cuando fue presidente.

En la pelea se encuentra también José Alzati, quien trabaja casi de tiempo completo para darse a conocer y convencer a militantes y simpatizantes de su partido de que él es la mejor opción. Además de que lleva consigo la etiqueta de tener “el apoyo del comisionado”.

Inclusive, el propio alcalde zitacuarense, Juan Carlos Campos Ponce, se encuentra en la pelea para lograr la candidatura a la diputación local, que lo saque del desgaste que le ha provocado su trabajo en la presidencia municipal.

Quizá por ello, últimamente se dedica a realizar giras por el municipio para inaugurar y reinaugurar obras, platicar con vecinos y repartir despensas. No obstante, no la tiene segura, porque precisamente por el desgaste podría ser visto como un candidato débil por el PRI.

En el PRD, los nombres comienzan también a surgir. Para la presidencia municipal, se ha mencionado que hay un colaborador del diputado Silvano Aureoles que busca la candidatura. Se trata de Carlos Herrera, que hasta el momento va en solitario por la nominación.

Para las diputaciones hay varios apuntados. Para la local, el territorio a recorrer es más pequeño: sólo 3 municipios. Sin embargo, ganar es más difícil, porque el triunfo siempre ha sido para el PRI. Caso contrario con la federal, en la que el PRD no ha perdido desde hace más de 12 años.

Los nombres de aspirantes para la local son: Rocío Beamonte, cercana colaboradora de Silvano Aureoles; Guadalupe Benítez, actual presidente de la Asociación Michoacana de Ciclismo, y la regidora Marisela Martínez, entre otros.

Para la federal, el nombre que suena más fuerte es el del alcalde de Tuxpan, Carlos Paredes, cuyo trabajo ha trascendido su municipio y lo mismo hace reuniones con grupos sociales en Ciudad Hidalgo, que en Zitácuaro.

Hay quienes señalan que si al alcalde zitacuarense el PRI le da la oportunidad de contender sería para la federal, que está complicada da ganar. De darse el caso, habría un interesante enfrentamiento de presidentes, con la diferencia de que Paredes tiene mejor imagen…

En el PAN, el militante Juan Carlos Guzmán Jalili es el único que ha expresado su deseo de ser candidato a la alcaldía. Sin embargo, los grupos -que están más interesados en colocarse en la primera o segunda regiduría, para ganar un cargo, independientemente del resultado- tienen otra idea.

Aparentemente, quienes creen tener el control del partido buscan designar a un candidato externo, que en teoría les daría mayores posibilidades de triunfo electoral, dada la escasez de liderazgos en sus filas.

Se maneja, inclusive la posibilidad de que una empresaria mujer sea la que los represente. Aunque todavía falta que la dirigencia estatal, con todo y los problemas de divisionismo que enfrenta estos días, defina el método. De ello dependerá la designación o la elección de los abanderados…

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