Explorando la Psicología: “Síndrome de Burnout”

Lic. en Psic. Elizabeth Bernal Guerra*El síndrome de burnout o “quemado” es un tipo de estrés crónico que se caracteriza por un agotamiento progresivo físico y mental en el trabajo. Se describe a partir de un cansancio emocional y un decremento en la realización personal. Este padecimiento se presenta con más frecuencia en ambientes laborales altamente competitivos en donde las jornadas son largas, estresantes y sobresale la monotonía.

Una de las características principales es la falta de motivación absoluta por las actividades y tareas que se realizan cotidianamente, por consiguiente, comienzan a surgir otros síntomas que son más difíciles de contener y desarrollan una incapacidad física y mental para tener un buen rendimiento, y la calidad del trabajo disminuye.

Otros de los síntomas de este síndrome son un agotamiento constante, falta de energía, falta de concentración, dificultad para tomar decisiones, olvidos recurrentes, pérdida del sentido de responsabilidad, trastornos digestivos, alteraciones del sueño, bajas defensas, escasa vida social o aislamiento, baja productividad y lo más visible son los cambios de humor; se vuelven personas irritables, pesimistas, negativos, frustrados, apáticos, sarcásticos y con actitud defensiva, lo cual transmite una aparente indiferencia hacia clientes y compañeros, ya que la resistencia al estrés es menor y se alteran con facilidad.

Las personas que presentan dicho síndrome con más frecuencia son los docentes, el personal sanitario, y aquellos que trabajan en la atención al cliente, ya que son personas que son muy exigentes con ellos mismos, perfeccionistas, que buscan con tanto ímpetu la superación profesional que se olvidan de cubrir sus necesidades básicas.

Es importante mencionar que si este estrés crónico no se trata adecuadamente, contribuiría a desarrollar cuadros depresivos profundos. Un tratamiento adecuado consistirá en un acompañamiento y entrenamiento del paciente, en donde se le brinden estrategias que permitan encontrar un equilibrio entre la tensión y la relajación, aprender nuevos habito que lo acerquen al bienestar deseado, y la búsqueda de actividades que disminuyan la fatiga emocional.

El apoyo de la familia, pareja y amigos es de gran importancia, ya que contribuyen a la reducción de la tensión y contrarrestan las frustraciones y fracasos. Todo esto acompañado de un autoanálisis, reconociendo los límites y errores, permitirán un equilibrio e implicaran un crecimiento personal.  QUERER ES PODER

ME GUSTARIA RECIBIR TUS DUDAS Y COMENTARIOS, escríbeme a mi correo lizy_1204@hotmail.com

Comments

comentarios